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22 de Oct de 2019

Planeta

Insectos indican las condiciones y la salud de la biodiversidad

Investigadores llegaron a esta conclusión en la reunión científica ‘Los insectos como indicadores de la biodiversidad'

Los investigadores que participaron durante el Café Científico de Senacyt el pasado jueves 8 de junio.

A través de la historia evolutiva de más de 400 millones de años, los insectos son el grupo de organismos más diversos que actualmente habitan sobre nuestro planeta.

De las 1.5 millones de especies de todos los organismos que han sido descritas cerca de un millón son artrópodos (principalmente insectos). Se estima que esta cifra es solo es 20% de los insectos que habitan en el planeta.

De todos los grupos de insectos conocidos, los escarabajos (Coleoptera), las avispas y hormigas (Hymenoptera), moscas (Diptera) y mariposas (Lepidoptera) dominan la diversidad, la cual ha despertado el interés de los investigadores para estudiarlos.

Su importancia radica en que son excelentes indicadores de las condiciones y la salud de los ecosistemas y la biodiversidad. A esa conclusión llegó un grupo de científicos que participaron en el Café Científico: ‘Los insectos como indicadores de la biodiversidad y salud de los ecosistemas', organizado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

POBLACIÓN

Insectos que habitan en el entorno.

Se estima que de los1.5 millones de especies de todos los organismos que han sido descritas, un millón de artrópodos, principalmente insectos.

Los escarabajos (Coleoptera), las avispas y hormigas (Hymenoptera), moscas (Diptera) y mariposas (Lepidoptera) dominan la diversidad.

Esto se debe a que ‘algunos (insectos) presentan estrechos límites de tolerancia a algunos factores ambientales, mientras que otros son capaces de tolerar y ocupar ambientes fuertemente alterados encontrando en estas condiciones las ideales para una alta abundancia', revela un estudio de Enrique Medianero, de la Universidad de Panamá presentado durante

La reunión también contó con las ponencias de Aydeé Cornejo, investigadora del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES); Juan Bernal, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi); Alonso Santos Murgas, del Museo de Invertebrados de la Universidad de Panamá; y Hermógenes Fernandez, investigador del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT-AIP).

Fernández explicó que los insectos sociales, en particular hormigas y abejas, son ingenieros, moduladores y promotores de la salud del ecosistema y cuáles son los principales servicios ecosistémicos que ellos brindan a la humanidad.

Santos advirtió que las pequeñas intervenciones en los factores limitantes del ambiente pueden afectar significativamente a las poblaciones de abejas de las orquídeas y de paso la diversidad de plantas en los bosques tropicales por interferir en el proceso de polinización de las plantas con flores.

Por su parte, Cornejo destacó que tradicionalmente, el concepto de salud había sido aplicado sólo a individuos y poblaciones, sin embargo, a finales de la década de los ochenta se introdujo el concepto de salud de los ecosistemas como una metáfora con respecto a la salud humana.

La científica destacó que una de las definiciones de ‘ecosistema saludable' fue la acuñada por Rapport et al., (1998), como ‘aquel que está libre de diestres y degradación, que mantiene su organización y autonomía en el tiempo, y es resiliente al estrés'.

En esa línea, Cornejo mencionó que con el Ministerio de Ambiente se ha logrado implementar las evaluaciones de estos organismos como un parámetro adicional en la Red de Monitoreo de Calidad de Agua a nivel nacional'.

En dicho estudio se ha tomado en cuenta la diversidad y densidad de los insectos acuáticos como una alternativa para la evaluación de la salud e integridad de los ecosistemas dulceacuícolas.

Bernal abordó el tema biodiversidad de macro invertebrados acuáticos y calidad de las aguas de cinco ríos de la provincia de Chiriquí (Chiriquí Viejo, Gariché, Mula, David y Caldera) utilizados para actividades agrícolas, ganaderas, producción energética y consumo humano, donde desde el año 2005 hasta la fecha se han realizado estudios con la finalidad de determinar la diversidad de los macro invertebrados acuáticos y la calidad ecológica del agua.

Los resultados más relevantes indican una diversidad de macro invertebrados acuáticos que oscila entre diversidad Media para los ríos Chiriquí Viejo y Gariché, y diversidad Alta para los ríos Caldera, Mula y David.

Añadió que estos ríos se caracterizaron por contar con aguas de buena calidad o no alteradas de manera sensible. La única diferencia encontrada fue en el río Chiriquí Viejo, donde la calidad del agua fue regular a moderadamente contaminadas. El desarrollo de actividades antrópicas en estos ríos deteriora el ecosistema y las comunidades de macro invertebrados acuáticos.

Bernal también informó de las contribuciones al conocimiento taxonómico y ecológico del género Anacroneuria, a través de la identificación de cinco especies: Anacroneuria Annulipalpis, A. Benedettoi, A. marca, A. planicollis, A. quetzali y dos especies aún por identificar nombradas Anacroneuria sp. 1 y Anacroneuria sp. 2. Con estos estudios se amplía el ámbito de distribución de A. benedettoi para la provincia de Chiriquí y se reporta A. quetzali por primera vez en Panamá.