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13 de Dec de 2019

Planeta

Ciencia y tecnología para medir la calidad del agua en Panamá

Los conocimientos generados se ha puesto a disposición de la población, dotando a las comunidades de herramientas que permiten monitorear la salud de las cuencas hidrográficas

Los afluentes superficiales de agua que se encuentran en las comunidades, barrios, fincas y jardines, contienen el agua con la que se realizan múltiples tareas de la vida diaria y productiva, que van desde el consumo humano hasta el riego agrícola. Conocer la calidad del agua que rodea nuestro entorno es vital para prevenir enfermedades. Según la Organización Mundial de la Salud, 159 millones de personas recolectan agua superficial no tratada en lagos, estanques, ríos o arroyos.

En Panamá existen 52 cuencas hidrográficas y más de 5,000 sistemas comunitarios que garantizan el acceso a agua para consumo humano a habitantes de las áreas rurales, indígenas y periurbanas.

El Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) desarrolló en el año 2017 un diagnóstico sobre la condición ambiental de los afluentes superficiales de Panamá. ‘El estudio contó con el diagnóstico de 26 de las 52 cuencas hidrográficas de Panamá. De las 26 cuencas estudiadas, 5 presentaron un estado ecológico deteriorado. Las demás cuencas se encontraron en un estado ecológico saludable' señala la investigadora del ICGES, Aydee Cornejo.

Para medir la calidad del agua de los afluentes superficiales de agua en Panamá, científicos del ICGES están utilizando el biomonitoreo, que es un proceso en el que se realizan evaluaciones de los elementos naturales de los ríos, quebradas y arroyos a través de las comunidades biológicas que habitan en ellos. Para realizar el biomonitoreo dan seguimiento a los macroinvertebrados acuáticos que habitan en los afluentes. Los macroinvertebrados son todos aquellos organismos invertebrados que pueden ser vistos fácilmente en los ríos, quebradas y arroyos como algunos gusanos, moluscos, ácaros, crustáceos e insectos.

‘Aquanet fue desarrollada por los ingenieros Fernando Merchán y Elba Valderrama, con el apoyo de los estudiantes Jesús Fuentes y Alejandro Alvarado de la Universidad Tecnológica de Panamá'.

Recientemente, científicos del ICGES han publicado un protocolo de biomonitoreo para la vigilancia de la calidad del agua en afluentes superficiales de Panamá. Este protocolo es una herramienta indispensable para el desarrollo de capacidades de gestión gubernamentales y comunitarias dentro del marco de programas de vigilancia participativa de la calidad del agua.

El protocolo surgió como uno de los resultados de los casi 10 años de estudios en la línea de investigación de Macroinvertebrados Dulceacuícolas y la Salud de los Ecosistemas Acuáticos que realizan en conjunto con el Ministerio de Ambiente y el Ministerio de Salud, con el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas y de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT).

El Dr. Juan Miguel Pascale, director del ICGES, señaló en el protocolo que han logrado avanzar en habilitar espacios para investigación, la capacitación de capital humano, la generación de conocimiento a través de producción científica en la evaluación de la salud de cuencas en el país, en la generación de herramientas para tomadores de decisiones haciendo partícipes a las comunidades, así como también en el establecimiento de alianzas estratégicas nacionales e internacionales. La meta del ICGES es que las investigaciones que realizan sirvan para desarrollar herramientas que fortalezcan las evaluaciones de la salud de las cuencas hidrográficas en Panamá.

Participación Comunitaria

Tras años de investigación, los científicos del ICGES con apoyo de la SENACYT, han decidido colocar los conocimientos generados a disposición de la población, desarrollando y dotando a las comunidades de herramientas que permiten monitorear la concentración de macroinvertebrados, permitiéndoles ser partícipes del proceso de retroalimentación de la base de indicadores utilizados para evaluar la calidad del agua. Esto se conoce como biomonitoreo participativo.

Según la entomóloga Aydee Cornejo: ‘El biomonitoreo participativo de la calidad del agua con macroinvertebrados, permite recoger y analizar datos y comunicar los resultados, en un intento conjunto de identificar y resolver problemas. No obstante, su implementación requiere cambiar la dinámica tradicional de hacer ciencia. Este proceso implica conjugar aspectos científicos, sociales y culturales, para que más actores asuman responsabilidades, aprendan, socialicen y se beneficien de los resultados'.

Como parte del proyecto, esta semana el equipo del ICGES se trasladó a Dolega, en la provincia de Chiriquí, para trabajar con estudiantes del Centro de Educación Básica General (CEBG) Los Algarrobos. Los estudiantes se entrenaron en el proceso de reconocer los macroinvertebrados, hacer una caracterización y medición de la calidad del agua del afluente superficial cercano a su escuela. Como parte del proceso de monitoreo utilizaron la aplicación Aquanet. El resultado del trabajo realizado mostró que el afluente evaluado presentó una excelente calidad del agua.

Aquanet fue desarrollada por los ingenieros Fernando Merchán y Elba Valderrama, con el apoyo de los estudiantes Jesús Fuentes y Alejandro Alvarado de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), con base en la información generada y brindada por las investigaciones científicas del ICGES en esta zona del país. Se trata de una App para la implementación de monitoreo de la calidad de agua en ríos. Esta es una herramienta para la sostenibilidad de los recursos hídricos en Panamá.

Los estudiantes del CEBG Los Algarrobos: Isaac Ríos, Arlenys Morales, Irieth Araúz, Ingrid Rodríguez y Diana Moreno, a cargo de los docentes Moisés Rodríguez y Generoso Montenegro, son participantes del proyecto. Lo que más le gustó de utilizar Aquanet fue conocer dónde están los animales acuáticos y enterarse sobre las implicaciones que puede conllevar el no encontrar animales acuáticos en las quebradas y ríos.

‘Las fuentes superficiales de Panamá sirven para consumo humano; y el mantener su estado ecológico o estado de conservación es lo que nos va a permitir continuar aprovechando este recurso para su consumo, recreación o la obtención de agua para regadíos. Para la conservación de la vida dentro de los afluentes superficiales es importante estar vigilando la salud de estos afluentes y para ello es indispensable contar el apoyo de las comunidades'. resaltó Cornejo.