22 de Feb de 2020

Cultura

El sadomasoquismo

PANAMÁ. Mientras unos conciben con horror la idea de proporcionar o sentir actos de rudeza u opresión, para otros resultan fascinantes l...

PANAMÁ. Mientras unos conciben con horror la idea de proporcionar o sentir actos de rudeza u opresión, para otros resultan fascinantes las prácticas que incluyen incomodidad o dolor durante el placer. Hoy por hoy muchas parejas ven al sadomasoquismo como un recurso para alimentar la pasión. La fantasía de subyugar al otro, o ser poseído es un ingrediente poderoso a la hora de alcanzar un clímax perfecto. Y esto no tiene nada de patológico. Dejar volar la imaginación y abandonar los prejuicios parece ser la receta para mantener el fuego de la pasión siempre encendida.

Pero, entiende usted ¿Qué es el sadomasoquismo? según su definición es una práctica sexual que utiliza el dolor, la dominación, o incluso la humillación, en la búsqueda del placer.

DE DÓNDE VIENE

Según explica el psicólogo, Eliecer P. Rivera el sadomasoquismo viene de dos términos: sadismo y masoquismo. El sadismo (término desarrollado a partir del nombre del Marqués de Sade) consiste en la obtención de placer al realizar acciones de crueldad o dominio con un objeto. El masoquismo, es todo lo contrario, consiste en sentir placer al ser víctima de tales actos.

‘La pareja, por lo tanto, establece una relación de dominante/dominado, en la que la puesta en práctica de violencia verbal y servicios corporales les va a proporcionar una satisfacción intensa’, detalló.

La revista Fucsia detalla que esta práctica se encuentra enmarcada en lo que hoy se denomina con la sigla BDSM (Bondage: esclavitud, disciplina y dominación, sumisión sadismo y masoquismo) una serie de prácticas muy asociadas a la llamada cultura leather (cuero). La utilización de esta sigla responde a la necesidad de apartar la connotación negativa que aún tiene el término sadomasoquismo que, aunque hoy se considere una desviación sexual, su categoría puede cambiar, igual que ocurrió con el sexo oral y la masturbación en la segunda mitad del siglo XX.

EL DOLOR COMO PLACER

Por su parte el psicólogo, Víctor Hugo Silvetti señala que en algunas personas puede ser la fantasía del sometimiento. El dolor es muy particular de cada quien, pero hasta cierto punto puede excitar. Pasado cierto umbral de dolor, quizás, ya deja de excitar y ejerce el efecto contrario. Hay todo un imaginario social acerca del sadomasoquismo.

‘En el sadomasoquismo no hay una parte que sufre pasivamente el abuso de otra persona que ejerce su poder. Es una práctica consensuada’, argumentó.

‘En el psicoanálisis siempre decimos que cada caso es particular. Por eso hay que ver la experiencia singular de cada pareja y qué fantasías se disparan allí para que una situación de sometimiento genere placer o erotismo en una práctica sexual. Eso depende de cada quien’, enfatizó Silvetti.

Apuntó además que ‘se cree que en estas prácticas hay alguien que somete a otro, pero en verdad se juega a eso. Está acordado entre ambos que sea así. Es una práctica consensuada’.

ALGUNAS PRÁCTICAS SADOMASOQUISTAS

- Spanking (Acción de infligir dolor en el trasero femenino, con las palmas de las manos o algún otro objeto como una fusta o paleta).

-Bondage (Caracterizado por el uso de ataduras con sogas, aunque también pueden usarse cuerdas, correas, cadenas, esposas de cuero, metal (para el cuello- cintura -dedos manos pies -).

- Esclavitud: Además de la dominación que supone esta práctica sexual, se llega en ocasiones a enjaular desnuda a la persona masoquista.

- Humillación: Por ejemplo ser forzado a arrastrarse y ladrar como un perro o ser sometido a insultos verbales.

- Trumpling: Es la acción de pisar, caminar sobre el cuerpo de otra persona, puede realizarse con el pie desnudo o con tacones altos.

- Velomancia: Es la aplicación de la cera caliente de una vela sobre la piel del otro.

- Trasformismo: Vestir ropa del otro sexo. Cada una de esta prácticas se hacen según la persona lo desee.