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08 de Mar de 2021

Cultura

Un accidentado fallo del Ricardo Miró

PANAMÁ. En una inusual ceremonia de lectura del fallo de los jurados, el lunes pasado se dio a conocer los ganadores de la versión de es...

PANAMÁ. En una inusual ceremonia de lectura del fallo de los jurados, el lunes pasado se dio a conocer los ganadores de la versión de este año del Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró. El acto se realizó en la Sala Panameña de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.

La primera ganadora de la velada fue la uruguaya Patricia Pizzurno, en la sección ensayo, en la que concursó con Memoria e imaginarios de identidad y raza en Panamá, siglo XIX y XX.

Así lo decidieron los jurados Alexander Jiménez Matarrita, Álvaro Menéndez Franco y Juan Antonio Medina Durón.

El doctor Germán Velásquez fue galardonado en la sección de cuento con Cita a ciegas.

La obra premiada fue escogida por el jurado conformado por Miguel Barnet, Isabel Barragán de Turner y Carlos Garrido Chalén.

Hasta ese momento, la ceremonia avanzaba con normalidad. Cuando le correspondió al notario Roberto René Rojas abrir el sobre que contenía el nombre del autor de la obra Música para las fieras, que había sido seleccionada como el poemario ganador por el jurado, del que formaban parte Enrique Noriega, Manuel Ruano y César Young Núñez, pudo constatar que el autor no había consignado una copia de su cédula ni una ‘carta de compromiso’.

Al no encontrarse estos documentos, que forman parte de los requisitos establecidos por las bases del Ricardo Miró, las autoridades del Instituto Nacional de Cultura (INAC), entre los que se encontraba la directora María Eugenia Herrera de Victoria, procedieron a descalificar al vate premiado, instruyendo al jurado a que se reuniría en un salón de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero para premiar a otro poeta.

Finalmente, el jurado le otorgó el premio a Moisés Pascual por la obra Conjugando. El vate y miembro del jurado César Young Núñez comentó que nunca había sido testigo de un caso semejante en la historia del certamen literario.

Otra situación peculiar acaeció cuando se anunció que el jurado de la sección teatro, conformado por Miguel Ángel Tenorio, Enrique Cazorla y Ernesto Enrique Endara Estrada, había premiado a José Durango Polo por Ñinga culpable. Los aplausos no se hicieron esperar cuando uno de los miembros de la concurrencia se levantó y caminó hacia la mesa principal. ‘No soy el ganador, soy su hermano. Él se encuentra fuera del país’, explicó el hombre para frustración de algunos de los presentes.

Este año, el primer lugar en la sección de novela fue adjudicado al escritor y pediatra colonense Basilio Dobras por Mis ojos vieron. Esta fue la decisión de Darío Oses Moya, Beatriz Escalante y Rodolfo De Gracia, quienes integraron el jurado calificador.