02 de Oct de 2022

Cultura

Carmen Mola: más que una mujer, un proceso

Detrás del seudónimo utilizado por tres escritores, ganadores del premio Planeta 2021, está un proyecto de creación conjunta que se apoya en el lenguaje audiovisual

Carmen Mola
Antonio Mercero y Jorge DíazLarish Julio | La Estrella de Panamá

Pudiésemos decir que Carmen Mola es la más célebre de las invitadas a la FIL Panamá 2022, eso si ella fuese realmente una mujer. Lo cierto es que tras el seudónimo que firma La Bestia, novela ganadora del premio Planeta 2021 y tres novelas policíacas de buena aceptación, están los nombres de tres escritores y guionistas españoles: Jorge Díaz, Antonio Mercero y Agustín Martínez.

Dos de ellos, Díaz y Mercero visitan Panamá para promover su novela ganadora del Planeta, La Bestia, labor que se torna a veces un poco más complicada, según comentan, porque Carmen Mola, un fenómeno por algunos aceptado y aplaudido, mientras que por otros, criticado, le roba un poco de atención a l thriller histórico.

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“Tanto así que, en las entrevistas de promoción, a raíz de la concesión del premio Planeta, nos han preguntado bastante más por la identidad, por el seudónimo de Carmen Mola y por el proyecto de autoría colectiva, que es otro asunto muy pionero en España, que por el libro en sí”, reconoce Jorge Díaz.

“Creo que es normal porque todo lo que rodea a Carmen Mola es interesante desde el punto de vista mediático, periodístico”, agrega. Y es que no es común que tres personas junten talento y guarden su identidad, en momentos en que la imagen del autor cobra tanta relevancia como su obra y porque en el mundillo de las novelas, la voz individual del autor es “un territorio sacrosanto”. “Este es un proyecto un poco revolucionario y es normal que llame la atención”, sopesa.

Pero más que la utilización de un seudónimo, que este haya sido de una mujer ha despertado cierta “alergia” en sectores del feminismo. tratándolos de oportunistas. “Hay mucha susceptibilidad en estos temas de género, y hemos tenido que salir al paso de estas dos cuestiones”, cuenta Díaz. 

Carmen Mola
Díaz y Mercero participaron en actividades de la FIL PanamáLarish Julio | La Estrella de Panamá

El proyecto

A diferencia de quienes se dedican primordialmente a escribir libros, que suelen hacerlo de forma aislada y con mucha introspección, quienes se desempeñan en el mundo audiovisual “estamos acostumbrados a trabajar en conjunto porque en las series de televisión, los guionistas se reúnen en la sala de escritores, pactan el contenido de la temporada, la evolución, los personajes, el tono y todas estas cosas y después se ponen a escribir”, detalla el guionista de “Hospital Central”, “Víctor Ros”, “El don de Alba”, “Ciega a citas” y “Acacias 38″, entre otras.

Uno de esos días en que Mercero, Martínez y Díaz estaban reunidos, escribiendo la serie de televisión “La caza: Monteperdido”, basada en un libro de Agustín Martínez, comentaron lo bien que se pasa en estas reuniones “en que uno comenta una idea, el otro la mejora, otro aporta una extra, sin embargo, cuando estás escribiendo una novela, muchas veces por cansancio admites lo primero, sin darle vueltas. Qué pena no escribir novelas igual que hacemos estas series de televisión”. Cuenta Díaz que uno de ellos dijo “y, ¿por qué no?

“A los tres nos unían varias cosas: el haber escrito guiones, nos unía estar escribiendo guiones juntos y nos unía haber escrito novelas por separado. Éramos guionistas que también queríamos escribir y lo más importante, éramos y somos amigos”, aclara Díaz.

Carmen Mola nace como un juego entre tres amigos para ver si se podía escribir una novela en conjunto, tarea en la que hay que ser paciente y buen negociador. “El proceso, sobre todo, al principio ha sido largo, con discusiones, cosas en las que estábamos de acuerdo, cosas en las que no, ir pactando el método de trabajo hasta que acabamos la primera novela, La novia gitana. La experiencia de escribir en conjunto fue muy satisfactoria para los tres”. Afirma Díaz. “Llegamos a la conclusión que para escribir así, había que ser generoso y había que ser humilde. Y entre esa generosidad, esa humildad y el respeto, el saber todos que el otro no quiere oponerse a lo que piensas tú sino a decir lo que le parece mejor”, asegura.

Cuando finalmente se establece la idea, cada uno la piensa como si hubiese sido suya. “Luego, poco a poco se nos va olvidando quién dijo cada cosa y si ahora yo cojo La Bestia, estoy convencido de que todas las decisiones buenas y todas las frases buenas son mías”, dice Díaz con una sonrisa. 

El proceso

El resultado final, fruto del aporte de tres personas que no se divide en tareas específicas. “Y es casi lo más misterioso de todo el asunto. Carmen Mola tiene su forma de escribir, que no es la de Jorge ni la mía, ni la de Agustín”, sostiene Antonio Mercero, guionista de series como Hospital Central, Lobos y Siete días al desnudo. “Es como ponerte el mono de trabajo de Carmen Mola que es un tipo de literatura que va mucho a la trama, que es de donde venimos, del mundo del guion y allí la trama es soberana, tienes muchos puntos de giro, sorpresas, hay que enganchar al lector desde un principio, subirlo a un clímax brutal… son cosas que hay que hacer en un guion, y nosotros queremos trasladar eso a la literatura”.

Por ello, aunque las descripciones son detalladas y muy bien logradas, no hay una prosa con estilo adornado. “Las novelas de Carmen Mola están bien escritas pero evitamos imponer nuestra mirada sobre el mundo, porque somos tres. Intentamos que la mirada sea la que pide la historia, la que pide cada uno de los personajes”, destaca Mercero.

Otro elemento es que las tres plumas participan en todos los procesos de la creación, ya sea la documentación, la estructura o la redacción. “Hacemos juntos el trazado de los personajes, la historia, el tono, la ambientación… y cuándo no podemos estar juntos es cuando hay que escribir. Cada uno se lleva un tercio de la novela a casa y la escribe”.

Luego intercambian sus partes para ser revisadas “no lo hacemos enmendando la plana al compañero, diciendo que esto necesite más de esto o de lo otro, lo hacemos viendo la historia. Entonces queda muy homogéneo, un estilo Carmen Mola que es muy directo, que es sencillo, que está cerca del lector medio y que evita las efusiones poéticas”, puntualiza Mercero.

Al día de hoy, ¿se escribe para las pantallas? Jorge Díaz considera que sí, en tanto y cuanto ellos se dedican a los guiones, “pero eso no quiere decir que estemos pensando convertir a La Bestia en película o en serie de televisión. Para nosotros La Bestia es una novela. Que después tiene otra vida, pues bienvenida sea”.

Y es que hay que ser conscientes de que nuestras generaciones están educadas tanto en el lenguaje escrito como en el lenguaje audiovisual y ha habido un cambio en la estructura del relato que procede de esa educación en el mundo de la televisión, del cine, del audiovisual y hasta en los videojuegos. “Pensamos en una pantalla en función de que tanto nosotros como los que nos leen se han criado en una pantalla. No podemos olvidarlo, no podemos escribir como en el siglo XIX, por mucho que nos haya gustado. Estamos en el siglo XXI y tenemos que intentar escribir como a quien le gusta ver historias y leer historias en el siglo XXI, Porque si no, no nos van a leer”, asevera Mercero. 

Al premio Planeta

En el caso de La Bestia, los tres autores quedaron tan satisfechos con el resultado que decidieron presentarla al premio Planeta, sabiendo que si resultaban ganadores terminaría su anonimato. Así resultó, con el consecuente vuelco en sus vidas profesionales.

“Carmen Mola nos ha fagocitado, pero hay que tener con ella una relación. A veces sí la dejamos invadirnos, a veces hay que ponerla un poco a raya, para poder escribir nuestras cosas que queremos seguir haciendo: novelas y también series de televisión. Cada uno de nosotros tiene sus proyectos que vamos sacando adelante”, cuenta Díaz.

“También hay que aprovechar los buenos tiempos, ‘surfear la ola’ porque la gran desgracia de un escritor, de casi todos, es que no se obtiene una porción mínima de visibilidad. Qué decir de éxito, de poder vivir de eso. Eso le pasa a muy pocos escritores y ahora que esto nos ha pasado, queremos aprovechar y disfrutar un poco de ese momento”, confiesa Mercero.

Parece una paradoja que finalmente con el reconocimiento la agenda se llene tanto de actividades como festivales, ferias y conferencias, que quede poco tiempo para escribir, pero se llega siempre a un balance.

Por el momento, Carmen Mola continuará escribiendo. A la trilogía policial de la investigadora Elena Blanco se le sumará una cuarta entrega que está próxima a publicar (septiembre). El trío se encuentra ya trabajando en un segundo thriller histórico, también ambientado en el XIX, pero 30 años después de la matanza de los frailes, evento del que se inspira la historia de La Bestia. “Nos vamos a la Cuba colonial, en esos años muy revueltos con gritos de independencia, esto con el nombre de Carmen Mola”, informa Díaz. Y con el favor de los lectores, habrá Carmen Mola para rato.