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19 de Jan de 2021

Planeta

'Trópicos', una nueva edición con historias de resiliencia

La décimo cuarta edición de la revista del Smithsonian, 'Resiliencia', narra los desafíos, las hazañas, la creatividad y la resistencia del personal científico y de apoyo durante estos tiempos de crisis

Portada de la nueva edición de la revista 'Trópicos' del Smithsonian.Cortesía

La pandemia generada por la covid-19 puso a prueba a todas las instituciones científicas del mundo. Una de ellas fue el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), quien lanzó en 2020 la décima cuarta edición de la revista Trópicos, llamada 'Resiliencia'

Paulette Guardia, diseñadora gráfica de STRI, asegura a este medio que la revista, que cada año se publica impresa, era inminente hacerla pese a la pandemia, pero había que reformular el cómo.

“Sin dejar a un lado nuestra misión, que tiene como compromiso la investigación y divulgación de la ciencia, nos enfrentamos a la necesidad de darle un giro al contenido y decidimos contar las historias más humanas, sobre la resiliencia que nos caracteriza”, resalta Guardia.

Asegura que se trata de historias que cuentan cómo se sigue haciendo ciencia durante la pandemia, o lo que sucede tras bastidores en una instalación científica a pesar de las circunstancias.

Para Leila Nilipour, periodista del STRI, esta edición de la revista se estaba planeando desde mucho antes de que empezara la pandemia, así que con la llegada del virus “nos planteamos seguir adelante con ella, pero con otro tipo de contenido, que refleja los tiempos que estamos viviendo, y experimentando por primera vez y hacerla 100% digital”.

“Fue una oportunidad para mostrar la importancia de la ciencia en tiempos como estos, y de ofrecer algunas historias de esperanza en medio de lo que fue un año caótico e impredecible”, dice la periodista.

El contenido

Según Guardia, no podían dejar de publicar una edición con tanto que decir en un año histórico como lo fue 2020.

Entre las historias relatadas en el producto editorial están el cambio climático y las causas de la pandemia, las formas en que los científicos se han tenido que adaptar para seguir con sus investigaciones, los héroes que forman parte del personal que ha seguido trabajando para mantener las colecciones vivas, así como los guardabosques que protegen la isla de Barro Colorado.

“También quisimos darle una voz a los más afectados, como los estudiantes que vienen al instituto de todas partes del mundo, a trabajar en sus investigaciones, y que muchos de sus proyectos se vieron interrumpidos. El impacto negativo que la pandemia le ha dejado al departamento académico del instituto ha sido grave. Los estudiantes son el motor que produce ciencia día a día”, destaca.

A pesar de lo complicado que sigue siendo para todos vivir estos tiempos de crisis, “reflexionamos sobre los deseos de regresar al Smithsonian y los anhelos de salir a hacer investigación de campo nuevamente”, reconoce Guardia.

A su vez aclara que Trópicos es una revista que comunica la ciencia, y no una revista de investigación científica.

Según la diseñadora gráfica el nuevo formato web de Trópicos trajo consigo nuevos aprendizajes y oportunidades creativas para el equipo de comunicaciones, producto de la adaptación de un medio impreso a digital. “Se convirtió en un proyecto sin precedentes, que involucró a todo un equipo de desarrollo web del instituto. Poder aportar a la comunicación de la ciencia a través de la expresión artística y gráfica es una gran motivación, y dar una voz visual que complemente y ayude a potenciar el concepto de la revista fue lo más gratificante para mí”, subraya.

Para Nilipour, su gran satisfacción fue trabajar en la primera versión 100% digital de la revista, pensada especialmente para internet. Y además, es un documento que será histórico porque plasmó las experiencias de los científicos, estudiantes y trabajadores del Smithsonian en Panamá durante un periodo irrepetible de la humanidad.

“Se trata de una revista que tiene varios años de publicarse en formato impreso y que además se coloca en la página web del STRI por lo que brinda la sensación de estar leyendo una revista en físico”, enfatiza Nilipour redactora de esta entrega.

Paulette Guardia (Der.) y Leila Nilipour, de gira por isla Barro Colorado antes de la pandemia.Cortesía

La periodista agrega que el producto fue un trabajo de varios meses, más que nada porque “no estábamos volcadas únicamente a trabajar en la revista, sino que se fue produciendo poco a poco en paralelo con las otras responsabilidades del departamento de comunicaciones. Más que un desafío, escribir la revista requirió un cambio en la forma de aproximarse a los entrevistados y de transmitir sus experiencias”.

“Usualmente escribir sobre la ciencia del Smithsonian nos lleva directamente al campo, a los lugares donde se están realizando las investigaciones o haciendo los trabajos de apoyo a la ciencia. Con la pandemia, eso se redujo a llamadas telefónicas o por medio de Zoom. En lugar de ver a los científicos en acción, me tocó verlos en sus habitaciones. Es la primera vez que escribo para la revista del Smithsonian, pero ya llevo dos años escribiendo sobre ciencia en sus demás plataformas”, comparte Nilipour.

Protagonistas de esta entrega

En esta edición de Trópicos no solo participaron científicos, sino también estudiantes locales y extranjeros así como personal técnico y administrativo que compartió sus experiencias antes y durante la pandemia, en el Smithsonian.

“Contamos con la participación del director de monitoreo físico de STRI, Steve Paton, que nos habla de los datos ambientales que se han ido recogiendo en Panamá durante décadas y sobre lo que nos dicen acerca del futuro ambiental del país”, menciona Nilipour.

Además, detalla que participan científicos del laboratorio de murciélagos del Instituto, quienes informan de los fascinantes descubrimientos que han hecho en Panamá con estos mamíferos tan necesarios para la naturaleza. Por ejemplo, que cuidan de sus familiares enfermos, que mantienen amistades duraderas y que emplean un lenguaje tipo 'balbuceo' con sus cachorros.

“También hay artículos sobre los becarios panameños Edwin García y Dumas Gálvez, y la manera como se las ingeniaron para continuar llevando sus proyectos científicos a pesar de la cuarentena”, cuenta.

Igualmente se pueden encontrar las experiencias de quienes siguieron asistiendo al trabajo de manera presencial, por la naturaleza de sus funciones, como los guardabosques del Monumento Natural de Barro Colorado, los encargados de cuidar a los animales en el Centro Natural Punta Culebra y las técnicas de investigación que se dieron a la tarea de mantener a flote los equipos científicos de la estación de Investigación de Bocas del Toro, o el personal administrativo que continúa apoyando a toda la institución, para que los científicos pudieran seguir investigando y publicando durante la pandemia.

“Varios estudiantes compartieron información sobre las investigaciones que estaban realizando en Panamá antes de la llegada de la pandemia, de qué manera los afectó y cómo se adaptaron a las circunstancias para seguir adelante”, dice.

La revista cierra con las reflexiones de distintos trabajadores y científicos del STRI, que comparten lo que anhelan retomar después de la pandemia, así como del director emérito de STRI, Matthew Larsen, a quien le tocó lidiar con el proceso durante los primeros meses de la pandemia, antes de su jubilación, y de la actual directora interina del Instituto, Oris I. Sanjur, quien ha liderado al equipo durante estos tiempos sin precedentes.