Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Cultura

Jazzistas panameños hacen vibrar a Nueva York

Tres músicos panameños se presentaron por primera vez en el Lincoln Center, encendiendo al auditorio con su destacada participación

Cuanto se trata de escuchar buena música, ni la fuerte lluvia importa. Pese a los chubascos de la noche del jueves 10 de septiembre en la ciudad de Nueva York, los amantes del jazz dirigieron sus pasos hacia el David Rubenstein Atrium del Linconl Center. Su mayor estímulo era escuchar a los músicos panameños Luis Carlos Pérez, Carlos Agrazal y Óscar Cruz, exbecarios de la Fundación Danilo Pérez, con la única esperanza de que éstos los lanzaran ciegamente hacia una experiencia sonora de la cual ansiaban salir gratamente recompensados.

Contra todo pronóstico, el público llegó al lugar con extrema puntualidad, permitiéndose tener el tiempo suficiente para dejarse sumergir por la belleza arquitectónica del atrio. Dos grandes jardines verticales, una extensa instalación de arte textil sobre la pared, una fuente con un diseño particular y una tenue y cálida iluminación, crearon el escenario perfecto para lo que sería una inolvidable noche de jazz al mejor estilo istmeño.

Eran pasadas las 7:30 de la noche cuando subió al escenario el pianista y compositor panameño Danilo Pérez, para introducir a la concurrencia a los tres grandes protagonistas de velada, así como también a la orquesta que los acompañaba, conformada por estudiantes y músicos de diferentes instituciones musicales de Estados Unidos.

El trío no pudo elegir mejor tema que ‘La aparición' para dar inicio a su repertorio. Con esta tamborera dejaron al público expectante ante lo que allí podía suceder, musicalmente hablando; de igual forma, manifestaron su principal intención para aquella noche: demostrar la conexión de Panamá con el jazz.

Tras un caluroso aplauso del auditorio, los músicos continuaron con el tema ‘Mr. M' (Señor M), una composición de Luis Carlos Pérez dedicada al pianista y compositor fallecido e icono del jazz, Thelonious Monk, pues su música posee un gran vínculo con los ritmos panameños.

En el público se veían a personas sentadas y otras de pie que ya calentaban motores, al tiempo que se ponían en sintonía con lo que escuchaban. Mientras que en los alrededores del escenario, se podía presenciar a algunos artistas visuales que improvisaban dibujos dentro de su marco. Entre ellos destacaba la co-fundadora del ‘Live Arts Program' del Panama Jazz Festival, Claire Peterson, quien logró plasmar con una visión audaz el movimiento, la energía y la música del ambiente.

La tercera pieza de la noche fue ‘Obá-kosó' de Carlos Agrazal. Le siguió ‘El punto', una composición de Juan Carlos Pérez, que trata de transmitir la elegancia del baile de la pareja panameña y la alegría del carnaval de Las Tablas. Melodías preciosas y sutiles que jugaron con el receptivo y ansioso corazón de los asistentes.

El último set fue la pieza llamada ‘Beautiful Panama', en la que hubo un poquito de todo: música del Combo, música urbana panameña, una estrofa del himno nacional y una descarga cubana. Esta fusión logró llenar la sala de esa magia que hace mover los pies, los hombros y la cabeza como si el público fuera un miembro más de la orquesta.

Posteriormente, Danilo Pérez regresó al escenario pidiendo un aplauso a los músicos panameños y a la orquesta. Cuando estos pensaron que ya la noche había llegado a su fin, el auditorio les ovacionaba y ante la insistencia de tocar una pieza más, interpretaron un popurrí de tamborito panameño al que se les unió Danilo Pérez en el piano.

Neoyorkinos, latinos y panameños recibían con desbordante entusiasmo cada melodía. Algunos no pudieron seguir más en sus puestos por lo que se levantaron y comenzaron a tirar pasos. Mientras que otros más osados, se acercaron al escenario bailando al ritmo de la música, al tiempo que todos en el lugar hacían palmas y coreaban: '¡Qué viva! ¡Viva Panamá! Y ahora,. ¡Viva Panamá! ¡Qué viva, viva , viva! ¡Viva Panamá! Y ahora,. ¡Viva Panamá!'.

Luis Carlos Pérez, Carlos Agrazal, Óscar Cruz y Danilo Pérez lo lograron. Crearon un perfecto clímax y demostraron que el buen jazz sí se puede tocar junto a la música folclórica sí es posible.

==========

‘Luis Carlos Pérez, Carlos Agrazal, Óscar Cruz y Danilo Pérez crearon un perfecto clímax y demostraron que el buen jazz sí se puede interpretar junto a la música folclórica'