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14 de Aug de 2020

Cultura

Una escena que rememora un hecho trascendental

Los nacimientos, pesebres o belenes recrean la llegada del Hijo de Dios a la Tierra, un acto relevante para el mundo cristiano. La tradición se inició en el año 1223 con San Francisco de Asís

Una escena que rememora un hecho trascendentalRoberto Barrios | La Estrella de Panamá

Miles de nacimientos amanecieron hoy con sus respectivas figuras del niño Jesús. También llamados pesebres o belenes, los nacimientos recrean esa escena trascendental para los cristianos: la llegada al mundo del Hijo de Dios.

Aunque su origen no se puede precisar, la versión más conocida es que fue Giovanni di Pietro Bernardone, mejor conocido como San Francisco de Asís, quien dio principio a esta tradición en el año 1223. La escena del nacimiento de Cristo no fue representada con figuritas y miniaturas de objetos cotidianos, como hacemos actualmente. Según la leyenda, el santo se encontraba en Italia cuando llegó la Navidad; entonces, decidió escenificar el nacimiento del niño Dios con personas reales, para lo cual solicitó la autorización del papa Honorio III.

Una escena que rememora un hecho trascendental

Otra versión apunta que San Francisco de Asís celebró la misa nocturna acompañada de una representación simbólica de la escena del nacimiento, mediante un pesebre (sin niño) con el buey y la mula, solo tenía animales.

“La creación de los belenes fue tomando fuerza y en 1465, durante el Renacimiento, se fundó en París la primera empresa fabricante de figuras de belén”
Una escena que rememora un hecho trascendental

La acción del santo fue imitada y a partir del siglo XIV el montaje de los belenes por Navidad se consolidó como tradición en la península itálica y fue pasando al resto de Europa, al principio como práctica eclesiástica, posteriormente aristocrática y finalmente, popular.

A mediados del siglo XVIII, el rey Carlos VII de Nápoles llegó a la corona de España y promovió la difusión de los nacimientos entre la aristocracia, luego la práctica se popularizó en toda España y América.

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La creación de los belenes fue tomando fuerza y en 1465, durante el Renacimiento, se fundó en París la primera empresa fabricante de figuras de belén. En Alcorcón, municipio y ciudad de España ubicada en la Comunidad de Madrid, en 1471 también se inaugura un taller belenista. El tercero en producir figuritas para el nacimeinto fue la república de Siena en 1475, de estilo renacentista. El cuarto país en convertirse en creador de figuritas belenistas fue Portugal, en 1479. Lastimosamente la primera fábrica, que se encontraba en Lisboa, fue destruida por miembros de La Orden Martinista en 1835.

Luego de la proliferación de los nacimientos en todo el mundo, con el tiempo surgieron los de figurillas de barro y cada vez los hay de más materiales.

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El belén representa por lo general a la familia sagrada en un pesebre o, según otras tradiciones, en un establo, granero o cueva, donde, según el Evangelio de Lucas, nació el niño Jesús. La tradición los acompaña de una mula y un buey, según el relato de los Evangelios apócrifos y del texto del libro del profeta Isaías y de Habacuc.

Cuando los nacimientos son más grandes se incluye además representaciones de los pastores reunidos para adorar al recién nacido, a los tres Reyes Magos que llegaron desde muy lejos con sus ofrendas: oro, incienso y mirra; algunos también cuentan con los ángeles y la estrella que anunciaban el nacimiento de Jesús.

Además de estas escenas, se acostumbra incluir otras vinculadas con la llegada del Hijo de Dios al mundo, como la anunciación del ángel a María, la visita de María a su prima, la infructuosa búsqueda de posada de José y María en Belén, la matanza de los niños por Herodes y la huida de la familia sagrada a Egipto.

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Se pueden clasificar según la técnica de confección en populares, aquellos que se realizan utilizando técnicas sencillas de montaje, con materiales tradicionales como corcho, musgo, serrín, papel plateado, entre otros.

De igual manera se emplean construcciones prefabricadas adquiridas comercialmente. Estos nacimientos son presentados regularmente abiertos.

Los belenes artísticos son los que se realizan utilizando técnicas específicas y sofisticadas, propias del arte; tienen como fin que el paisaje y el entorno del belén sea lo más realista posible.

Según la manera y estilo de las figuras y el paisaje representado, existen tres categorías: los bíblicos, también conocidos como “hebreos” o “palestinos”, que recrean el paisaje, los personajes, los enseres y las costumbres que había en Palestina en el momento del Nacimiento del Salvador. Los locales o regionales, aquellos que utilizan paisajes no bíblicos y son normalmente anacrónicos, puesto que las figuras representan personajes de tipología local o regional de épocas diferentes a la del Nacimiento de Cristo y, los nacimientos modernos, son aquellos construidos de forma no figurativa, sino siguiendo las convenciones del arte contemporáneo y llegando hasta la abstracción, utilizando materiales y técnicas no convencionales y de diversa procedencia.