Temas Especiales

22 de Sep de 2020

Cultura

El banquete olímpico

A limentar a más de 10.000 atletas y cientos de espectadores durante los Juegos es una tarea titánica, pero los organizadores de Londres...

A limentar a más de 10.000 atletas y cientos de espectadores durante los Juegos es una tarea titánica, pero los organizadores de Londres-2012 esperan aprovechar la ocasión para mejorar la no siempre gloriosa reputación de la gastronomía británica.

Sobre el papel, esta cocina conocida sobre todo por platos como el fish and chips (pescado rebozado con patatas fritas) o el pie and mash (empanada de carne con puré de patatas y salsa de perejil) no corresponde a la dieta recomendada para un deportista que quiere subir a lo más alto del podio.

Pero los organizadores no tienen intención de renegar de su patrimonio gastronómico, aunque están convencidos de que los más difíciles de contentar encontrarán sin duda algo que les guste.

Porque la diversidad culinaria forma parte del paisaje londinense, dado que en los seis barrios que acogen sedes olímpicas viven comunidades de 195 países de los 204 que envían delegaciones a estos Juegos (27 de julio-12 de agosto).

Así, junto al porridge, las jacket potatos (patatas con chaqueta, o sea con piel), el cerdo asado o el cangrejo de Escocia, la propuesta incluirá otras especialidades tan populares en Londres como los curries indios, los fideos chinos, la pasta o la pizza, sin olvidar las ensaladas.

‘La cocina británica mejora día a día’, dijo recientemente la responsable del cátering olímpico, Jan Matthews, a la radio BBC. ‘Hemos hecho todo lo posible para asegurarnos de que los Juegos sean una fiesta de la comida británica’.

Y también de los suministradores locales, puesto que la mayoría de los productos serán nacionales para responder al compromiso de sostenibilidad.

‘Hemos hecho muchos esfuerzos para encontrar alimentos sabrosos y de gran calidad que celebren lo mejor del Reino Unido’, explicó Paul Deighton, director ejecutivo del LOCOG.

Los organizadores calculan que servirán más de 14 millones de comidas durante los Juegos en 40 lugares diferentes, en una operación que describen como ‘la mayor del mundo desde la Segunda Guerra Mundial’.

De éstas, 1,2 millones serán consumidas por los 10.500 atletas, así como los miembros de las delegaciones que se alojarán en habitaciones sin cocina en la Villa Olímpica, donde a lo largo del evento podrán elegir entre 3.000 platos.

El comedor, con sus largas mesas y sus sillas de color verde, tiene el tamaño de una cancha de fútbol, y capacidad para recibir al mismo tiempo a hasta 5.000 comensales, o el equivalente de 880 autobuses típicos londinenses de dos pisos.

A los lados, los atletas disponen de cuatro zonas diferenciadas en las que pueden optar las 24 horas del día por especialidades británicas, europeas, mediterráneas o afrocaribeñas, aunque también encontrarán platos halal, kosher, bajos en sal o no alergénicos para los que siguen dietas específicas.

En total, se espera que consuman 232 toneladas de patatas, más de 330 de frutas y verduras, 100 de carne, 19 de huevos, 21 de queso, así 75.000 litros de leche y 25.000 panes.

Algunos atletas parecen apreciar la selección, como el estadounidense Kerron Clement, doble campeón olímpico de 400 metros vallas, que al probar el restaurante esta semana escribió en su cuenta Twitter: ‘Me encanta la variedad de comida (...) y por supuesto McDonalds’.

Porque junto a los platos preparados por la organización, la cadena estadounidense de comida rápida estará una vez más omnipresente. Patrocinador oficial de los Juegos, McDonald’s tiene cuatro restaurantes temporales en el parque olímpico, incluido uno en la Villa, y es la única marca de comida autorizada.

El más grande es el que ha construido para el público cerca del estadio, en el que deberían consumirse la mayoría de las 50.000 hamburguesas Big Mac y 180.000 raciones de patatas fritas que esperan vender durante los Juegos.

Los visitantes tendrán, además, a su disposición unos 800 puestos de comida repartidos por todas las instalaciones que les propondrán más de 150 platos.

Junto a los británicos, otros países buscarán promocionar sus cocinas durante los Juegos, principalmente en las ‘Casas’ instaladas en la ciudad.

La ‘Casa Italia’ ha fichado al reputado chef Massimo Bottura y el ‘Time Brasil’ se ha traído a Roberta Sudbrack para supervisar la alimentación de los atletas que se entrenarán en Crystal Palace.

Y el danés René Redzepi, cuyo establecimiento ‘Noma’ de Copenhague es desde hace tres años el ‘mejor restaurante del mundo’ para la prestigiosa revista Restaurant, abrirá una sucursal olímpica en el hotel Claridge.