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01 de Jun de 2020

Cultura

Parte de un duelo familiar

‘Durante los últimos diez años de su vida mi padre fue escribiendo esta novela, de poco a poco’, comenta Rodrigo Esquivel Klein, hijo de...

‘Durante los últimos diez años de su vida mi padre fue escribiendo esta novela, de poco a poco’, comenta Rodrigo Esquivel Klein, hijo de Roderick Esquivel Clement, médico, político, y autor de la novela El Estribo. ‘Sin embargo, cuando supo que le quedaba poco tiempo apresuró el paso para dejarla escrita por completo. Fue en su último mes de vida, octubre de 2010, a pocos días de su muerte, que se dio el 27, cuando culminó la redacción de la obra. Al final ha sido muy poco lo que hemos tenido que hacer para su edición y publicación’, añade el abogado.

Esta obra, póstuma, indica el descendiente de quien fuera ministro de salud y vicepresidente de la nación, es una novela de ficción que, sin embargo, se basó, en gran parte, en las vivencias del difunto ginecólogo durante su vida y su carrera política. ‘El contenido de la novela proviene de toda la vida de mi padre, de su experiencia. De ese contexto real en que cobran vida los personajes, una parte corresponde a la vida de Roderick Esquivel; por lo que, detrás de esos personajes ficticios, hay realidades’, comenta el también político.

El libro, indica Esquivel Klein, es una fuerte critica social que se bifurca en vertientes: la primera, ‘dejar al descubierto a aquellos que dentro de nuestra sociedad persiguen la búsqueda de poder y riqueza desmedida y que por lo general acaban sacrificando sus principios’; la segunda es, ‘rescatar y reproponer la experiencia de la convivencia dolorosa y conflictiva de los ngäbe y los buglé con el resto de nosotros, porque siguen sin ser resueltas sus demandas ya viejas de siglos’.

LA SIERRA EN LA MEMORIA

Sobre el porqué del título, El Estribo, comenta que se debe a un viejo estribo de la época colonial que encontró Roderick Esquivel en un entierro indígena durante uno de sus tantos recorridos por la sierra chiricana. Este antiguo objeto sirvió de inspiración para que el doctor construyera ‘una alegoría alrededor de este objeto que originalmente sirve para subir a la cabalgadura, pero que de manera figurativa en la novela se presenta como el medio por el cual los seres humanos nos encaramamos sobre otros a la búsqueda de satisfacer deseos e intereses mezquinos y subalternos’.

El hijo del político liberal señala que si bien han pasado tres años de que falleció su padre, las críticas y señalamientos que hace desafortunadamente no han perdido vigencia ya que, en parte, ‘son cosas que han venido sucediendo durante todo la era republicana’. El presidente de Petaquilla Gold adiciona: ‘En un cierto sentido El Estribo es una novela histórica. Desafortunadamente es una historia que dura de siempre, aunque su ambientación toca definitivamente los últimos años de vida de mi padre’.

Al indagar sobre por qué la familia Esquivel Klein esperó tanto tiempo luego del deceso de su patriarca para sacar a la luz una obra que él mismo autor procuró tener lista antes de su fallecimiento, comenta el abogado: ‘La partida de mi padre nos deja un profundo dolor. Durante mucho tiempo no deseamos tocar ninguna de las cosas que él dejó. No fue hasta el 2012 cuando los hermanos nos reunimos y decidimos que ya era hora de editar la novela. En noviembre de el año pasado iniciamos esta tarea. Como nuestro objetivo es que el libro fuera parte de la Feria Internacional de del Libro, pues tuvimos que esperar hasta agosto para su lanzamiento’.

El experto en leyes profundiza en este aspecto: ‘Hoy esto es motivo de una gran alegría para toda la familia; sin embargo, el no haberlo editado antes sí formó parte del luto y el dolor que teníamos los hijos de Roderick Esquivel ’.

Comenta el vástago de Esquivel Clement que al momento de la muerte de su padre nadie había leído la obra por completo. Ahora que ya la edición está impresa es que todos los descendientes del catedrático conocerán la historia en su totalidad. Empero eso no significa que nadie haya leído ni un fragmento de la obra, al contrario, el presidente de Petaquilla Gold cuenta que su padre ‘en ocasiones compartía sus capítulos con sus hijos y amigos, a quienes les pedía opinión. Hasta que mi padre fallece nadie la había leído de principio a fin. Tiempo después de su partida, la buscamos en su computadora, donde la había dejado y la imprimimos. En ese instante nos dimos cuenta de la obra literaria que nos había dejado para la posteridad tanto a nosotros, su familia, como al pueblo panameño y a los indígenas Ngäbe Buglé’.

Al preguntarle de dónde surge tanto interés y tan estrecha conexión con los indígenas cuya comarca se encuentra en el área oeste del país, explica el ex funcionario público que se debe a los orígenes de Roderick Esquivel y su profesión de médico y político: ‘mi padre era chiricano y muchas veces recorrió el área donde viven quienes antes conocíamos como Guaymí. Entre la comunidad chiricana y los indígenas había mucha relación. Mi padre como médico, luego como ministro, vi cepresidente y político, recorrió —a pie, a caballo y en carro— la comarca.

El estribo no es el primer libro en la bibliografía de Roderick Esquivel a lo largo de su vida, el galeno ‘escribió también un número plural de textos de ginecología y obstetricia que lo llevó a ser miembro del comité de expertos para libros de texto en ginecología y obstetricia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en cuanto a publicaciones de índole político publicó varios escritos sobre el liberalismo, ideología que abrazo hasta su muerte’, destaca su hijo Rodrigo, quien también menciona que hay un poemario inédito de Roderick Esquivel que su familia editará el próximo año.

¿Por qué inclinarse por una novela para hacer un llamado a la conciencia social y poner la lupa sobre un tema tan importante para él y no a través de un ensayo u otro género? Ante esta pregunta, responde Rodrigo Esquivel: ‘No hay ningun gobierno en específico al que quiera mencionar, los que se señalan en la novela son una mezcla de todos esos que él vio en su vida. Al ser una mezcla y ante la dureza de muchas de las situaciones que se exponen y se critican a lo largo de la trama, no creo que él quisiera ofender a nadie. Los personajes son ficticios; pero al final esos caracteres son personas que vivieron y que tuvieron un rol en nuestra sociedad y en la vida política panameña’.

CATARSIS LITERARIA

Al interrogarle si El estribo fue una forma de expresar su desencanto hacia la política por parte del liberal, su hijo cree que ‘él no terminó desilusionado de la política. La política le dejó muchas satisfacciones como la amistad y el servir a su patria; pero sí se desilusionó de ciertas personas. Ese aspecto queda muy bien expresado en la novela y resalta por sobre todo lo positivo de personas que ante situaciones de corrupción antiéticas prevalece su moral y valores, más allá si su integridad física peligra por esto’.

En un esfuerzo por lograr una mejor comprensión de la historia y de los escenarios en donde se desarrolla así como la cultura de los pueblos amerindios que durante la trama se mencionan, el libro cuenta con el agregado de un DVD ‘que contiene centenares de fotos de pueblos, paisajes, personajes y de la vida cotidiana de los ngäbe y los buglé. Es un esfuerzo pedagógico para, sensibilizar a los panameños no indígenas acerca de formas de vida, de organización, de convivencia, de hacer, de ser y de creer, simplemente diferentes, y por ello, respetadas y protegidas’. Junto con este contenido multimedia, el libro cuenta con diversas ilustraciones a plumilla del artista kuna Ologuagdi.

Considera Rodrigo Esquivel que todos estos elementos, junto con la historia escrita por su padre, hace de El Estribo una novela ‘muy interesante. El lector que la empieza la va a querer terminar’, promete Esquivel Klein.