01 de Dic de 2021

Cultura

La importancia de sostener el ritmo con los nuevos proyectos

Las prácticas lentas funcionan como lupas, ya que nos permiten apreciar nuestros errores con mayor claridad y así poderlos solucionar

La importancia de sostener el ritmo con los nuevos proyectos
El camino del emprendimiento implica asumir nuevos conocimientos.Pexels

Cuando deseamos aprender a hacer algo nuevo, nuestra tendencia es hacer todo con rapidez; y es del todo lógica que esta filosofía y acción pueda generar errores, ya que sacrificamos la precisión por un resultado inmediato.

Las prácticas lentas funcionan como lupas, ya que nos permiten apreciar nuestros errores con mayor claridad y así poderlos solucionar.

Y aquí es donde es necesario destacar que lo que importa no es lo rápido que puedas hacer algo, sino lo despacio que puedas hacerlo bien.

En mi caso, les comparto un ejemplo: imaginemos que dentro de una semana voy a exponer una conferencia acerca de un libro, y dispongo de 30 minutos para repasar el mismo. ¿Cuál de los siguientes métodos de práctica me ayudará a obtener mejor aprendizaje?

1. Leer las páginas e intentar memorizarlas.

2. Leer las páginas una vez y después cerrar el libro y redactar un resumen de una página.

Pues, sería la segunda... y está comprobado que la gente que sigue la opción “2” recuerda el 50% del material, a diferencia de las que escogen la primera opción. Y aquí vuelvo al punto de la rapidez: menos esfuerzo equivale a menos aprendizaje.

En cambio, si cerramos un libro, y redactamos un resumen, esto nos obliga a averiguar los puntos clave del mismo (generar esfuerzo), a procesar y a organizar las ideas para que tengan sentido y a ponerlas por escrito en una sola página (más esfuerzo).

Esto igual lo aplico al equivocarme en cualquier tarea, y es que todos somos alérgicos a los errores; cuando cometemos uno, nuestro instinto es ignorar o fingir que no ha ocurrido, pero si cambiamos la forma de actuar, terminaremos adquiriendo el hábito de prestar atención lentamente a los errores.

No cerremos los ojos, fijémonos en lo que en realidad ocurre para preguntarnos qué podemos hacer para mejorar.

Tómate los errores en serio muy despacio, aunque nunca como algo personal.

Hasta la próxima.