15 de Ago de 2022

Cultura

Gobierno francés condecora a Alexandra Schjelderup

La Orden del Mérito le fue conferida a la gestora cultural por una larga trayectoria en la que ha tejido lazos entre Francia y Panamá por medio de la cultura

Gobierno francés condecora a Alexandra Scjelderup
La ceremonia tuvo lugar el pasado 12 de julio.Cedida

El embajador de francia en Panamá, Arnaud de Sury, a nombre del gobierno de Francia otorgó a Alexandra Schjelderup la Orden Nacional del Mérito, creada por el general Charles Degaulle hace medio siglo y que quiere honrar “a los que son espejo del dinamismo de la nación, de su diversidad, y de su creatividad. Pone de relieve también actos o comportamientos que son ejemplares y convergentes con los valores que Francia -como país- apoya y defiende”.

El acto se llevó a cabo el pasado 12 de julio en la Residencia de Francia en Panamá.

En el caso particular de Schjelderup, destacó de Sury, la larga trayectoria en el ámbito cultural que ha desarrollado en el país, luego de culminar estudios en La Sorbonne, iniciando por los encuentros en el Aleph Café, en su cargo como encargada de prensa en la Embajada de Francia, los cursos de apreciación cinematográfica, las capacitaciones en la Universidad Tecnológica de Panamá, su paso por SerTv, la dirección de cultural de la Alcaldía de Panamá y el recién creado Ministerio de Cultura. Y Hay que mencionar también la creación de la Fundación Enredarte, que ha estado detrás de importantes e interesantes eventos culturales.

“Siempre hay dos caras en la libertad tal y como en la cultura: la cara positiva de la ilusión, de la ambición; y la cara a veces pesada de la organización, del financiamiento, de los programas. Muchos amigos le habrán dicho '¿porque quieres enredarte con el Festival de los Diablos de Portobelo o con el Camino del Maíz, o con África en América? Porque vas a enredarte con la Alcaldía o con los cinemas Alhambra? O con la capital iberoamericana de la cultura? Y sobre todo porque enredarte por este sueño de un ministerio de Cultura?'.”, cuestionó de Sury, para responder inmediatamente. “no se enredan los que no tienen pasión. No se enredan los que no tienen convicción y que no quieren actuar. Pero sí se enredan los que creen en la acción pública, los que respetan al ser humano, los que quieren servirle y ayudarle a crecer”

Gobierno francés condecora a Alexandra Scjelderup
Momentos en que el embajador de Sury ofrece sus palabrasCedida

“Lo que construyó Usted con la Alianza Francesa de Panamá es prueba y es resumen de lo que quiero decir: la Alianza francesa es un pilar de la presencia cultural de Francia en Panamá; cumplió 70 años el año pasado; y fue usted que logró convencer de que haya un convenio entre la Alianza y la Alcaldía. Para que la cultura llegara a barrios poco favorecidos – humildes – culturalmente. Para que se introdujera la Fiesta de la Música aquí en Panamá… ¿Por que enredarte con la Alianza francesa? ¡Porque vale la pena! ¡Porque todos son ganadores de tal enredo!”, dijo convencido.

“Alexandra, eligió usted ser francesa ; enaltece usted la nación francesa por la visión que tiene de la cultura ; por su afán de tejer lazos entre Francia y Panamá por medio de la cultura ; por su convicción de que la cultura es un camino de libertad. Por todo eso, Francia quiere honrarle a Usted y agradecerle”. Acto seguido a estas palabras, pronunció en francés la fórmula oficial con la que se le otorga la condecoración.

Luego de agradecer a los presentes, sobre todo al embajador y al personal de la Embajada con quien ha compartido proyectos desde 1998 y a todos los demás con quienes ha trabajado a lo largo del tiempo. “Sea por el Aleph, los Cines Alhambra, la Alcaldía, la UTP o el Ministerio de Cultura, el camino del trabajo realizado se labró con cada uno de ustedes y nuevamente les doy las gracias”, dijo para luego confesar que “casi todo lo que me propuse hacer desde que volví a Panamá, fue tratar de compartir y proyectar un poco de lo que Francia me dio en todos esos años que viví allá.”

Y, es que para Schjelderup, “Francia, y muy especialmente París, son un Aleph.. un lugar en donde según Borges, confluyen todo el tiempo, el espacio; todas las culturas, y eso fue este país para mi: un portal hacia el pasado y el futuro, un lugar para conocer franceses, pero también judíos, magrebíes, africanos, y Orientales. Con estos, productos culturales del planeta entero, ventana tras ventana tras ventana para poderme asomar a la riqueza y la complejidad de las culturas, de los diversos saberes y formas de existir. Mi Paris de Barbés, del Marais, de Belle Ville y Butte Chaumont se convirtieron en África en América, Caminos de Maíz, o el Festival de la Primavera”, detalló.

Las políticas culturales, establece Schjelderup han sido establecidas desde hace mucho tiempo, sin embargo, lo que no es muy evidente es que “la dimensión cultural francesa es solo la punta del iceberg para una forma de vivir y de abordar la vida. Yo hice toda mi universidad, hasta la Maestría para entender que la educación francesa no es de atajos, ni de ciertos y falsos, sino de hacerse preguntas y proponer un camino racional de desarrollo”.

Para la gestora cultural, es muy importante resaltar que la noción de los derechos universales atraviesa toda la política pública francesa. “Es por ello que llevo intensos debates con todo aquel que no crea en impuestos ni en Estado, que con todo lo mejorable que pueda ser, un Estado fuerte es nuestro único garante de derechos (...)También defiendo a morir que éste debe ser laico, inclusivo y transparente. Que no hay responsabilidad social empresarial más fuerte que una política pública”.

La homenajeada finalizó agradeciendo el honor “que me confiere hoy la República Francesa y reafirmó el deseo de poder contribuir a estos tiempos convulsos desde donde la vida me deje para seguir siendo digna de esta medalla”.