Temas Especiales

24 de Jan de 2021

Cultura

Los actores de la pasada campaña

La relación que existe entre el teatro y la política es estrecha

El seseo de José Domingo Arias, las poses de Juan Carlos Navarro frente a la cámara, la sonrisa beatífica de Juan Carlos Varela. Cada uno de los candidatos de la pasada contienda electoral serán recordados por algún gesto específico, una forma de hablar o de mover las manos que reproducían casi de manera instintiva frente ante los periodistas.

Fueron detalles que no pasaron desapercibidos para el director Daniel Gómez Nates y para los actores de la obra Yo quiero ser presidente , cuya última temporada concluyó un día antes de los comicios electorales. ‘Tratamos de copiar los gestos más característicos de los candidatos. Vimos videos y entrevistas para poder hacer la caracterización lo más real posible’, comentó el veterano teatrista.

Más allá de su función de ‘entretener y distensar los ánimos que en tiempo de política se ponen al rojo vivo’, Gómez Nates considera que el montaje de ‘Yo quiero ser presidente’ también sirve para ‘medir la forma en que ha cambiado el panorama político en Panamá’. ‘Además es una obra que se viene representando desde hace 25 años, con temas diferentes siempre en el mismo pueblo imaginario ‘Cerro Escondido’. Tratamos que sea el conjunto de voces de todos los panameños que queremos una democracia justa y participativa’, manifestó el artista.

URNAS EN EL TEATRO

Cada noche, una vez que acaba una función más de Yo quiero ser presidente -que se presentó en el Teatro Aba del primero de abril al 3 de mayo- Gómez Nates y su equipo organizaban una votación entre la audiencia. Noche tras noche, el resultado era invariable: en primer lugar aparecía Juan Carlos Varela, segundo, José Domingo Arias y tercero, Juan Carlos Navarro. Los resultados que se obtuvieron en el teatro resultarían más acertados que los presentados por encuestadoras de renombre como IPSOS y Ditcher Neira.

Gómez Nates comenta que ‘muchos candidatos contratan asesores de imágenes pero se olvidan de los directores de teatro que somos los que creamos personajes y se lo vendemos al público que lo acepta como parte del juego que es el teatro’. Para él la falla más recurrente de estos asesores es su falta de conocimiento de la psicología popular, por lo que ‘construyen la imagen de un supuesto personaje sin olvidar que la verdad siempre se asoma y que la naturalidad es la clave para poder conectar con un electorado que demanda cada día más’.

‘Tenemos que entender varias cosas. El público que asiste al teatro va con el ánimo de divertirse, además va de una forma libre, por eso que cuando le pedimos que participe en el simulacro lo ven como parte del espectáculo. Además a nadie se le obliga, participa el que quiere y la papeleta que damos no tiene la obligación de identificarse’, indicó.

Se trata de un simulacro que Gómez Nates ha venido llevando a cabo durante los últimos 20 años, siempre un mes antes de las elecciones ‘cuando ya el público en su gran mayoría tiene su voto definido’.

A la clase política le recomienda que se arme de ‘propuestas claras, realistas, ya que el pueblo se burla de todas las propuestas demagógicas que han sido un recurso gastado y pasado de moda’.