18 de Sep de 2021

Cultura

Retorno a clases: adaptabilidad, impacto y desventajas

Profesionales de diversas áreas hacen un análisis sobre los desafíos del regreso a las aulas, y cómo la pandemia ha afectado a niños y adolescentes en el aprendizaje

En 22 países de la Unión Europea no se reportaron casos de brotes tras la apertura de los colegios en 2020.Archivo La Estrella de Panamá

Tras un largo confinamiento y un cambio brusco en la interacción social, llega el momento de retornar a las aulas en un escenario complejo.

Para el neurólogo, psiquiatra, psicoanalista y etólogo francés Boris Cyrulnik, los jóvenes a partir de los 12 años son más sensibles a enfrentar dificultades en el aprendizaje en el contexto actual.

Cyrulnik participó recientemente en el primer 'Foro comprensivo sobre el regreso a clases presenciales 2021', en Panamá. Durante su intervención explicó cómo fue el proceso de adaptación de los estudiantes en Francia, la capacidad de resiliencia de niños y niñas, y expuso los resultados de algunos estudios que demostraron las repercusiones de la pandemia en los jóvenes.

El experto mencionó las evaluaciones efectuadas en Francia y Bélgica donde, tras la pandemia, el 40% de los adolescentes mostró una gran afectación psicológica y problemas emocionales.

Asimismo, precisó que con relación a la capacidad de resiliencia y adaptabilidad puede que haya distintas reacciones entre niños y niñas. “A los 12 años, las niñas tienen un desarrollo neurológico mucho más maduro que los varones. Cuando las chicas llegan al final del colegio son más equilibradas, saben organizarse mejor, en cambio los chicos a esa misma edad muestran intereses por otras cosas. Los jóvenes tienen fatiga de crecimiento, mientras que las adolescentes ya completaron esa faceta”.

“En Francia estamos compartiendo la misma catástrofe que en Panamá, la pandemia. Esperemos que con la vacuna podamos volver a la normalidad, pero esto no implica que vivamos como antes”, dijo, y agregó que los niños menores de 12 años están afligidos y que podrán tener un retraso en el lenguaje con el ritual afectivo vigente; sin embargo, aseguró que se adaptarán más rápido a medida que se establezca la normalidad.

Con relación al aprendizaje virtual y la conexión digital, el neurólogo manifestó que, aunque se puedan conectar con los educadores desde dispositivos tecnológicos, exponer a un niño a las pantallas tiene consecuencias como el retraso en el lenguaje. “Los niños no aprenden a codificar las emociones y muchas veces son niños sociopáticos que no saben consolidar sus emociones”.

El especialista francés indicó que el entorno sensorial y ecológico permite cultivar el cerebro, y el entorno humano, además, permite estructurar la parte mental, lo que conlleva a que los individuos puedan actuar en su entorno con un nivel de responsabilidad y libertad.

El 31 de mayo cien colegios en el país iniciarán clases semipresenciales.Archivo | La Estrella de Panamá

Análisis

El Ministerio de Educación de Panamá (Meduca) estableció que el retorno a clases semipresenciales será el 31 de mayo en 100 colegios del país, mientras que en junio, 600 abrirán sus puertas.

Para el sociólogo José Lasso, en el caso de Panamá, el regreso a clases sigue siendo un riesgo. “Creo que se está ponderando de forma inadecuada como si la calidad de la educación dependiera del retorno presencial. Creo que hemos visto que ha funcionado un año de virtualidad en la educación, que ha permitido lograr algunos objetivos”.

Aclaró que el retorno a las aulas va a tener diferentes características, partiendo de las diversas clases sociales. Por ejemplo, en el caso de los colegios privados y las diferenciaciones estructurales que tienen, en comparación con los colegios públicos.

“La capacidad de resiliencia del niño o la niña va a depender del espacio donde se esté desarrollando, es decir, si la escuela mantiene buenas estructuras, el estudiante podrá obtener el aprendizaje cómodamente y tendrá mayor capacidad de resiliencia recuperando la interacción con las medidas de bioseguridad, pero aun así se mantiene el riesgo de contagio”, sostuvo.

Para el también profesor universitario las condiciones económicas juegan un rol fundamental. “Si en el hogar o en el colegio no se cuenta con las condiciones adecuadas, esto genera mayor presión en el alumno. En adición, si en su domicilio la economía no es favorable, esto se convierte en otra barrera que dificulta el proceso de aprendizaje del niño”.

Con respecto a la premisa del neurólogo y psiquiatra Cyrulnik acerca de la capacidad de resiliencia entre los niños y las niñas, Lasso aseguró que sí habrá leves diferencias en la capacidad de adaptación entre ambos sexos, pero no lo considera relevante tomando en cuenta el contexto social antes mencionado y la realidad de la educación con la que cuenta Panamá. “Creo que tienen más peso las condiciones económicas y de infraestructuras en los espacios donde los estudiantes se están desarrollando”.

Por su parte, el psicólogo Zariel Espada explicó que los niños están afectados emocionalmente por la pandemia. “El encierro tiene sus repercusiones; los niños requieren de la interacción social para aprender y desarrollarse. He tratado casos de niños que presentaron ansiedad, impotencia y frustración”.

Espada confirmó que el retorno gradual a las aulas puede resultar beneficioso para los niños. “La pandemia les ha enseñado a los niños a adaptarse, a reconocer que cuando se siguen las medidas de manera correcta, se pueden superar grandes crisis como la que vivimos actualmente”.

Aún el retorno a la cotidianeidad en su totalidad no está establecido, el proceso de vacunación avanza gradualmente por lo que el especialista en salud mental aconsejó que en caso de que los padres detecten señales en el niño, como la falta de interacción en casa, tristeza y poco apetito, es importante que acudan a atención profesional.

Pros y contras

Eduardo Ortega-Barría, secretario Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, fue uno de los expositores del primer 'Foro comprensivo sobre el regreso a clases presenciales 2021'. En este espacio explicó que para llevar a cabo el retorno a las escuelas es importante tomar en cuenta el desarrollo cognitivo y educativo de los niños, así como el acceso a la alimentación e inmunización.

Comentó que hay elementos a favor y en contra con relación a la apertura de los colegios. “Los datos científicos indicaron que los niños son menos propensos al contagio de covid-19 y tienen una evolución clínica menos grave que los adultos; de hecho, sabemos que los niños de diez años no se afectan con la misma frecuencia que los adolescentes y adultos jóvenes, y cuando se infectan tienen menos sintomatología y son más asintomáticos que la mayoría de las personas”, agregando que la edad en riesgo comprende a los niños menores de un año.

Estudios indican que los adolescentes pueden presentar dificultades de aprendizaje tras la pandemia.Archivo | La Estrella de Panamá

De acuerdo con el secretario de Senacyt, una vez se complete el retorno a las aulas y en caso de que algún estudiante sea positivo en el test de covid-19, Panamá cuenta con información digital y semanal por distrito y corregimiento, lo que permitirá identificar si existe o no una relación entre la apertura escolar y presencia de casos en la comunidad.

En cuanto a las razones científicas para no abrir las escuelas, indicó que tras la reapertura de los colegios en los 22 países de la Unión Europea, antes del verano de 2020, no se notificó un gran aumento en los casos de covid-19; sin embargo, hubo brotes en escuelas de algunos países, como Israel, ya que no cumplían con el uso del cubrebocas y el distanciamiento físico. Apuntó que aquellas escuelas que han implementado estrictamente estrategias de prevención han podido permanecer abiertas.

En Irlanda y Reino Unido, algunos centros educativos cerraron por el aumento de casos.

Como estrategia para minimizar el contagio en los colegios, las recomendaciones internacionales son usar el cubreboca y la pantalla facial.

“La vacunación a maestros, administrativos y las pruebas de covid-19 para identificar a las personas contagiadas brindan una capa adicional de protección”, arguyó.

Por último, mencionó que en Panamá el cierre de las escuelas afectó a los grupos más vulnerables, lo que establece una mayor desigualdad de la que ya existe.

Reiteró que para la apertura de los colegios se deben mejorar las condiciones del aprendizaje y el lugar donde los chicos estudian. “Es importante que se hagan las instalaciones del sistema de agua en los colegios, saneamiento e higiene”.