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26 de Jan de 2021

Farándula

Cosby, el lado oscuro

‘Newsweek' publicó una portada con sus víctimas. El hombre que hizo reír a América ahora concita la censura de una sociedad estupefacta

Modelos, meseras, actrices, compañeras de trabajo. Bill Cosby no descriminaba al momento de buscar mujeres con las que aplacar su feroz apetito sexual. La fama era el anzuelo perfecto. Con ella las convencía de que socializaran con él, de que bajaran la guardia ante el hombre que encarnó la figura del padre perfecto en ‘El Show de Cosby', un éxito televisivo durante la década de los ochentas.

Fuera de la pantalla la realidad era mucho más oscura. Una vez convencía a su víctima de que pasara tiempo con él, recurría al licor y al ‘Quaalude', un poderoso sedante, para ponerlas a su merced. El llamado ‘Padre de América', el actor que en la pantalla encarnaba a un ginecólogo buscaba el placer entre los pliegues de los vestidos de mujeres inconscientes.

Al día siguiente la víctima despertaba sin recordar haber sido abusada. Después abría los ojos y se descubría a sí misma desnuda en el cuarto del comediante, o con éste vestido solo con una bata de baño. Era entonces cuando la alerta se instalaba en su vulnerado ser.

Este fue el horror que compartieron al menos 35 mujeres cuya aparición en la portada de la última edición de Newsweek ha conmocionado a la sociedad estadounidense. La portada es un prontuario de las supuestas víctimas de Coby. La revista recoge entrevistas a mujeres cuyas edades hoy en día oscilan entre los 30 y los 80 años. Todos han decidido romper el silencio después de décadas de tormento, exponiendo a Cosby como un depredador sexual que drogó y violó hasta 46 víctimas declaradas. La caída de un venerado ídolo televisivo.

EN CONTROL

El escándalo sexual, que estalló el año pasado cuando decenas de mujeres acusaron públicamente a Cosby puso fin al prolongado romance entre el público estadounidense y el veterano comediante. Hoy los medios de comunicación esbozan a un personaje siniestro, que, según la declaración de Lili Bernard, una de las actrices de ‘El show de Bill Cosby', siempre fue dueño de sus actos, a pesar de que los ‘quaaludes' formaban parte de su vida sexual desde la década de los setentas. ‘Me violó. No lo llamaría loco. Sentí que él estaba muy en control de su comportamiento'.

Pero a pesar del ‘control' ejercido por Cosby, de su indiscutible carisma mediático que imponía el silencio a las mujeres por él agredidas, a partir del 2005 todo cambió. Ese año Andrea Constand lo demandó por asalto sexual. La demanda fue resuelta mediante un acuerdo financiero. Cosby aceptó que le había dado ‘quaaludes' a una mujer que buscaba seducir. Las risas que había suscitado a lo largo de toda su vida devenían ahora en una mueca que afloraba en el rostro de los que no podían creer en la otra versión del hombre que creían conocer.

A finales del año pasado, Judy Huth demandó a Cosby por abusar de ella en 1974, cuando tenía 15 años. En esa oportunidad la defensa alegó que Huth intentaba extorsionar a su cliente.

No fue hasta mayo de este año que el actor se expresó públicamente acerca de las acusaciones. ‘No puedo hablar; simplemente no quiero discutir, no hablo sobre ello', dijo en declaraciones a ABC News. .

Ahora la portada de Newsweek arremete con lo que le queda de credibilidad a Cosby. Los testimonios son demoledores. Son las narraciones de encuentros sexuales no consensuados, actos de violación que ya han prescrito, en su mayoría, ya que tuvieron lugar entre los sesentas y los ochentas, en la época en que el Quaalude era legal y se utilizaba para trastornos como el insomnio o la ansiedad. Cosby lo usó para tener sexo con mujeres, como el mismo reconoció en la declaración judicial del 2005. A pesar de esta confesión, hasta el momento ha logrado salir impune de sus correrías farmacológicas y sexuales, ya que nunca sido inculpado por estos delitos.

No obstante, el precio que ha pagado por ello ha sido alto. En noviembre del 2014 la cadena NBC suspendió los planes de hacer un nuevo programa con Cosby. Su retorno fue truncado por las acusaciones de la presentadora de televisión Janice Dickinson. Su testimonio también le puso fin a las repeticiones del popular ‘Show de Cosby'. Las risas acabaron.

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Testimonios que han roto el silencio

‘Podría haber caminado por cualquier calle de Manhattan y dicho en cualquier lugar: 'Fui violada y drogada por Bill Cosby', pero ¿quién en el mundo me habría creído? Nadie'. El testimonio es de Barbara Bowman, quien conoció a Cosby a los 17 años, cuando aspiraba a convertirse actriz.

Bowman sufrió las agresiones de Cosby entre 1985 y 1987. ‘Me sentía como una prisionera, me sentía como si hubiera sido secuestrada y estuviera escondida a plena luz', afirmó la actriz.

Otra de sus supuestas víctimas contó que padecía de un fuerte dolor de cabeza, por lo que le preguntó a Cosby si tenía un analgésico. ‘Contestó: 'Tengo algo mucho más fuerte'. Le dije: 'Sabes, no tomo drogas'. Me dijo: 'Eres una de mis mejores amigas, ¿crees que te voy a hacer daño?'. Y le creí' , explicó Joyce Emmons, de 70 años. ‘Me preguntó si quería un vaso de vino. Bebí unos tragos. Sabía horrible. Y empecé a sentirme mal', rememoró Jewel Allison, una exmodelo de 52 años que afirmó haber sido agredida a fines de los años '80.

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‘Me violó. No lo llamaría loco. Sentí que él estaba muy en control de su comportamiento'

LILI BERNARD

ACTRIZ Y COMPAÑERA DE TRABAJO