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23 de Sep de 2019

Planeta

Darién: extraordinario ecosistema de bosques tropicales

Un proyecto de monitoreo de carbono forestal, en el que participaron científicos y técnicos indígenas, reveló que los bosques de la selvática provincia mantienen una gran diversidad de árboles y una enorme capacidad de capturar carbono

Los bosques en la provincia de Darién son importantes para la captura del dióxido de carbono y la conservación de la biodiversidad. Además, como medio de vida para los grupos indígenas locales. Pero, esta importante reserva boscosa se encuentra amenazada por la tala ilegal.

Un proyecto de monitoreo de carbono forestal, en el que participaron científicos y técnicos indígenas, reveló que los bosques de la selvática provincia mantienen una gran diversidad de árboles y una enorme capacidad de capturar carbono, incluso en zonas perturbadas.

El proyecto del Instituto de Investigaciones Tropicales (STRI), la Universidad de McGill y el Consejo Nacional de Investigación de Canadá determinó las fuentes de variación de la biomasa arbórea (AGB) y evalúa la posibilidad de implementar la Reducción de las Emisiones Derivadas de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD+) en Darién.

‘A las autoridades indígenas les interesaba cuantificar las reservas de carbono forestal mediante mediciones de campo, para validar el potencial de REDD+ de sus bosques y participar en discusiones informadas con los proponentes del proyecto en el país', dijo Javier Mateo-Vega, ex becario de STRI y principal investigador del tema.

Los científicos y un equipo de técnicos indígenas analizaron 30 parcelas de una hectárea en área perturbadas y no perturbas. Los resultados indican que la provincia tiene una de las mayores reservas de carbono entre otros nueve bosques maduros del continente americano. La reserva es, además, la segunda de más alta biodiversidad de árboles entre otros cinco bosques maduros de la región. Los hallazgos respaldan la necesidad de proteger los bosques de la provincia de manera respetuosa con la cultura de los pueblos indígenas.

‘He estado trabajando en Darién desde 1993 y también había percibido que estos bosques son excepcionales. Fue muy emocionante cuando analizamos los resultados para ver qué tan excepcionales son en realidad', dijo Catherine Potvin, investigadora asociada de STRI y Cátedra de Investigación de Canadá sobre Mitigación del Cambio Climático y Bosques Tropicales en la Universidad de McGill.

Otro de los aportes del trabajo de investigación científico es que los análisis satelitales de la cubierta vegetal no detectaron cambios en la altura del dosel del bosque ni daños notables en el paisaje como consecuencia de actividades típicas de la región como la ganadería o la agricultura.

‘He estado trabajando en Darién desde 1993 y también había percibido que estos bosques son excepcionales.

CATHERINE POTVIN,

INVESTIGADORA

Aunque se determinó que las parcelas perturbadas tenían 54% menos biomasa que los bosques intactos, por lo que sus volúmenes diferían ampliamente con los de los bosques no perturbados, aunque su estructura y característica no.

Estos resultados llevaron a los investigadores a la conclusión de que el principal determinante de las fuentes de variación de la biomasa arbórea es el nivel de perturbación de los bosques. Es decir, que la cantidad de materia orgánica sobre el suelo (en árboles en pie) y la cantidad de carbono que se almacena se ve afectada principalmente por la extracción selectiva de árboles grandes y no tanto por las diferencias entre los tipos de bosques o por cualquier otro factor.

Otro punto es que los bosques, a pesar de estar perturbados, conservaban una capacidad desproporcionalmente alta para secuestrar carbono, lo que sugiere que no deberían excluirse de los proyectos REDD+, puesto que se enfocan en áreas donde la mitigación del cambio climático y la conservación de la biodiversidad se pueden lograr simultáneamente.

El estudio también reveló que, incluso cuando los bosques perturbados perdían la mitad de su carbono, mantenían la misma biodiversidad de árboles.

‘Décadas de esfuerzos para proteger el patrimonio natural y cultural de Darién a través de diferentes categorías de gestión de áreas protegidas y regímenes de tenencia de la tierra para los pueblos indígenas están siendo eliminados por la tala ilegal y rampante', dijo Mateo-Vega.

‘Nuestro estudio demuestra de manera concluyente lo importante que son estos bosques para la mitigación del cambio climático, la conservación de la biodiversidad y el bienestar de los pueblos indígenas', agregó Mateo Vega.

Panamá, un sumidero de carbono

CAPACIDAD DE ABSORCIÓN

Los bosques de Panamá tienen la capacidad para absorber 27.7 millones de toneladas de dióxido de carbono, principal gas que causa el efecto invernadero, autor del cambio climático.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), por medio del ‘Reporte de Evaluación Técnica del Nivel de Referencia Forestal de Panamá', determinó que el país puede mercadear 27,735,675 toneladas de CO2 por año, considerando la capacidad de absorción de sus bosques.

Los bonos de carbono constituyen una herramienta económica que puede tanto disminuir la tala excesiva que sufren los bosques como aumentar la reforestación de los mismos.

Este mecanismo resulta un aliciente para las empresas y entidades gubernamentales a la hora de descontaminar el planeta, pues al adquirir estos bonos, reducen sus emisiones de carbono y promueven proyectos como la reforestación y la preservación de los bosques mediante la tala planeada o la regeneración del ecosistema, entre otras medidas.