Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 se registró este martes 28 de julio en la prefectura de Kumamoto, al sur de Japón, provocando una emergencia de gran...
- 29/01/2012 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️C uentan que hace mucho tiempo algunos rebeldes quisieron despacharse con todo unos días antes de la cuaresma, ese tiempo de penitencia, ayuno y abstinencia. Como si fuese una previa del fin del mundo, hasta los seguidores de los preceptos que marcaba la Iglesia se tomaban una licencia total en las jornadas que precedían al miércoles de ceniza, para, después sí, entregarse a los sacrificios del mandato eclesial.
Cuentan, también, que para evitar la vergüenza pública por sus actos y las diferencias de sexo y clase social, recurrían a disfraces y máscaras. Y nadie se abstenía de la guerra de agua, una verdadera batalla campal en las calles y paseos públicos. Corría el 1700 y la fiesta legada de España adquiría marcados matices locales con el candombe de los esclavos negros y algunos excesos que hacían horrorizar al propio rey Carlos III.
Desde entonces, en cada rincón de Latinoamérica febrero llega con calles cortadas, murgas, fiestas y música. Hoy, no hay país del sur que no tenga un hito carnavalesco con una celebración masiva y popular.