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24 de May de 2022

Cultura

Hace falta crear espacio para innovar

H ace tiempo entendí algo que me ayudó mucho a trabajar con el mundo empresarial: los empresarios privilegian la estabilidad frente a la...

H ace tiempo entendí algo que me ayudó mucho a trabajar con el mundo empresarial: los empresarios privilegian la estabilidad frente a la innovación. Es entendible, nadie desea que le están cambiando la reglas cada mes o tener que aprender habilidades nuevas cada cierto tiempo.

Todos tendemos a la comodidad de una forma u otra, tratamos de mantener las cosas de forma que todo ‘fluya suave’ y no se generen ‘olas’.

‘Una cosa piensa el burro y otra el que lo arrea’, dice un antiguo refrán de mi tierra, y hoy es más cierto que nunca, pues por más tranquilidad y seguridad que deseemos, los mercados se portan de otra forma.

La incertidumbre se ha vuelto la regla y no la excepción, así que quien no aprenda a usarla a su favor está indefectiblemente condenado a padecerla.

Las únicas herramientas que funciona contra un medio tan cambiante es la capacidad de adaptarse y la innovación. Las empresas y organizaciones que no se tomen en serio eso de volverse ágiles y adaptables están en serios aprietos.

El peligro más grande se sufre cuando aparentemente todo va bien. Uno no percibe el ambiente cambiante y así sin darse cuenta, un día se encuentra uno perdido y lejos de saber donde esta todo el mundo.

Hemos visto muchos ejemplos a gran escala. ¿Que pasó con Nokia? Tenía todo el mercado de los móviles... ¿Y ahora? Seguro había señales que les marcaban los cambios en el ecosistema, pero no reaccionaron.

Tenemos que poder ser autocríticos, analizarnos con cabeza fría y saber cómo estamos y que podemos hacer, si un día nos vemos en el espejo empresarial y pensamos que todo lo tenemos resuelto, es momento de buscar una segunda opinión.

El primer paso debe ser el ser capaz de pensar otros mundos, otras formas de hacer las cosas para lo cual es imprescindible la capacidad de soñar.

Albert Einstein decía que para él era más importante la imaginación que la inteligencia. Creo que son aristas del mismo fenómeno, no puede ser que nuestros empresarios crean que la creatividad y la imaginación son solo para los artistas. De hecho la mayoría de los empresarios exitosos que conozco tienen inquietudes creativas.

Crear las nuevas empresas y negocios de nuestro país va ha requerir mucha imaginación así como también mucha planificación; la primera se aprende creando y la segunda ejecutando.

Los primeros pasos ya se han comenzado a dar, la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) tiene formación en cultura y economía creativa, tal como la tiene el M.I.T, esperemos que pronto se graduen estos ingenieros que se han capacitado en el uso de su imaginación.

Esperemos que este ejemplo cunda entre las entidades que forman administradores, contables y financistas. Esta gente sin la capacidad de soñar están a merced de quienes sí pueden hacerlo.