Temas Especiales

30 de Mar de 2020

Cultura

Pensar lo global

Acercarse desde diversos fenómenos culturales a las conexiones entre América Latina y el Sur asiático

Pensar lo global
Pensar lo global

En esta versión de Facetas entrevistamos a Alexandra Ortiz Wallner. Es profesora invitada de la Cátedra de Literaturas Hispánicas en el Instituto de Romanística de la Universidad Humboldt de Berlín. Ha sido docente y profesora invitada en las universidades de Potsdam, Libre de Berlín, Universitat de Barcelona y en la Universidad de Delhi. Junto a su especialización en narrativa centroamericana contemporánea, estudios de la memoria y estudios de género, trabaja sobre los intercambios y relaciones intelectuales, culturales y literarias en el Sur global, particularmente entre el mundo de habla española e India. Su libro El arte de ficcionar: la novela contemporánea en Centroamérica (Vervuert/Iberoamericana, 2012) es una obra de referencia para los estudios centroamericanos. Recientemente ha publicado el tomo S ur/South. Poetics and Politics of Thinking Latin America/India (coeditado con Susanne Klengel, Vervuert/Iberoamericana 2016).

¿CÓMO SE DIO ORIGEN A ESTA ANTOLOGÍA SUR-SOUTH?

El libro es el resultado de un primer encuentro que organizamos en la Universidad Libre de Berlín en octubre del 2011. Gracias al financiamiento otorgado por la Fundación Volkswagen pudimos invitar a colegas hispanistas de la India y a colegas latinoamericanistas que trabajan en diferentes países del continente americano y de Europa para dialogar sobre las relaciones literarias y culturales entre América Latina y la India. El marco de investigación que nos llevó a esta propuesta tiene que ver con la necesidad de explorar la circulación de bienes simbólicos en un momento en que el mercado y el capital se han constituido en las fuerzas dominantes del encuentro entre estos dos espacios geográfico-culturales. Acercarnos desde diversos fenómenos culturales a las conexiones entre América Latina y el Sur asiático nos permite intervenir el discurso hegemónico de la globalización y visibilizar circuitos de intercambios entre periferias. Si queremos pensar lo global, es necesario ampliar el horizonte desde donde pensamos el mundo y relativizar el eje Norte-Sur. A la vez, la posibilidad de un diálogo crítico entre quienes trabajamos desde muy diferentes localidades estos entrelazamientos, también lanzó una reflexión sobre nuestros propios lugares de enunciación y la gran importancia y necesidad que hay de historizar todo proceso cultural, de tomar en cuenta procesos de recepción, tradiciones. Es un esfuerzo por trabajar en clave de traducción cultural.

¿CUÁL ES EL APORTE PARTICULAR DE ESTA ANTOLOGÍA CON RESPECTO A LA DISCUSIÓN SOBRE EL ORIENTALISMO Y EL DIÁLOGO PREDOMINANTE NORTE-SUR?

Creo que la actualidad de los debates en torno al orientalismo y Oriente en general, como el ‘otro' de Europa/Estados Unidos, se deben, en gran parte, a las transformaciones socio-políticas que estamos viviendo en Occidente desde el 11 de septiembre de 2001, la ‘Guerra contra el terrorismo' y, más recientemente, junto a la crisis de refugiados y los desplazamientos migratorios masivos, la llamada ‘Islamización de Occidente'. El crecimiento desmesurado de las fobias y los racismos, así como la polarización en uno y otro lado, ha resultado en que, desde ciertos estudios de la cultura, la literatura, la filosofía, las ciencias sociales y las artes, haya un regreso a pensar la matriz orientalista más allá de los postulados de Edward Said. Lo interesante es que no pocas veces, estas nuevas aproximaciones a fenómenos vinculados a las relaciones y encuentros entre Oriente y Occidente, vuelven a momentos o épocas pasadas para desde allí lanzar propuestas de comprensión de la complejidad de estas relaciones en el presente y para pensar el futuro. Este es el caso de muchos de los artículos contenidos en nuestro libro: revisitamos momentos culturales claves como el Modernismo; las décadas de los años 1920, 1930 y 1940; el Lusotropicalismo; así como a figuras claves como Rabindranath Tagore y Victoria Ocampo, Pablo Neruda, Octavio Paz, Julio Cortázar, por meniconar algunos.

UNA ANTOLOGÍA NO PUEDE ABARCAR TODO. NO OBSTANTE, AQUÍ HAY UN GRAN AUSENTE, PUES NO HAY UN SOLO TEXTO SOBRE V.S. NAIPAUL, QUIEN HA TENIDO UN DIÁLOGO CON EL CARIBE, INDIA, ÁFRICA, AMÉRICA LATINA Y EUROPA, ¿NO TE PARECE?

Tenés toda la razón, nos habría encantado poder incluir un artículo sobre Naipaul. Es una figura sumamente compleja y con una recepción llena de claroscuros. Parte de nuestros aprendizajes en este trabajo colectivo Sur-Sur de los últimos cinco años ha sido comprender a escuchar al otro, a aprender a leer de nuevo. Diría que además de ir construyendo lo que podría ser un archivo de las relaciones culturales, intelectuales y literarias entre América Latina e India pasa por ajustar nuestros instrumentales de percepción y afinar nuestras lecturas. Así, por ejemplo, la recepción de Naipaul en parte del campo cultural de la India está marcada por debates y discusiones a veces muy polémicas vinculadas a la historia colonial y poscolonial de este Sur. Así que allí ha surgido toda una cadena de temas que es necesario conocer mejor. El Naipaul que conocemos en Occidente, por decirlo de alguna manera, es muy diferente al Naipaul que es leído en India.

ESTUDIAS DESDE HACE MUCHOS AÑOS LA LITERATURA CENTROAMERICANA. ¿CUALES SON LAS PREOCUPACIONES TEMÁTICAS ACTUALES QUE MERECEN SU ESTUDIO?

Las literaturas centroamericanas son una especie de laboratorio de la Modernidad y de los procesos de globalización: en un espacio geográfico americano bastante pequeño, se condensan una multiplicidad de cuestiones que nos interpelan desde la marginalidad. Creo que a través de su conocimiento podemos entender que hay muchas formas de ser modernos, de ser globales, pero también de ser locales. Uno puede pensar en los grandes temas como la violencia, la migración, el colonialismo, las (post)dictaduras, las (pos)guerras o las (pos)revoluciones pero no hay que olvidar la dimensión estética, es decir, qué pasa en los textos centroamericanos con la forma y el lenguaje; con gestos vanguardistas y otras formas de cosmopolitismo, tal vez cosmopolitismos ‘menores'. Las literaturas indígenas recientes, la poesía afrocentroamericana, la narrativa breve o las formas que quiebran lo testimonial son líneas que veo cada vez más presentes en la producción literaria de la región, que además se produce tanto en Centroamérica como en sus diásporas. Creo que mi trabajo, así como el de muchos colegas que llevan más años que yo en esto, ha sido importante para consolidar y legitimar su estudio en las academias del Norte (Estados Unidos, Canadá, Europa) pero también en las del Sur, en países como Chile, Argentina y Cuba, pero también en India, estas literaturas han ido ganando espacio y empiezan a ser más leídas dentro del conjunto más amplio que es la literatura escrita en español.

¿CÓMO VES EL FUTURO DE LOS ESTUDIOS TRANSNACIONALES Y TRANSAREALES DESPUÉS DE ESTA ANTOLOGÍA?

No sé qué impacto llegue a tener el libro a corto, mediano o largo plazo. Eso se verá con el tiempo, mas es una contribución a abrir las perspectivas disciplinarias nacionales y nacionalistas, una invitación a dejar de pensar la filología, por ejemplo, de forma aislada, anclada en cánones y tradiciones. Perspectivas como las de los estudios transnacionales, transareales o transversales cambian la posicionalidad de quienes leemos y nos permiten re-leer fenómenos históricos y culturales desde otro lugar. De alguna manera decentran las relaciones de poder, a veces para visibilizar otras relaciones de poder, a veces para subvertirlas.

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‘Es una contribución a abrir las perspectivas disciplinarias nacionales y nacionalistas, una invitación a dejar de pensar la filología, por ejemplo, de forma aislada'.