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10 de Jul de 2020

Cultura

Suicidio, uno de los estragos mentales de la pandemia

En los primeros 139 días del año 2020, 65 personas han tomado la decisión de quitarse la vida. En medio del confinamiento han sido 32, según datos del Ministerio Público. Con el desempleo en aumento y el coronavirus presente, expertos temen el repunte de los padecimientos mentales en la población

Suicidio, uno de los estragos mentales de la pandemia
Suicidio, uno de los estragos mentales de la pandemia

Las tensiones sociales, psicológicas y económicas causadas por la propagación del nuevo coronavirus pueden combinarse para conducir a un incremento de los suicidios alrededor del mundo. Los ahorcamientos, los envenenamientos con plaguicidas y por armas de fuego son los principales tipos de suicidios que ocurren en Panamá. Aunque, con tanto rascacielo en la ciudad, se ha destacado el lanzamiento al vacío.

En los primeros 139 días del año 2020, 65 personas han tomado la decisión de quitarse la vida. Las provincias de Panamá (15), Chiriquí (13) y Panamá Oeste (7) acumulan más de la mitad de los casos, según cifras del Centro de Estadísticas del Ministerio Público consideradas entre el 1 de enero y el 18 de mayo.

Saray Correa entró en crisis cuando vio amenazado su negocio de venta de empanadas caseras. “Con lo que ganaba, ayudaba a pagar el alquiler del cuarto de $200. ¡Uf! Ya quiero que esto pasé rápido”, exhaló la muchacha de 23 años, que entre sus muy delgados brazos cargaba a dos niños, de 1 y 3 años.

Por la cabeza de la joven madre y emprendedora pasaron muchas cosas cuando el Gobierno estableció el estado emergencia y las limitaciones de movilidad. “Me quería morir de la desesperación. Estaba ansiosa e impotente”, expresó. Pero, acudió a la línea 169, opción 2, del Ministerio de Salud (Minsa), donde fue atendida por un especialista que le ayudó a manejar los conflictos psicoemocionales provocados por la paralización de la economía y el aislamiento social.

En medio del confinamiento que ha experimentado el país, 11 jóvenes de entre 15 y 29 años tomaron la drástica decisión de suicidarse. En el mismo periodo, también se registraron 9 casos de adultos mayores de 60 años y 12 casos más en otro rango de edad. Así lo establecen las estadísticas del Ministerio Público.

La mayoría de las personas que cometen actos suicidas muestra signos de alertas. José Calderón, psiquiatra y jefe de Salud Mental del Ministerio de Salud, recomendó prestar especial atención a quienes manifiestan ideas de suicidio. El especialista considera que las amenazas son la primera advertencia de un suicidio. “A eso siempre hay que hacerle caso”, agregó el psiquiatra.

Suicidio, uno de los estragos mentales de la pandemia
Suicidio, uno de los estragos mentales de la pandemia

Las personas también pueden mostrar otras conductas.. Por ejemplo, cambios extremos de conducta, pérdida del apetito, del sueño, aislamiento, desprendimiento de posesiones muy queridas, cambios de estado emocional y muestras de despedidas.

El psiquiatra recomienda conversar con quienes hagan declaraciones de suicidios y ofrecer una respuesta solidaria a la persona. “Háblame más de lo que te pasa... ¡Te comprendo!”, dijo el médico, para dar una idea de las respuestas que esperan estas personas. Lo peor que puede pasarle a una persona es quedarse callada, advirtió el galeno.

El suicidio es la más grave consecuencia de una enfermedad mental, la más importante urgencia psiquiátrica que existe. La condición de salud pública tiene factores condicionantes, predisponentes y precipitados que conllevan al desenlace.

Existen también números en los cuales estas personas pueden encontrar ayuda especializada. Está la Respuesta Operativa de Salud Automática (R.O.S.A.) https://rosa.innovacion.gob.pa. En el Instituto Nacional de Salud Mental (523-6800), Cruz Blanca Panameña (6674-9695), Línea de Atención de Salud Emocional (169, opción 2) y Ministerio de Desarrollo Social (147).

La Línea 169, que es atendida por un profesional de salud mental, recibió 281 llamadas en la primera semana de mayo. El 62% de las llamadas provenía de mujeres, aunque algunas consultas eran de hombres que por contextos culturales obvian el tema.

El suicidio es una condición de salud que puede prevenirse, pero debido a la estigmatización de los problemas mentales, muchas personas se abstienen de pedir ayuda especializada. Un alto porcentaje de quienes se suicidan, no consulta a los especialistas.

Calderón infiere que los hombres se suicidan más que las mujeres, porque no acostumbran consultar a los especialistas por considerarlo una debilidad. Aunque admite que todos los seres humanos tienen la posibilidad de cometer un suicidio.

Los riesgos son mayores cuando la persona posee antecedentes de familiares que han atentado contra su vida, que tienen trastornos depresivos y de ansiedad, y que no han recibido el tratamiento indicado.

“Ante una situación de estrés sostenido y global, como la que estamos manteniendo, tenemos que vigilar con mayor acuciosidad las posibilidades de un incremento de suicidio”, concluyó el psiquiatra.

Las proyecciones indican que más de la mitad de la población panameña experimentará síntomas psicoemocionales asociados a la emergencia sanitaria del nuevo coronavirus.

El aislamiento social, la cercanía del virus, la sobrexposición del tema en las redes, el tiempo que llevamos enfrentando la pandemia, agravan los problemas emocionales de las personas, que se encuentran ante una situación que todavía es desconocida, explicó Delia Icaza, médica psiquiatra del Minsa, especialista en respuesta rápida de salud mental.

Un informe de la Comisión de Salud Mental y Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas aseguró que muchas personas que podían salir adelante, ahora son menos capaces de hacerlo debido a los múltiples factores de estrés que genera la pandemia.

La organización explicó que durante la emergencia sanitaria, muchas personas tienen miedo de infectarse, de morir y de perder a sus familias.

Alrededor del mundo ha existido un incremento importante de suicidios. Cada año, más de 800 mil personas cometen este acto convirtiéndose en la segunda causa de defunciones entre jóvenes, después de los accidentes de tránsito. Un 10% de la población mundial experimenta problemas de salud mental.