Temas Especiales

31 de May de 2020

Cultura

Escribir sin explotar la pobreza

El autor Aamer Hussein ha seguido con atención las luchas que han tenido lugar en el Tercer Mundo

ALEMANIA.

De origen paquistaní, Aamer Hussein es uno de los cuentistas y novelistas más notables e interesantes del Sur de Asia. Escritor y profesor de la Universidad de Southampton, Hussein emigró a Inglaterra en la década de los setentas. Este crítico literario y traductor ha publicado ‘Mirror to the sun’ (1993), ‘This Other Salt’ (1999), ‘Turquoise’ (2002), ‘Cactus Town: Selected Stories’ (2003), ‘Insomnia’ (2007), y ‘The Cloud Messenger’ (2011). Recientemente ha publicado ‘Distant Traveller: New and Selected Fiction’ (2012) (coedición y selección de escritos por Attia Hosain). Facetas conversó con el editor de la revista ‘Critical Muslim’ y miembro de la Real Sociedad de Literatura y del jurado del Premio de los Escritores de la Commonwealth (Europa y Asia).

¿QUÉ SIGNIFICA ESCRIBIR PARA UN ESCRITOR DEL SUR DE ASIA? ¿DEBE CUMPLIR ALGUNA EXPECTATIVA?

Dejé Asia hace 40 años, pero he permanecido conectado con mi historia y mi cultura. No siento que represento a mi país, Pakistán, porque solo puedo experimentar su vida cotidiana desde afuera; pero estoy muy atento de mis lectores en Pakistán. Me aseguro que mis libros estén publicados y accesibles allá y por esta razón he comenzado a escribir en Urdu para alcanzar a otros lectores.

¿CÓMO LIDIA CON LAS DIFERENCIAS (ÉTNICAS, RELIGIOSAS Y POLÍTICAS) DE SU PAÍS? ¿TIENE ALGÚN COMPROMISO CON ALGUIEN EN ESPECIAL?

No hago compromisos con nadie, porque raramente trato con asuntos políticos directamente. Estos temas aparecen en mi trabajo literario a través de la gente sobre la cual escribo, tanto en casa como en el extranjero.

LA FAMILIA DE MEHRAN VIVE ENTRE PAKISTÁN, INDIA Y LONDRES. ¿ESTÁ ÉL PREDESTINADO A SER UN TRADUCTOR ENTRE LENGUAJES Y CULTURAS?

¡Él lo es! En este sentido su destino proyecta el mío mismo, a pesar que sus experiencias son diferentes de alguna manera. Él escogió la traducción como su instrumento y yo la ficción.

EN LA NOVELA ‘THE CLOUD MESENGER’ (LA NUBE MENSAJERA) MEHRAN NO SE DA CUENTA QUE LA GUERRA FRÍA SE TERMINÓ EN 1989. PARECE SER QUE ESTÁ MUY OCUPADO CONSIGO MISMO. ¿QUIZÁS UNA RESPUESTA PERSONAL A LA NARRATIVA POLÍTICA DOMINANTE?

No comprendo la pregunta. Temo que la novela no es un diario que proyecta cada cosa que ocurre en el mundo. Pero de hecho, él estaba más preocupado con la política conservadora británica de aquel momento (y él lo está). Él proyecta, sin embargo, brevemente la Guerra del golfo del 91, entre otros eventos políticos. Y la novela termina con una referencia a la nube de ceniza en el 2010 y el clima post 2001 que le tocó vivir. Yo he tratado, por lo tanto, con mucho eventos políticos e históricos en mis ficciones previas, hechos que no era necesarios repetirlos en la novela.

MEHRAN LEE NOVELAS EN URDU, SUEÑA DE PAKISTÁN COMO UN LUGAR DEL FUTUTO Y ‘MUCHOS DE SUS AMIGOS RETORNAN’ A PAKISTÁN. ¿ES UNA REVUELTA CONTRA LA TRADICIONAL VISIÓN DE LA NOSTALGIA DEL SUBCONTINENTE?

No lo sé. Desde que escribo sobre literatura en Urdu tanto para una audiencia asiática como occidental, visito Pakistán frecuentemente y estoy en permanente contacto con su gente y su situación. Normalmente yo trato con mi añoranza de una manera anticipatoria más bien que nostálgica. Espero que algunos de esos sentimientos encuentren su camino en mi novela.

¿CÓMO ANALIZA SU PROPIA NARRATIVA SI LA COMPARA CON EL TRABAJO DE OTROS AUTORES COMO SALMAN RUSHDIE, MONICA ALI, AND NAIPAUL?

Yo no había leído a Naipaul cuando comencé a escribir y pienso que escribimos desde diferentes mundos y diferentes perspectivas. Yo provengo de un medio pakistaní extremadamente privilegiado y no fue hasta cuando vine a Inglaterra que no devine consciente de las enorme carga del imperialismo sobre los países que no escaparon del mismo. Monica Ali pertenece a una generación de escritores nacidos en Inglaterra quienes tocan los ’problemas’ de los migrantes en este país de manera socio-realística. Yo no me veo que me parezco a alguno de ellos. Mis primeras influencias provienen de la nueva novela (nouveau roman) francesa, la ficción italiana de a mediados de la década del cincuenta, y de la poesía en Persa y en Urdu. He sido acusado de escribir desde la perspectiva de un educado y privilegiado migrante, y no desde los de abajo. Y supongo que es cierto, pues escribo sobre los mundos que conozco que incluye además la vida de lucha de los inmigrantes. En efecto, nunca he querido explotar la vida de los pobres para hacer una reputación de mí mismo como un cronista de su experiencia...

PANKAJ MISHRA AFIRMA QUE ADDUL HALIM SHARAR COMO ‘UNO DE LOS PRIMEROS NOVELISTAS EN URDU’. ¿NOS PUEDE EXPLICAR POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE PARA USTED ESCRIBIR EN URDU?

La ficción moderna en Urdu comenzó a partir de 1860 con Nazir Ahmed, quien quiso introducir mensajes reformistas en sus historias que pasaban en medios notoriamente contemporáneos. Pero allí había una tradición floreciente tanto de versos narrativos como de romances épicos que transcurrían en mundos semi-fantásticos del pasado. Escribiendo en urdo puedo tirar del vocabulario de esta entera herencia literaria.

¿POR QUÉ SE DENOMINA A USTED MISMO COMO UN ‘ESCRITOR DEL TERCER MUNDO’? ¿NO SERÁ MEJOR AUTODENOMINARSE COMO UN ‘ESCRITOR DEL MUNDO’?

Cuando empecé a escribir, devine consciente de mi propia posición como una persona de un país que era regido por un dictador – tan simple como eso – y que tenía más interés en las literaturas que emergían de Asia, América Latina y África, que lo que ocurría en la ficción contemporánea anglosajona. Leía muchas traducciones y desarrollé mi propia técnica bajo la luz de mis lecturas. Politicamente, aunque ocupaba una relativa posición privilegiada, me fijé en las minorías y sus intereses, y estaba muy atento de las luchas que ocurrían en lo que aquel entonces se llamaba el Tercer Mundo, algunas de ellas (Afganistán, por ejemplo) resultado directo de los intereses internacionales establecidos.