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07 de Jun de 2020

Cultura

Más fútbol, menos sexo

El mundial de fútbol sigue siendo un tema que da mucho de qué hablar y en el tema del sexo este no es la excepción. Más para aquellos qu...

El mundial de fútbol sigue siendo un tema que da mucho de qué hablar y en el tema del sexo este no es la excepción. Más para aquellos que en esta época de tanto fútbol notan que sus parejas se olvidan del tiempo para el amor. Aunque en algunos países el asunto ha sido tema de discusión e investigación entre expertos, en Panamá todavía no se ha realizado ningún estudio profundo sobre el impacto del fútbol en la relación de pareja, sobre todo, el de un mundial, explica la psicóloga y terapeuta de pareja y familia Eddalia González. Por ejemplo, en España y México, cuenta la especialista, estudios revelaron que las parejas cambian sustancialmente sus relaciones durante un mundial. En México es mayor la cantidad de aficionados al fútbol y mínima la cantidad de aficionadas. Este grupo de aficionados durante el torneo mundialista, se olvida de lo demás y se une a la pasión que genera el gol, como una forma de expresar emociones. ‘Por ello algunos investigadores pronostican que durante este mundial de fútbol aumentará la separación de parejas’, indica González.

Romeo Vite López, de la Facultad de Contaduría, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo el 7 de junio de 2006: ‘el incremento de divorcios se da en un 6% más de lo normal’. Esta apreciación dividió a otros investigadores. Lucy Reidl Martínez, directora de la Facultad de Psicología de la UNAM, expresó: ‘creo que una no se divorcia porque a una le gusta el fútbol y al otro no’.

Daniel Cazés Menache, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias de la UNAM, señaló: ‘pero no se espanten, a lo mejor muchos de ustedes lo saben, divorciarse puede ser liberarse, sobre todo para las mujeres’. A simple vista, la mayoría piensa que el fútbol no debe dañar la relación de pareja. ‘Particularmente pienso que no es el fútbol en sí la causa de una separación o divorcio, sino un pretexto para evadir una relación de pareja que viene siendo deficiente desde hace algún tiempo’, agrega González, para quien ‘el fútbol es sólo un escape de una relación conflictiva y que no encuentra una salida a los problemas’.

Añade que la mayor parte de los conflictos que suceden en la pareja ‘se deben a las diferencias en cuanto a la forma de quererse y de comunicarse’. Pero lo grave no es el conflicto en sí porque conflictos siempre habrá, ‘lo grave es que no aceptamos las diferencias que existen entre nosotros y no nos esforzamos en buscar una solución para superar el conflicto’ por lo que, a veces, es más fácil pensar: ‘es que ya no me quiere’ o ‘yo le quiero mucho más que él a mí’ o es más fácil discutir porque ‘no acepto como eres tú ni tú me aceptas como soy yo’ y, es entonces cuando nos dejamos llevar por la ira y por los miedos, es decir por las emociones.

Si la emoción de la ira no se gestiona en la relación de pareja puede llegar a manifestarse a través del resentimiento, de la rabia y de una mala comunicación. Si los miedos no se trabajan, se pueden transformar en celos, inseguridad y posesión.

Pero, ¿podemos gestionar esas emociones? ‘Pues sí, podemos gestionarlas en la convivencia con nuestra pareja’ ,dice. ¿Cómo? González asegura que conociendo y poniendo en práctica estos consejos básicos para alcanzar el bienestar emocional con su pareja. Tome nota.

1. Usar el termómetro emocional para medir el estado de ánimo. Esto se debe hacer cada día haciendo estas preguntas: ¿Cómo me siento?, ¿por qué creo que me siento así?, ¿cómo afecta mi estado emocional la relación con mi pareja?, ¿qué podría hacer para sentirme mejor? Esto evita que los problemas cotidianos afecten la relación de pareja.

2. Aprenda a excavar bajo sus emociones para identificar aquellos pensamientos asociados a dichas emociones. Si tiene miedo a que su pareja lo deje de querer, piensa que ese miedo puede ser debido a su baja autoestima, a la experiencia de sus padres, o a sus anteriores rupturas sentimentales que le han marcado. Una vez identifique la raíz de esa emoción, intente trabajar sobre ello, sus causas, sin hacer responsable a su pareja de sus puntos débiles.

3. Evite sacar conclusiones negativas. Para ello, la psicóloga ilustra con el ejemplo de un matrimonio que siempre que se acerca el fin de semana, se la pasa discutiendo. Ella que le dice a él: ‘si te parece vamos mañana a ver a mi madre’. Él responde: ‘bueno, no sé si podré ir, tengo que redactar un trabajo para pasado mañana, necesito descansar y quiero ver el partido de fútbol de mañana’. Ella le replica: ‘ves, siempre igual, el fútbol, el fútbol, el fútbol, es más importante para ti el fútbol que tu familia’. Evite sacar conclusiones negativas como ‘ya no me quieres, ya no te gusto’, y sacar de contexto las palabras dichas por el otro.

4. No intente pensar por el otro. Este es el caso de una mujer que piensa: ‘seguro que está pensando en lo aburrido que será para él acompañarme mañana al médico. Seguro que lo hará de muy mala gana’. Y, aún peor pensar: ‘está actuando muy cariñosamente porque probablemente querrá que haga algo que sabe que odio hacer’. No sea tan mal pensado, no malinterprete o interprete de forma sesgada un acto del otro.

A lo mejor su pareja lo hace porque realmente quiere acompañarlo, además si sabe que lo hace de forma voluntaria, déjelo que lo haga y ya. Trate de hacer agradables y placenteros los momentos juntos.