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07 de Mar de 2021

Cultura

Charles Dickens, la pasión de narrar

M e costaría creer que algún bibliófilo no conozca por lo menos una obra de Charles Dickens y no la tenga en un alto sitial, pero es seg...

M e costaría creer que algún bibliófilo no conozca por lo menos una obra de Charles Dickens y no la tenga en un alto sitial, pero es seguro que algunos buenos lectores no saben a profundidad lo que este autor inglés escribió durante la época en la que le tocó vivir. Charles Dickens nació hará 200 años el próximo 7 de febrero en Landsport, un suburbio de Portsmouth, sur de Inglaterra y hoy día es reconocido como el segundo escritor inglés de mayor trascendencia, después de Shakespeare.

Su vida temprana no fue para nada fácil, trabajó desde que era un niño por los problemas económicos que tenía su familia y en una ocasión su padre, un poco descuidado en los temas económicos, fue encarcelado por deudas y la familia entera se trasladó con él a la cárcel. El pequeño Charles se quedó laborando en una fábrica de betunes, lo que afectó su desempeño en la escuela. Pero esto no fue obstáculo para que después se convirtiera, con gran entusiasmo, en una excelente taquígrafo y posteriormente en un reportero en el Doctor’s Common House, de Londres.

Su trágica infancia, viviendo entre las ratas y alejado de su familia, y su trastocada asistencia a la escuela fue un tema que abordó en su muy conocida obra Oliver Twist, que ha sido llevada al cine por varios directores, como Roman Polanski en 2005. Aunque en este libro el protagonista es otro, Dickens refleja muchas de las miserias que vivió cuando estaba en el desamparo.

Este escritor, a pesar de las duras críticas que vertió sobre los acontecimientos que ocurrieron en la era victoriana, era admirado por la Reina Victoria. Su mayor innovación y el comienzo de su éxito fue la publicación de sus novelas por entregas. Así fue en 1836 con Papeles póstumos del club Pickwick, al que siguió Oliver Twist. Si Dickens viviera hoy día sería un escritor de telenovelas.

VIDA SIN RESPIROS

Tuvo muchos hijos y también muchos líos amorosos. Cinco años antes de su muerte, viajando en un tren con una joven amante, se descarrilaron varios vagones con la suerte que en el que ellos viajaban no cayó. Este hecho fue el comienzo de muchos achaques que culminaron con su fallecimiento, a la temprana edad de 58 años, cuando todavía tenía mucho que dar y mucho que escribir.

En un viaje que hizo a los EEUU, encontró los mismos vicios de la sociedad inglesa, los que criticó en su publicación American Notes (1842) y le produjo un rechazo de parte de los estadounidenses. Posteriormente se reconcilió con la nación ‘yanqui’ con el cuento Canción de Navidad. Una de sus obras más destacadas es Historia de dos ciudades (1859), en la que hay menos rasgos de humor y escenas en tabernas y posadas.

ESCRITOR PROLÍFICO

Dickens fue un escritor incisivo, que combinó magistralmente la narrativa humorística con el sentimiento trágico de la vida, recurriendo a la ironía y a la crítica ácida y social. Se caracterizó por la penetrante descripción de personas, lugares, fueran imaginarios o reales. Como manejaba tan bien los recursos caricaturescos, se burlaba de los problemas y lacras de su época.

En la era victoriana, tan trascendental para la sociedad inglesa, surgieron algunos de los más destacados escritores de esa nación, como lo fueron Oscar Wilde (‘El Retrato de Dorian Grey’), Lewis Carrol (‘Alicia en el País de las Maravillas’), Bram Stoker (‘Drácula’) y Robert Louis Stevensons (‘La isla del Tesoro’ y ‘El extraño caso de Dr. Jekyll and Mr. Hyde’).

Su bicentenario ha sido objeto de celebración en muchas partes del mundo, aparte de las festividades que se han organizado en su país natal, Inglaterra, donde inclusive se ha reinaugurado el museo que lo honra. En el reciente ‘Hay Festival’, celebrado en Cartagena la semana pasada, los escritores Carmen Posadas (uruguaya-española) y Boris Izaguirre (venezolano) coincidieron en la influencia que ha ejercido la literatura anglosajona en sus maneras de escribir, especialmente la forma de acercarse al público que tenía Dickens, a la vez que mostraba un retrato profundo de los personajes y la sociedad.

Andrew Davies (Gales, 1936), guionista muy exitoso de clásicos ingleses, señalaría el inicio de una adaptación de la vida de Charles Dickens a partir del accidente ferroviario. Según sus propias palabras, ‘La esencia de Dickens está en sus personajes, en la extravagancia y el derroche de ellos y las sub tramas, que son una explosión de creatividad’. Davies adaptó El Diario de Bridget Jones, y las obras de Jane Austen, y también participó en el Hay Festival de este año. Sobre Dickens remató: ‘Amo la exuberancia de Dickens y su deleite en la excentricidad humana. Y me gustaría pensar que algo de esto ha influido en mí’.