26 de Feb de 2020

Cultura

Dios maya Cuestionan autenticidad

Las acusaciones de México de que la escultura de un dios maya, que fue subastada el lunes en París por una cifra récord, es falsa, son ...

Las acusaciones de México de que la escultura de un dios maya, que fue subastada el lunes en París por una cifra récord, es falsa, son ‘ridículas’, declararon el miércoles a la AFP el experto Jacques Blazy y Jean Claude Binoche, responsable de la venta en la casa Druot.

La hermosa escultura policroma de un dios maya del periodo clásico tardío (550-950 AD) fue comprada por un coleccionista europeo, que pagó 4,2 millones de dólares —un récord para una obra maya— en una subasta el lunes en la parisina casa Druot, tras lo cual México impugnó la autenticidad de la pieza.

Jean Claude Binoche, de la firma Binoche y Qiquello, que organizó la subasta en Druot, aseguró a la AFP que el comunicado divulgado por el Instituto de Antropología e Historia (INAH) de México afirmando que la escultura maya rematada en París es falsa ‘no tiene ninguna base’, y es ‘ridículo’.

‘Las acusaciones de México de que la Gran Divinidad maya, es de reciente manufactura, son totalmente ridículas’, declaró Blazy, uno de los pocos expertos de arte prehispánico en el mundo, que colaboró con Binoche para organizar la subasta.

El INAH y la cancillería mexicana divulgaron el martes un comunicado declarando que la pieza ‘que se atribuye a la cultura maya y que alcanzó el precio más alto en la puja’ el lunes en París ‘es de manufactura reciente por lo que no pertenece a ninguna de las culturas prehispánicas de México’.

La escultura del dios maya ‘es una pieza muy conocida, que ha sido exhibida y ha sido completamente analizada’, afirmó Blazy.

‘Esa escultura fue la pieza estrella de la gran exposición maya en el museo Rath de Ginebra, en 1998, que se celebró bajo el patrocinio de México’, destacó Binoche en declaraciones a la AFP.

‘Cada pigmento de esa escultura ha sido analizado’, aseguró añadió Binoche, agregando que la pieza había sido expuesta en la Bienal de Venecia en 1986, y fue la cobertura de la revista especializada en arte L’Oeil en 1993.

‘No nos extraña que México diga que es falsa. Es su manera de reaccionar, quiere crear la duda, ya que si reconoce que es auténtica, consideraría que es parte de su patrimonio nacional’, observó Blazy.