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27 de Nov de 2020

Familia

Un tiempo de menos gastos y más unión familiar

Más que una festividad para hacer compras es el momento indicado para fortalecer vínculos familiares

Un tiempo de menos gastos y más unión familiar
Un tiempo de menos gastos y más unión familiar

Más que compras y regalos, que no son malos, la Navidad es un tiempo para fomentar la unión realizando diversas actividades que involucren a todos los miembros de la familia.

Y es que al pasar los años esta festividad se ha convertido en un periodo lleno de afanes, los cuales llevan a olvidar o desplazan lo que en realidad hay que celebrar y la manera de cómo hacerlo.

La Navidad, psicológicamente, al igual que otras fechas altamente tradicionales en diferentes religiones y costumbres ( Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, por ejemplo) es la ocasión para expresarnos sentimientos en forma de caricias emocionales, compartir y reunirse para comer juntos, familiares, compañeros y amigos, dijo Alfredo A. Arango Psicólogo, docente, escritor y Vicepresidente de Sicográfica S.A.

Para celebrar esta significativa fecha se pueden realizar actividades en familia como pintar la casa, pero no de manera afanada si no buscando siempre compartir momentos gratos.

Al trabajar juntos como padres e hijos, los chicos se pueden beneficiar al aprender a unificar los esfuerzos mancomunadamente y cooperar los unos con los otros para lograr una meta en particular.

De esta manera los padres aparte de estar celebrando y fomentando la unidad tienen la oportunidad de enseñarle a sus hijos un arte doméstico muy importante, pintar el interior y/o exterior de la casa o habitación.

También, en familia se pueden realizar posadas, ‘participar de las novenas de Navidad, ir a misa, compartir con los necesitados, dando desde la perspectiva del amor de Dios, que es amar al prójimo como a uno mismo, lo que implica que todo lo que le vaya a dar al necesitado debe ser de la misma calidad, como si fuera para mi, evidentemente será lo mejor’, afirmó el Padre José Brutua párroco de la Iglesia María Auxiliadora y San Antonio María Claret.

Por su parte, el psicólogo Arango asegura que la familia puede armar nacimientos, decorar árbolitos y las fachadas de las casas, visitar familiares a quienes se tiene especial afecto y no frecuentan en todo el año.

En México, son una fuerte tradición la posadas que inician el 16 de diciembre, hasta el mismo 24 organizadas por barrios en donde los residentes van en grupo cantando villancicos y ‘pidiendo posada’ en simbólica recordación de la situación de la Virgen María y San José, buscando alojamiento para el advenimiento del Niño Dios .

En Panamá, también se organizan en algunos lugares, y en cada casa que visitan, los diferentes días, se ofrecen golosinas y comida, agregó Arango.

Lo más importante es que en toda actividad que se haga se apunte a promover la unión entre esos seres queridos, la familia.

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