08 de Dic de 2021

Cultura

‘Los políticos y los panameños somos de memoria muy corta'

Juan Bosco Bernal, rector de la Universidad Especializada de las Américas, detalla parte del panorama educativo a nivel nacional. Rememora momentos relevantes de su vida personal y profesional

‘Los políticos y los panameños somos de memoria muy corta'
Juan Bosco Bernal, rector de la Universidad Especializada de las Américas (Udelas).

Ha dedicado su vida profesional a la educación. Juan Bosco Bernal es un maestro de vocación, criado en una comunidad semirural. Sus veranos y días de asueto los disfrutaba cosechando frutas junto a sus amigos. ‘Pasábamos mucho tiempo compartiendo, caminando y contando historias. Mi niñez fue feliz y con mucha libertad en la comunidad El Marañón de Antón, un barrio con gente sana, honesta y trabajadora', dice. Con pasos lentos, quizás propios de 73 años de vida aunados a los quebrantos de salud que ha padecido en los últimos años, entró a su oficina en la Universidad Especializada de las Américas (Udelas), donde ejerce su segundo periodo como rector. Es sencillo, amable... De manera fluida y con pundonor exterioriza los recuerdos de sus padres. ‘Fueron dos personas que no terminaron la escuela primaria, pero supieron sacar adelante una familia grande'. Su madre, una mujer negra de las islas de San Miguel, ‘supo ganarse el respeto de mi familia paterna'. ‘Una comunidad muy cerrada, la comunidad blanca. Le costó inicialmente introducirse a ese mundo muy discriminador, pero Ana Gregoria fue siempre una dama muy inteligente', sostiene. A su padre lo rememora como un hombre trabajador, honesto y riguroso en la disciplina de sus diez hijos.

A temprana edad identificó su pasión por le educación. Se graduó de maestro en la Escuela Juan Demóstenes Arosemena en 1965. Cuenta con estudios de licenciatura, posgrados, maestría y doctorado realizados en Panamá, Francia y Estados Unidos.

Es educador de una larga trayectoria, tanto en la docencia universitaria, como en la investigación y asesoría técnica en los campos de la política, planificación y gestión de sistemas educativos. Ha ocupado los cargos de Vicerrector de la Udelas, ministro de Educación, embajador de Panamá en Brasil, director General de Educación, director de Planificación Universitaria en la Universidad de Panamá, profesor titular de la Universidad de Panamá y secretario Ejecutivo del Consejo de Rectores de Panamá. Ha servido como consultor de la Unesco, OEA y OIT en diversos países, especialmente de Centroamérica. Autor y coautor de diversos libros, como: Universidad, Globalización y Heterogeneidad Institucional (2010), Panamá: cien años de República (2004), La Educación Superior en Panamá ( 2001); La Educación Panameña, el Tránsito Hacia su Modernización (1999, entre otros.

¿Cuál ha sido el mayor reto que ha enfrentado en sus 73 años de vida?

Superarme a mí mismo. Siempre busco la superación, busco subsanar los errores, las debilidades y faltas. He pasado, como toda persona, por momentos muy críticos. Los últimos años han sido momentos difíciles desde el punto de vista de la salud; sin embargo, con disciplina y apoyo de mi familia, esposa, hijos y la gran comprensión de mis compañeros de trabajo, he podido llevar adelante esta gran tarea. Mi gran desafío siempre es superarme, desde el punto de vista del conocimiento e investigación. Ser cada día mejor docente para poder intercambiar, compartir y comunicarme con mis estudiantes.

¿Cuánto vale la palabra de Don Bernal?

Pesa mucho, porque mi compromiso con esta universidad, por ejemplo, los he cumplido en un altísimo porcentaje. En lo que me he comprometido con los estudiantes y docentes he intentado, por distintas vías, de cumplirlo. La palabra de Juan Bosco Bernal vale. Él cumple su palabra.

¿Un valor inquebrantable?

La honestidad. Que implica mucho. La honestidad desde el punto de vista de manejo de recursos, de la puntualidad, de cumplir tus responsabilidades en el cargo que te hayan asignado, de la amistad, todo esto es parte de la honestidad.

¿Qué actividades recreativas realiza?

Caminar, me gusta el cine, leo incansablemente. Me gusta el deporte, el fútbol, aunque ya no lo puedo jugar como antes. Soy un apasionado del básquetbol.

Si hoy empezara una carrera profesional, ¿cuál sería esta?

Volvería a la educación. No hay ninguna profesión más importante en el mundo ni en la vida de las personas que la educación, poder contribuir a la transformación del ser humano y esa es mi pasión.

¿Cuáles son las actitudes que lo llevaron al puesto que ocupa hoy?

Vengo de ser maestro rural, trabajé en El Palmar de Olá. Quise siempre seguir mis estudios universitarios y lo hacía en la época de vacaciones en el verano. También estudié durante los fines de semana y los veranos hasta que pude trasladarme a la ciudad de Panamá al Ministerio de Educación. Allí por una presión personal que le hice al ministro, cansado de verme en su despacho, me dijo: ‘te voy a nombrar como administrador 3 en la Dirección de Educación Primaria'. A partir de allí, la vida de Juan Bosco Bernal cambió de una manera rotunda, porque tuve la oportunidad de ir a la Universidad todas las tardes y todas las noches y de esa manera terminar mi carrera de licenciatura y profesorado y seguir estudiando.

La fiesta electoral de Udelas, para elegir rector 2019-2023, fue cuestionada en temas de transparencia, ¿por qué, tras los cuestionamientos, decide mantener su postulación?

Me costó mucho tomar la decisión de ser candidato. Me generó un estrés muy grande. Pensé que un periodo era suficiente, y darle la oportunidad a otra persona. Pero los que teníamos en mano el proyecto udelista, un proyecto complejo y de gran valor para este país, no veíamos en el horizonte personas que lo asumieran de una manera valiente, enérgica, con la voluntad y determinación necesaria. Eso me obligó a entrar en el ruedo, en el que no quería participar.

Es autor de ‘La educación panameña, el tránsito hacia su modernización' (1999), 20 años después de este escrito, ¿cuánto se ha modernizado el sistema educativo?

Muy poco, porque lamentablemente los políticos y los panameños somos de memoria muy corta. Las políticas duran cuanto dura el gobierno, cinco años. El presidente y ministro acogen un proyecto y este avanza, pero una vez que termina ese periodo y asumen otras autoridades el programa se pierde automáticamente dentro de un engranaje burocrático.

Educación pública y privada, ¿tienen la calidad que el campo laboral exige?

Tenemos que hacer un gran esfuerzo como país. La educación panameña necesita más reflexión, voluntad y determinación para ponernos al día con la calidad. Como país hemos hecho un gran trabajo en materia de cobertura en educación primaria, casi la totalidad de los niños entre 6 y 11 años de edad están ocupando un lugar en el sistema; sin embargo, tenemos gran déficit en la niñez menor de 6 años y en adolescentes de 12 años. Tenemos problemas muy serios de cobertura, atención de seguimiento y sobre todo en la calidad de los aprendizajes. Los niños y niñas tienen una escuela a donde ir y tienen una silla donde sentarse, el gran problema es ¿qué aprenden los niños en ese lugar? ¿Están aprendiendo lo que el siglo XXI está requiriendo de parte de ellos en las áreas fundamentales como lengua, matemáticas, ciencia, cultura, deporte?

Cambiemos la dinámica. Voy decirle varias frases y usted me da su opinión sobre ellas. Vida sexual ordenada. Medidas para evitar embarazos no deseados y el contagio del VIH...

Hay que trabajar mucho en ese tema porque todavía este es un país de tabúes y en esa materia de la educación sexual y reproductiva hay mucho tabú.

Es mi cuerpo, es mi decisión...

Es mi cuerpo, es mi decisión y tenemos que orientarte mediante la educación

Voz del pueblo, voz de Dios...

Sí, pero tiene que ser una voz pensada también en función de la gente. No es solamente la voz que escuchas en las iglesias, tienes que hablar con las personas y ser sensibles también a las necesidades de los demás. Los políticos y los panameños somos de memoria muy corta.