20 de Oct de 2021

Cultura

No es un juego Evolución positiva

PANAMÁ. Son las 11 de la noche, va en su auto y la luz del semáforo se pone roja. Mientras espera que cambie, siente que alguien golpea ...

PANAMÁ. Son las 11 de la noche, va en su auto y la luz del semáforo se pone roja. Mientras espera que cambie, siente que alguien golpea su ventana y al voltear la mirada ve a un niño, que a esa hora de la noche, trata de venderle aunque sea una rosa. Esta es una de las escenas más comunes que viven la mayoría de los panameños día a día, niños y niñas de distintas edades rondan las calles tratando, muchas veces, de buscar el sustento para sus hogares. Pero, ¿qué hacer ante esta situación’?

QUERER ES PODER

El último estudio que realizó La Contraloría Nacional de la República (2010), arrojó que el trabajo infantil en nuestro país ha disminuido notablemente. Actualmente existen 60 mil 702 niños, niñas adolescentes trabajadores, lo que significa una reducción de 29 mil niños, en comparación con la encuesta de 2008 que arrojó un total de 89 mil 767.

Pero, aunque se haya visto una reducción en cuanto a trabajo infantil se refiere, la psicóloga Magali Dunn, aconseja brindar nuestro granito de arena en esta lucha. ‘si cada uno de nosotros, como padres y madres responsables asumimos el papel que nos corresponde de proveer y satisfacer las necesidades materiales, físicas, emocionales y espirituales de nuestros niños, estaremos aportando en la lucha por la erradicación del trabajo infantil en nuestro país’.

La psicóloga advierte que no es malo enseñarles el sentido de la colaboración a los hijos, siempre y cuando se haga de la mejor manera. ‘Es importante aclarar que a nuestros niños se les puede inculcar ese sentido de colaboración, apoyo y solidaridad dentro de la familia, en donde ellos desde edades tempranas participen de actividades que generen ingresos extras para la economía del hogar’.

Cuando se hable de trabajo infantil es cuando se cae en el abuso o explotación de menores de 18 años.

‘En este caso los niños llevan el mayor peso de responsabilidad en generar los ingresos, muchas veces para adultos que se encuentran en edades productivas, pero que, lastimosamente viven estilos de vida denigrantes, perdidos en los abismos del alcoholismo, drogadicción, y otros vicios, ‘utilizando’ a sus propios hijos para conseguir el dinero que necesitan para satisfacer sus deseos malsanos’ concluye la psicóloga Dunn.

Este fue otro punto que la Contraloría destacó en su encuesta y ante la pregunta de por qué ponían a trabajar a sus hijos, el 18% respondió que para complementar el ingreso familiar, el 30% de declaró que al niño le gusta trabajar y el resto explica que necesitan ayuda en la empresa, negocio o finca del hogar.

RENDIRSE JAMÁS

Otro porcentaje que mostró una rebaja notable, en la encuesta realizada por la Contraloría, fue que el 69% de los niños y niñas que trabajan asiste a la escuela, sin embargo el resto no lo hace.

En casos como este es donde las distintas ONG y entidades de Panamá que tratan de erradicar el trabajo infantil en nuestro país intervienen.

Tal es el caso de Casa Esperanza quienes han luchado durante años en contra de este problema que aqueja el país y que gracias a personas como ellos los porcentajes han bajado.

Esta ONG no para de trabajar, en el mes de abril lanzó una campaña bajo el lema ‘Vamos a combatir el trabajo infantil’, que tiene como objetivo sensibilizar a todos los panameños sobre este problema que aqueja al país.

Angélica Lavitola, directora ejecutiva de Casa Esperanza comentó que ‘buscamos concienciar a la población panameña sobre el problema del trabajo en menores de edad que existe en nuestro país. Es importante que la ciudadanía comprenda las razones por las que Casa Esperanza desarrolla diversas acciones para la identificación y retiro inmediato del niño trabajador y las consecuentes estrategias de atención directa que promuevan subsanar la situación de vulnerabilidad a la que puedan ser sujetos estos niños’.

La campaña que espera desarrollarse en un lapso de 8 meses, contempla la divulgación permanente de mensajes de sensibilización a través de diversos medios de comunicación. El mensaje será fortalecido mediante estrategias alternas que desarrollarán como entrevistas, denuncias ciudadanas y tours mediáticos.

‘Este es un problema que involucra y perjudica a todos los ciudadanos de este país’, concluyó Lavitola.

Pero, Casa Esperanza no son los únicos que luchan para que nuestros niños obtengan lo que se merecen. Telefónica y La Contraloría se unieron para fortalecer la labor que ambos comparten en la concientización y sensibilización del trabajo infantil y su impacto.

Juntos crearon un programa llamado ‘Pro niño’ que se dedica exclusivamente a la erradicación del trabajo infantil mediante programas de escolarización y protección integral. El programa que se inició en el año 2,000 ha beneficiando a más de 5 mil niños y niñas y cubriendo más de 106 escuelas públicas, permitiendo a centros educativos y docentes panameños ser parte de una gran Red Global Educativa.

‘En los últimos dos años se ha visto un crecimiento exponencial en el número de centros escolares y beneficiarios del programa Proniño, lo que se refleja en la reducción de la magnitud absoluta del trabajo infantil y adolescente en la República de Panamá’ así lo manifestó Isaac Suarez, Gerente General de Telefónica Panamá.

Aunque los resultados de la encuesta demuestren que los índices de trabajo infantil han bajado, no hay porqué dejar de seguir luchando.