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18 de Sep de 2020

Cultura

Poll Anria: 'Muchos políticos se engañan comprando seguidores'

El panameño especialista en tácticas y comunicaciones electorales habla sobre el éxito de la campaña que llevó a la victoria al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei

La misión de Poll Anria (Panamá l968) es convertir una imagen en conocimiento. Ofrecer pautas a quienes deseen llegar a la meta.

Poll Anria: 'Muchos políticos se engañan comprando seguidores'Cedida

El panameño acumuló experiencia en la campaña presidencial de Martín Torrijos y luego trabajó para las postulaciones de Balbina Herrera, las primarias del Partido Panameñista, asesorando a Rómulo Roux y a otros diputados y políticos.

Durante su camino en la política aprendió a liberarse de servidumbres ideológicas. Lo mismo da que reparta consejos a izquierdas que a derechas. Lo único que se quiere es ganar. Ir por el siguiente cliente, que termina siempre entre su círculo de amigos. Y volver a cantar victoria.

Su trabajo lo hizo llegar a Guatemala y expandir sus tácticas. Al punto de que junto a su socio, Kif Nava, logró llevar a la victoria al presidente de Guatemala, Alejandro Giammatei. Anria sabe muy bien que para triunfar es muy importante persuadir.

Conversamos con él vía telefónica, mientra estaba en Cancún como expositor. En la conversación pronostica para nuestro país la llegada de nuevos líderes, esos seres intelectuales y cultivados en la redes sociales, de los cuales los partidos no han sabido sacar provecho “porque están más preocupados por lo interno”. También hace un llamado a los responsables de comunicación del gobierno de Laurentino Cortizo, porque dice que sus obras no están calando. “Están haciendo cosas muy buenas, pero no saben cómo comunicarlas”, asegura. Pide, además, que se crea más en el talento patrio que en el extranjero.

He aquí un hombre que presume de saber muy bien acerca de tenues principios y de luminosos finales.

Leí que usted fue productor de televisión y presentador, ¿cómo es que llega a la política?

Así es. Me gradué de cine y televisión en Venezuela, en Radio Caracas TV, y de mercadeo y publicidad en Panamá, en la Universidad del Istmo. Cuando terminé mis estudios en Venezuela venía con ganas de producir y se me da la oportunidad en TVN como productor de un programa muy similar al que hacía en canal 4. Se me ocurre hacer un programa de género urbano, 'Sin Censura', que ese momento no existía. Se me brinda la oportunidad de entrar a la campaña de Martín Torrijos. Y me incorporo al movimiento que se llamaba el 'Team Martín'. Me di cuenta de que allí había un nicho. Entonces pensé en usar la comunicación de forma estratégica para halar audiencias políticas. Cuando Martín gana la presidencia, me ofrece trabajar en su gobierno, mi programa sigue al aire y Lucho Espada, uno de los mejores productores que tiene Panamá, se queda a cargo. Allí comienzo a especializarme. A estudiar el plano y el mercadeo político.

¿Y qué lo lleva a Guatemala, donde logra su primera victoria presidencial?

Llego a ese país como director de la secretaría general del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica). Duré solo un año allí y abrí una oficina de comunicación. Me llegaron dos campañas, una de una alcaldesa que gané y fue la primera vez que un panameño ganaba una candidatura de una alcaldía en otro país. Después de ello, me dan la oportunidad de ingresar a la campaña presidencial de Manuel Baldizón. La campaña estaba en una crisis por temas internos del país; aunque perdimos, al parecer hice bien el trabajo y es cuando le llega mi referencia al doctor Alejandro Giammattei. Le presento lo que había hecho en Panamá y en Guatemala. Y me pide que lo acompañe a su campaña, eso fue entre 2016-2017. Me encargué de todo. Armé un equipo en la primera vuelta, cien por ciento local. Pasamos a la segunda vuelta y llegaron consultores extranjeros que también coordiné. Dirigí la campaña y junto a ellos, ganamos la presidencial.

De acuerdo con la encuestadora Mitofsky, sobre la aprobación que otorga la opinión pública a sus gobernantes, Giammattei ocupa el cuarto lugar, de 20 mandatarios, ¿qué le dejó ser su estratega comunicacional?

En este momento me ha pedido que le apoye en ciertos focos estratégicos, pero por ser panameño no puedo tener un puesto formal en el gobierno. Pero sí lo asesoro externamente. Le hago ciertos monitoreos puntuales y lo asesoro en los temas que deben transformarse. Alejandro es un presidente que no descansará hasta lograr sus objetivos. Tiene el 80% de popularidad en este momento. Su dinámica de trabajo es inédita en Latinoamérica. Cualquier presidente debe verse en ese espejo.

Ha trabajado con candidatos de diferentes partidos, ¿cómo hace un consultor para despojarse de las afinidades políticas?

Cuando le manejé la campaña de las primarias a Rómulo Roux, siendo él del partido Cambio Democrático y yo del Partido Revolucionario Democrático, entendí lo que significaba. Mi socio y yo tenemos como método no involucrarnos dentro de la estructura misma. Siempre lo vemos desde afuera. Y le decimos al candidato: 'Nosotros no te vamos a dar las noticias bonitas, te vamos a decir la verdad'. Hay muchos consultores que les dicen a los clientes: 'Sí, estás bien' y ellos piensan que al decir esto se quedarán más tiempo con el cliente. En el caso del doctor (Giammattei) me enfrascaba con él en discusiones y al final logró confiar 100% en nosotros. Creo que debes forjar la confianza, antes de forjar la relación.

Sabemos que no hay recetas mágicas, pero ¿cuál debe ser la esencia de una buena estrategia para cantar victoria?

Toda campaña debe hacerse de cero. Cada candidato es diferente al anterior. Si ganaste unas presidenciales en China, no pienses que vas a utilizar esa misma fórmula en Panamá. Cada candidato tiene una forma de expresarse diferente. Por ejemplo, nuestro presidente es un personaje muy coloquial, sencillo... Entonces se debe hacer una estrategia basada en su personalidad. Cuando tú ves hoy a Nito Cortizo como presidente, lo ves como si estuviera en campaña, y eso no debe ser así. Eso lo debe matizar. La gente va a pensar que está haciendo campaña constantemente, y no es así.

También nos basamos en la data. Es muy importante. Utilizamos casas encuestadoras de alto nivel. Pero también utilizamos nuestro propio método. Conversamos con la gente, esos votantes que escogerán el futuro de su país. Escuchar el sentir de las personas es clave y así podemos hacer una radiografía de las necesidades. Me toma unos 45 días hacer análisis cuantitativos y cualitativos.

En uno de sus artículos habla sobre el ataque político y su contribución a la estrategia... ¿Ayuda perjudicar al adversario?

No creo en las campañas de contraste o campañas negras. Pero sí puedes decirle a las personas qué deficiencias tiene el otro candidato (la competencia), sin llegar a caer en lo chabacano o en lo rústico. Los ataques políticos hechos de una forma creativa y estratégica pueden ayudar o pueden perjudicar, dependiendo del enfoque que le des.

Estamos en un mundo donde prevalece el sentido de desafección en cuanto a los políticos, ¿cómo se recupera la confianza?

La clase política está tan dañada que la gente ya no cree en ella. Parte de lo que hay que hacer, a nivel estratégico y de comunicación, es destacar que el candidato es diferente a los demás. No puedes obligar a un candidato a hacer lo que se debe hacer, pero mi función es decirle el sentir de la gente. Hay algunos a los que cuando les digo que existe el 40% de comentarios negativos a su oferta, se molestan y no quieren escuchar.

¿Cuáles son las cualidades que debe tener un candidato cuando aspira a ser presidente?

La preparación. Hay quienes dicen que quieren ser presidentes, pero nunca se cuestionan si están preparados para serlo. Por ejemplo, Giammattei fue tres veces candidato y durante 12 años se preparó para ser presidente. En el caso de Nito, también. Si conoces cómo es el engranaje gubernamental, es mucho más fácil que llegar y perder un año entendiendo cómo funciona el gobierno.

¿Cómo ve la emergencia de líderes como Bukele?

Los líderes nacen líderes, no son prefabricados. Bukele, por ejemplo, es publicista, dueño de varias agencias. Y la forma de liderar en sus empresas lo llevó a ser quien es. Ricardo Martinelli, con sus defectos y virtudes, era empresario, y su forma de liderazgo lo llevó a su gobierno.

¿Cómo se detecta un verdadero liderazgo con madera para proyectar?

No son quienes siempre salen en las entrevistas de TV. Son los que se ven en las redes sociales dando opiniones de altura. Son personas que de repente no tienen aspiraciones políticas, pero cuando hablan o escriben la gente los escucha y comenta. Si los partidos fuesen un poco más estratégicos, los captarían. Por eso es que emergen las figuras independientes.

Hablemos de los políticos 2.0. ¿Cómo usan las redes?

Las usan como insumo. Las redes sociales van a ser cada día más importantes. Los presupuestos de las agencias publicitarias cambiaron, se están llevando todo para internet. Y los políticos se han dado cuenta de eso. El problema es que saturan a la gente con tanta información, que comienza a caer en la promoción. Deben utilizar el contenido con responsabilidad, hay que segmentarlo para saber cuáles son sus audiencias. Muchos políticos se engañan comprando seguidores y likes y así se creen que su gestión va bien.

Como especialista de la comunicación, ¿qué considera que debe mejorar el gobierno de Nito Cortizo?

El presidente Cortizo escogió a los ministros que considera que tenían la capacidad. Pero pienso que está fallando, en la comunicación hay errores frecuentes. Están haciendo muchas cosas, pero no las están comunicando de la forma correcta y no está calando en la sociedad. Deben hacer ajustes.

Usted ya lleva varios galardones internacionales en su haber por la estrategia empleada con Giammattei, ¿espera que se repita el éxito asesorando a un candidato de su país?

Participamos en los premios Reed Latino, que son como los Grammy de la política, y ganamos como Consultores Revelación. Nos ganamos 11 premios, cuatro primeros lugares. También nos ganamos la mejor estrategia online. Porque en la campaña de Giammatei no se podía hacer pautas. ¡Imagínate!, una campaña en la cual no se pueda pautar en TV, ni en un periódico ni en radio. Todo debía ser orgánico, estratégico.

Hay algo que tengo que decir, y es que en Panamá creen mucho en los del extranjero. Si hoy llegara a aconsejar a un político o a algún funcionario de alto gobierno, en materia de comunicación, dudarían de lo que les digo. Nadie es profeta en su tierra.