04 de Dic de 2022

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Tatiana Saavedra: 'Me han rechazado para proyectos por no tener más 10 mil seguidores'

La actriz y cantante panameña cuenta que algunas contrataciones se hacen en función de la cantidad de seguidores que tengan los artistas en las redes sociales. Además, relata su vida y subraya la responsabilidad social del oficio

Tatiana Saavedra: 'Me han rechazado para proyectos por no tener más 10 mil seguidores'
Tatiana Saavedra, durante la entrevista con este diarioErick Marciscano | La Estrella de Panamá

Quizá muchos recuerden su voz en aquellos años en los que Panamá se estrenaba con un reality show en 'Vive la música'. Quizá la vieron actuar sobre las tablas con 'Cats' o en 'Jesus Christ Superstar'. Quizá, no hace mucho, la escucharon en el perfomance de la presentación de la obra del premio Alfaguara 2022, Cristian Alarcón, en la Feria Internacional del Libro. Lo cierto es que Tatiana Saavedra (ciudad de Panamá, 1989) es, entre muchas otras cosas, un cúmulo artístico. Canta con una dulzura totalmente genuina de alguien que durante mucho tiempo ha preferido no alzar la voz, sino que ha dejado que su trabajo haga el estruendo.

Tatiana tiene un brillo que desarma. Pero detrás de ese brillo, hay una historia de fuerza y templanza. El nacimiento de su primer hijo, al que los doctores no le daban esperanza, y la llegada del segundo le alejaron por unos años de las luces y los escenarios.

Entonces, volvió a tocar las puertas. Y no ha perdido tiempo en hacer lo que realmente le mueve: la música, la actuación, la academia aunque tenga que luchar para que pese la meritocracia más que los likes o los followers.

¿Qué desconocemos de la historia de Tatiana?

Desde muy pequeñita, cuando tenía cuatro años, descubrí este mundo. Mi papá fue quien me inculcó la música. Me ponía videos del pianista Yanni (músico griego) y crecí escuchándole... Crecí con el jazz, el blues y la música clásica. A mi mamá le gustaba cantar, pero en casa (risas).

Pero fue en el colegio cuando comencé a participar en festivales y desde ese momento hasta ahora me piden que cante en cualquier sitio.

Gané el primer lugar en un concurso de imitación a Betty la Fea en Medcom; tenía 12 años. Todos los que estaban conmigo eran adultos. La gente me contrataba en las fiestas para imitar a Betty. Y ahí me di cuenta de que podía hacer muchas cosas más.

¿Qué pensó su familia cuando decidió vivir de la actuación y la música?

Me pedían que estudiara medicina o cualquier otra cosa, pero no música porque 'no harás nada con eso', decían. Mi necedad me ha ayudado a lograr las cosas. Me metí a estudiar música y comencé a conocer artistas, a quienes necesitaba tener cerca para aprender de ellos.

Sus primeros referentes...

¡Sí! En la Facultad de Bellas Artes me inspiró muchísimo y me apoyó el profesor Carlos Tovar, desde que entré en 'Vive la música' –no me gustan mucho estos concursos, en los que se juzga al talento–. Después de que estuve en ese concurso, inicié una pausa en la que me dediqué a mi familia.

Retomé mi trabajo después de cuatro años, con la actuación: entré a la obra 'Jesus Christ Superstar', fue espectacular. Y desde ahí dije: '¡No puedo dejar la actuación nunca más!'. Después estuve en 'Cats', con un papel protagónico junto a María Cecilia de Triana. Tuvimos un lleno de ocho mil personas, En Panamá a la gente le gusta el teatro, no se debe dejar de hacer. La gente dice, no hay cultura, es falso; lo que hay es que promoverla.

¿Se puede vivir como actor o músico en Panamá?

Sí se puede vivir, pero no es sencillo. En Panamá, el mercado es más pequeño en comparación con otros países. Y también hay casas productoras nuevas que se están moviendo en Panamá.

También hay fuga de talento artístico. Por ejemplo, he tenido oportunidades fuera del país; es algo que forma parte del crecimiento de un profesional. Pero lo que sí quisiera es nunca dejar a un lado mi tierra. No debemos olvidar donde comenzamos a construir nuestros sueños.

¿Ha cambiado ese Panamá en el mundo artístico, desde que salió de la Facultad de Bellas Artes?

Hay un poco más de oportunidad y de apoyo, sobre todo desde que existe el Ministerio de Cultura. Pero todavía nos falta crecer. Es impresionante el talento que existe en Panamá: desde la danza, la música hasta el cine, en el que se está trabajando muchísimo. Ha habido un crecimiento, pero estamos en los primeros pasos.

¿Se ha topado con machismo en su transitar profesional?

Sí. En el mundo artístico, las mujeres estamos muy expuestas. Te ofrecen cosas inusuales y es cuando nos toca ser firmes.

Creen que para que Tatiana venda o se dé a conocer más fácil, debe salir semidesnuda; con eso no me identifico.

Las producciones me han recomendado hacerme cirugía. No estoy en contra de eso, pero me han dicho que tengo que ponerme 'bubis' para que venda más. Me siento bien como estoy.

También pesa la edad. Me subestiman por ello: 'Tú no sabes nada', me decían. O también por ser mamá, me han dicho: 'Tú no vas a poder cumplir con tal compromiso'. Soy mamá soltera y he seguido adelante, y no me da la gana de echar para atrás. También se ve muchísimo la clase social, las influencias, los apellidos, eso hace difícil avanzar.

¿Y cómo ve la fuerza de las redes? ¿Es un filtro para las contrataciones en su mundo?

Hoy se ve mucho eso. Hay muchas personas profesionales, talentosísimas, capacitadas, pero no tienen muchos followers.

Me han rechazado para algunos proyectos porque no tengo suficientes seguidores en Instagram, unos 10 mil.

“Por qué esperar que muera el artista para dar un reconocimiento, si se puede apoyar desde el inicio”.

Te dicen, que tienes que tener 10 mil seguidores para que te den el proyecto. Es la realidad, todo se mueve así. Me da mucho pesar que quede a un lado la capacitación. Fui a un viaje de trabajo, relacionado con el doblaje y locución, y habían contratado a puros influencers que no sabían nada de eso.

Hablando de redes, en una de sus publicaciones de Instagram dice: 'Cantarle al amor libera... y le da color a mi vida(...)', ¿qué sabe Tatiana del amor que no sabía cuando era adolescente?

Soy mamá de dos hermosos niños, creo que en ese momento en el que me convertí en mamá, en realidad me di cuenta del significado del amor, cuando uno da su vida por ese ser. Casi pierdo a mi primer hijo, fue un embarazo de alto riesgo, estuve en cama, no lo pude disfrutar. M repetía: 'Mi hijo va a nacer'. Tenía esa convicción pese a que los médicos me decían que no era posible. Fue eso lo que hizo que me diera cuenta del verdadero significado del amor: el amor maternal.

¿Cuánto amor hay en todo lo que escribe?

Esa es mi intención, precisamente el amor, pero sobre todo que despertamos ese sentimiento, también el perdón. También las ganas de vivir. El mundo está saturado de tanta negatividad.

¿Cuándo compone Tatiana?

Precisamente cuando uno está más vulnerable. No solamente con tristeza sino también con alegría es cuando llega esa inspiración. Estos son los mejores momentos. Actualmente estoy soltera y nada de lo que he vivido ha sido en vano. Ahora siento que soy una mujer más fuerte, más decidida a seguir avanzando con mis sueños. Antes no sabía el camino que quería tomar, ahora estoy bien enfocada y me siento muy feliz por eso. Esa es una de las razones también por las que quiero seguir haciendo lo que amo y transmitiendo lo que sé a otras personas.

¿Solo cantando o actuando?

No, soy vocal coach y también instructora de actuación para niños, y compartir esa pasión es algo que me llena muchísimo. Ver a los niños felices, actuando y haciendo arte es lo que me inspira a continuar.

¿Debe haber un compromiso social en el artista?

Esa es la misión en realidad. Independientemente de que la gente piense que solo el artista debe entretener, siento que el compromiso social es parte de nosotros, algo que nos llena. Si no tenemos con quien compartir, todo el esfuerzo cae en un saco roto, esto es lo que hace que tengamos un mérito

¿Qué cree que sería lo primero que habría que inculcar a las jóvenes sobre la música y la actuación ?

Nunca rendirse. Por ejemplo, yo toda mi vida he estado en Panamá y me he dedicado al arte; al principio fue muy difícil. Incluso nuestras familias nos dicen: 'Para qué te vas a dedicar a eso, te vas a morir de hambre'. Y ya me he dado cuenta de que ha sido totalmente lo opuesto.

Somos una sociedad de aplausos unánimes cuando los artistas se mueren. Antes, a veces ni los tomamos en cuenta.

En Panamá pasa mucho eso. Y hace falta informar y presentar quiénes son los que forman parte de nuestra cultura. Hay mucho potencial y el talento juvenil e infantil pasa inadvertido. En los colegios públicos hay mucho talento. Si no se les ayuda a descubrir esos talentos, tendremos artistas que no van a resurgir. Por qué esperar que muera el artista para dar un reconocimiento, si se puede apoyar desde el inicio. Por eso muchos jóvenes deciden prepararse y darse a conocer en otros países, porque sienten que aquí todavía es muy difícil que se les brinde apoyo.

Ya casi finalizamos, cuatro preguntas cortas...

¡Vamos!

Canción favorita para superar una ruptura...

Ahora sí me quedé pensando... Siempre he dicho y le aconsejo a las personas que cuando se sientan tristes y les duela el corazón, escuchen música alegre, ¡pónganse a bailar! Es lo que hago. Así olvidamos cuando nos golpearon el corazón.

¿El mejor de los mundos posibles?

Donde haya paz, libertad, amor, y que siempre esté Dios.

¿Cómo se lleva con el ego?

Es mi talón de Aquiles. Era muy tímida y me faltaba el ego. Es necesario, pero no debemos exagerar.

¿Cómo hace para no desafinar en la vida?

Con la preparación en la vida artística; no solo es talento, hay que capacitarse. Es importante el descanso, dormir. Cuido mucho mi voz. En la pandemia tuve una crisis de ansiedad y casi la pierdo. También rodearse de personas vitamina que nos hagan sentir bien y que nos inspiren, gente que sea positiva.