19 de Sep de 2021

Planeta

La biodiversidad de Panamá tiene bondades medicinales

Plantas, animales y microorganismos marinos de la biodiversidad panameña poseen al menos ocho compuestos curativos y desinflamatorios

La biodiversidad de Panamá tiene bondades medicinales
En Coiba se hicieron algunos estudios del proyecto, cuyo costo fue de $1 millón aportados por el Fondo para la implementación del Protocolo de Nagoya.

Panamá, además de ser un país valorado por su Canal y por su rica biodiversidad de flora y fauna silvestre, también podría serlo para las ciencias médicas. Y aunque históricamente la medicina nativa se ha practicado en nuestro país, su uso podría empezar a tomar mayor relevancia luego de que científicos locales revelaran que en sus parajes naturales se esconde la posible cura para enfermedades como cáncer, malaria, leishmaniasis y quizás para el mal de Chagas y otras.

Plantas, animales y microorganismos marinos de la biodiversidad panameña poseen al menos ocho compuestos curativos y desinflamatorios y, según los científicos, representan un gran potencial comercial para la industria farmacéutica, agroquímica y cosmética.

Hojas (pencas) de palma de coco, corales y el pelaje de perezosos son algunas de las especies que podrían contener las sustancias valiosas para la ciencia y la industria, comentó Carmenza Spadafora, del Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat), quien explicó cómo se descubrieron los compuestos activos para uso farmacéutico y agroquímico de organismos terrestres y marinos en áreas protegidas.

Los hallazgos, que forman parte del proyecto de ‘Promoción de la Aplicación en Panamá del Protocolo de Nagoya sobre Acceso a Recursos Genéticos y Participación Justa y Equitativa en los Beneficios que se Deriven de su Utilización', se hicieron en sitios como el Banco de Hannibal (montaña submarina en Coiba), isla Coiba y la comunidad de Pixbae, en la provincia de Veraguas.

Se probaron más de 2 mil muestras en cánceres de todo tipo, enfermedades tropicales y bioensayos de agroquímicos, de las cuales solo 1,059 tenían las condiciones apropiadas para ser estudiadas y enviadas a los laboratorios. Al final, solo 107 resultaron activas (positivas), explicó Marcelino Gutiérrez, científico de Indicasat.

Los niveles más activos para la cura del cáncer, según los investigadores, fueron encontrados en una nueva molécula llamada Coibamida, que se posa en los corales de las profundidades oceánicas de Coiba y cuyos estudios se realizaron en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

Darío Luque, del Departamento de Vida Silvestre del Ministerio de Ambiente, afirmó que los resultados de tres años de investigación ‘son positivos' y demuestran que la biodiversidad panameña ‘sí tiene potencial médico'.

La investigación, según Luis Cubilla, docente de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, también contribuyó en la capacitación de científicos y técnicos panameños, así como en el mejoramiento de infraestructura para la educación e investigación.