Temas Especiales

14 de Aug de 2020

Cultura

Arturo Pérez-Reverte, la voz de la dedicación y pasión por la identidad patria

Amante de su cuna y crítico por excelencia, el autor y académico de la Real Academia Española se distingue por ser un personaje activo, audaz y dedicado a destacar la huella de su tierra natal con su prosa

Si hay algo que describe la persona del escritor y académico de la Real Academia Española (RAE) desde 2003, Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951), es su pensamiento crítico, su dedicación a la identidad patria española y su pasión por la literatura y el arte. Tras ser uno de los autores más reconocidos, con títulos que exploran diversas fronteras de la historia española, se alza como un gigante defensor de la esencia de su tierra.

Arturo Pérez-Reverte, la voz de la dedicación y pasión por la identidad patriaXLSemanal

Nacido un 25 de noviembre, en una familia que atesora el conocimiento y la historia, no es sorpresa la repercusión que tal crianza tuvo en su desarrollo profesional tras graduarse en Periodismo, Derecho y Ciencias Políticas; además de tener una colección de más de veinte textos bajo su nombre en la categoría de los mayores éxitos de la literatura actual iberoamericana. Inició en 1986 con su primer libro El Húsar hasta el reciente Sidi (2019), el repertorio de Pérez-Reverte se extiende por diversos géneros, perspectivas y trasfondos, siendo un festín de historia y cultura para el ávido lector o entusiasta patriótico.

A pesar de no encasillarse al término “historiador”, o referirse a sus escritos como puramente históricos, es sabido que Pérez-Reverte es un defensor de la identidad de su país, desde la raíz de su cabello a la planta de los pies. Habiendo sido periodista de guerra durante 21 años (1937-1994), el olfato por una buena historia que contar y la vista aguda para los detalles se volvieron sus aliados en la transición hacia la escritura novelística.

“De pequeño me hice una idea de mí mismo y toda mi vida he procurado ser como me imaginé con 15 años. Soy consecuente con ese Arturo que me inventé”.

Aun así, el académico de la RAE no se ata a la visión moderna de los novelistas, sino que la rechaza e indicó a la cadena CNN que “ahora ya no se espera una narración o una conversación en el libro, sino que el novelista debe fomentar la bondad, el amor y la ternura, es decir, prestar un servicio público que vuelva al lector mejor persona de lo que era antes de agarrar el libro”. “Yo no tengo la visión de mejorar a la humanidad, a mí déjenme contar historias”, destacó el escritor en una entrevista.

Mordaz en sus respuestas, honesto en sus palabras e investigador incansable son algunas de las características que arropan a este personaje —aún vivo y activo—, y lo convierten en alguien a quien prestar atención. “Es un novelista arrollador, fascinante y adictivo”, expresó la exministra de Gobierno panameña Mariela Sagel, “una vez que comienzas a envolverte en sus libros, no puedes parar”.

Como punto de partida para conocer a este escritor, es necesario destacar su pericia en el tema histórico-político y cultural europeo en el que ambienta la mayoría de sus relatos. “Él toma puntos claves de la historia como la Guerra Civil española o el Cid Campeador y los ilustra de manera entretenida y veraz”, indicó Sagel, “nunca es una biografía o un relato seco, sino una continuidad de los sucesos”.

A través de los años la literatura cambia, evoluciona y se reestructura en diferentes aspectos, lo cual puede ser un reto para cualquier escritor. Sin embargo, Pérez-Reverte es ejemplo de que la perseverancia puede llevar al éxito. Con Sidi, el escritor rompe con su estilo, hasta el momento, contemporáneo para adentrarse de lleno a la historia del personaje icónico de España, desde las páginas de La Leyenda del Cid por José Zorrilla.

Tal como el español señala en una entrevista publicada en su página web oficial, “con la edad que tengo se juntan libros, vida e imaginación”. Así que una mirada a lo que le inspiró a crear Sidi, así como demás títulos, expresa la contribución que ha dado a la sociedad iberoamericana. “Novelas como esta son el resultado de una vida”, afirmó el periodista en una entrevista a The National Geographic, “ aunque yo nunca pretendí escribir sobre el Cid, ahí estaba gestándose”.

Entretenido, juicioso y recursivo es como Sagel describe a este autor, quien con más de 30 años dedicados a la literatura no se ve a sí mismo como una figura trascendental. “Yo voy a durar lo que dure mi vida activa como novelista”, sentenció Pérez-Reverte en una entrevista, recogida por medios internacionales, “cuando me muera, se leerán mis libros dos o tres años más y después desaparecerán. Lo del legado ni se me pasa por la cabeza”.

Pese a este peculiar pensamiento, los fanáticos del autor de El Capitán Alatriste (1996) o Carta Esférica como Sagel, señalan que a través de sus interacciones públicas o por redes sociales como Twitter —donde frecuentemente se dedica a dar sus opiniones en diversos temas de actualidad—, se da a ver como “mordaz y audaz, sincero hasta el último momento. Es un amigo leal y una persona de palabra directa”.

Su personalidad no es lo único que destaca a este nombre reconocido en todas las esquinas de España, sino también su dedicación a la educación y preservación de la cultura. Tras escribir una adaptación del Hidalgo Don Quijote de la Mancha para jóvenes y también una historia de la Guerra Civil para jóvenes, es innegable el esfuerzo puesto por manos de Pérez-Reverte en la lucha por una mayor inserción cultural en la sociedad que le rodea. “Yo intento vivir y comportarme de acuerdo con lo que creo que debo hacer”, afirmó en una publicación.

De lo que se puede extraer de este periodista de guerra, padre, escritor, académico y amante de la verdad, ser consecuente con lo que hace y lo que dice y su coherencia profesional son virtudes que se alzan como bandera de su persona y lo que representa, lo que soñó ser, tal como expresó en su sitio web con la frase “de pequeño me hice una idea de mí mismo y toda mi vida he procurado ser como me imaginé con 15 años. Soy consecuente con ese Arturo que me inventé”.

“Pérez-Reverte enseña más que nada a tener una parada firme antes situaciones políticas”, señaló Sagel, “es un firme creyente de las leyes del idioma, crítico de paradigmas y en ocasiones hasta pone en jaque a la RAE. Su lema bien podría ser 'no dar un paso atrás'”. Además de esto, su amor por los animales se hace visible cuando lo expone en libros como Perros, e hijos de perras (2012) o Los perros duros no bailan (2018), el cual se centra en la supervivencia y el protagonista es un perro.

En cuanto a las combinaciones de estilo, narrativa minuciosa y detalles inesperados, el editor y cofundador del espacio web literario “Zenda” es experto y lo hace notar en textos como Una historia de España (2019) o El tango de la Guardia Vieja (2012), donde explica de manera magistral hechos, ambientes, personajes, sitios emblemáticos entrelazándolos en cada página para alimentar la imaginación del lector.

Como actor clave de la promoción de la huella literaria de España internacionalmente, Pérez-Reverte ha brindado revelaciones sobre acontecimientos históricos, como comentó Sagel, “ha rescatado historias que estaban olvidadas, o que no se conocían bien. Ha poblado de pasión las páginas y de conocimiento sus palabras”.

Un autodidacta, escritor tradicionalista y moderno a la vez, ferviente y creyente de la investigación exhaustiva sin la intromisión del internet en sus relatos, Pérez-Reverte atrae cientos de lectores por su carisma, sabiduría y experiencia.

Pérez-Reverte, marinero de hobbie, permanecerá en el colectivo imaginario del continente por muchos años más, lo acepte o no, siendo la referencia y faro de futuros escritores, periodistas y agentes de cambio como él mismo.