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29 de Nov de 2020

Planeta

Smithsonian despierta interés de los niños por la ciencia

A través del programa Chispa, el STRI involucra a los menores que viven en zonas de riesgo social en sus estudios científicos

Smithsonian despierta interés de los niños por la ciencia
El plan de estudio del programa Chispa comprende el uso de equipos tecnológicos y científicos para el desarrollo de las investigaciones.

Con una radiante sonrisa y muchos conocimientos adquiridos para compartir sobre la biodiversidad de Panamá y la naturaleza, unos 50 niños y jóvenes culminaron este jueves su capacitación dentro del Programa Chispa del Instituto de Investigaciones Tropicales de Panamá Smithsonian (STRI), con una exposición científica y entrega de certificados. Es la cuarta graduación.

La actividad se realizó en el Centro Natural de Punta Culebra, en la Calzada de Amador, y fue oportuna para que los menores mostraran los conocimientos adquiridos durante los cinco meses de capacitación científica que comprende el programa.

La iniciativa tiene como fin despertar el interés por la ciencia y alejar de la violencia a los niños panameños, en especial a los de riesgo social que habitan en comunidades como: Barraza, San Felipe, Santa Ana, El Chorrillo y Curundú. ‘El objetivo del programa es inculcar liderazgo y una base científica a estos jóvenes para que puedan aplicarlo en su futuro escolar y académico’, destacó Sharon Ryan, directora de Programas Públicos del Smithsonian.

Chispa fue creado el 22 de noviembre de 2012 y desde entonces ha sido apoyado por el Banco Banistmo y grupos comunitarios de la ciudad de Panamá.

Rebecca Rissanen, coordinadora del programa Chispa resaltó que ‘la iniciativa ayuda a los niños y jóvenes a desarrollar sus habilidades de comunicación, investigación científica, matemáticas, pensamiento crítico... que más tarde pueden aplicar en su vida diaria y en sus escuelas’. Destaca que incluso el programa ha inspirado a algunos a seguir el camino (estudio) de la ciencia.

‘Cuando sea grande quiero ser científico porque cada día me gusta saber más sobre la historia (natural) de la tierra’, comentó José Jiménez, uno de los niños participantes del programa. Al respecto, Dalys Castillo, coordinadora del Movimiento Nueva Generación reconoce que la tarea ha sido un poco difícil y que muchas veces han tenido que madrugar y tocar las puertas desde tempranas horas de la mañana (a las 6:00 a.m.), pero que ya se están viendo los frutos. ‘A través de nuestras evaluaciones, los niños han mejorado su rendimiento académico y a muchos se les escucha decir (que) cuando sea grande quiero estudiar las tortugas marinas o los arrecifes’. Y es que al igual que lo hacen los científicos, los participantes de Chispa desarrollan sus propios proyectos de investigación, diseñando experimentos y respondiendo preguntas sobre la naturaleza, según informaron los biólogos y docentes del programa, Belkis Mosquera y Luis Degracia. Agregan que el plan de estudio comprende giras a campo, charlas y uso de tecnología científica. En sus giras han visitado el laboratorio Marino de Punta Galeta, en Colón, el Monumento Natural de Barro Colorado y el Laboratorio Arqueológico de Richard Cooke. Hasta el momento, los menores han desarrollado más de 12 experimentos en los alrededores del Centro Natural de Punta Culebra, como: siguiendo las littorinas (pequeños caracoles) en el litoral rocoso y los perezosos de Punta Culebra, por mencionar algunos. También han aprendido sobre los ecosistemas costeros del Caribe, la importancia de la conservación de los manglares y algunas especies como las tortugas, informaron los capacitadores.

Valeria Rosales, gerente de Sostenibilidad Ambiental de Banistmo, dijo que ‘Chispa, por sus componentes de educación y medio ambiente, va de la mano con nuestra estrategia de sostenibilidad , al conjugar componentes de desarrollo de habilidad para la vida y promoción de la conciencia ambiental en los niños’. ‘Esta es una oportunidad y una experiencia bonita que muy pocos niños pueden tener’, dijo Ryan, asegurando que en un futuro se busca expandir el proyecto para que los niños de otras comunidades del país también puedan participar. Hasta la fecha, el STRI ha graduado unos 158 niños y adolescentes en el programa Chispa.