23 de Feb de 2020

Planeta

Ordenan destruir “supersalmón”

PANAMÁ. Una comisión de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) reiteró la obligación de destruir la existencias de salm...

PANAMÁ. Una comisión de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) reiteró la obligación de destruir la existencias de salmón genéticamente modificado, o del “supersalmón”, del proyecto de la empresa canadiense Aqua Bounty Technologies que se desarrolla en las instalaciones de la empresa Lamasur (en Bajo Mono, en Boquete en Chiriquí).

La posición fue expresada en una reunión realizada esta semana y en la que la ARAP recordó que el Protocolo de Cartagena, del cual es firmante Panamá, establece que la actividad realizada actualmente es única y exclusivamente para la investigación en el espacio confinado.

El acuerdo norma así mismo que está prohibida la liberación del pez al ambiente o la comercialización del mismo.

Los salmones adultos de este tipo (“supersalmones”) pueden alcanzar tallas de 750 gramos en comparación con peces no manipulados genéticamente, que alcanzan los 150 gramos, según expertos.

El criterio sobre la destrución del material se dejó en claro en ocasión de una reunión en la que los representantes de Aqcua Bounty Technologies hicieron sus descargos sobre el tema.

La administradora de la ARAP, Diana Arauz, explicó que la entidad que representa tiene ahora que tomar una decisión sobre si destruir el producto inmediatamente, o hacerlo o al terminar el estudio, lo que debe ocurrir hacia mayo próximo.

La funcionaria explicó que la empresa canadiense sabe bien que debe cumplir con el Protocolo de Cartagena.

Arauz subrayó que no tienen sentido informaciones que se han publicado señalando que Panamá exportará salmón genéticamente modificado.

La bióloga Ana Luisa García, directora de investigación de la ARAP, había advertido sobre el el riesgo que estos peces puedan llegar accidentalmente a un riachuelo que pasa cerca del lugar en donde están los estanques, de presentarse un desastre natural. Explicó que el peligro sería para otras especies que pudieran toparse con este salmón de mayor tamaño y cuyo comportamiento corresponde al de un depredador.

La Estrella intentó consultar el punto de vista sobre el tema de las empresas Aqua Bounty Technologies o de Lamasur, pero al cierre de esta edición no había sido posible tener una reacción.