27 de Oct de 2021

Planeta

Chagres, el río vital que moldeó la ciudad

Millones de metros cúbicos de agua pasan al año por su cauce y son utilizados para generar vida, tanto para el comercio como para las poblaciones a su alrededor. El Chagres alimenta la fauna y flora exuberante de la selva tropical.

El mayor desafío que presenta el Río Chagres es que su conservación depende de todos lo que nos nutrimos de sus aguas.Archivo La Estrella de Panamá

En la parte más estrecha de Panamá fue construido el Canal, un vasto proyecto de ingeniería que inició operaciones en el año 1914. El área del Canal de Panamá representa solamente el 4% del territorio nacional. El río que aporta la mayor cantidad de agua para el abastecimiento de la vía interoceánica es el Chagres.

El río Chagres es la fuente más importante de abastecimiento de agua para el funcionamiento del Canal; fue escogido como afluente principal para este, debido a sus crecidas históricas, las cuales han sido registradas aproximadamente desde el año 1870. Un ejemplo lo constituye la de noviembre de 1880, cuando el río alcanzó un caudal de 2,266 m3 /seg, logrando con ello incrementar su caudal promedio en estación lluviosa ocho veces (McCullough, 1977).

Previo a la construcción del Canal, el río Chagres drenaba hacia el Atlántico bordeando la cordillera (figura de localización - archivo La Estrella). La construcción del Canal implicó dinamitar la cordillera para crear el acceso Atlántico-Pacífico, y viceversa de las naves o barcos que utilizan la ruta interoceánica. Esto indica la importancia de la geología del área del Canal.

Los españoles construyeron el Fuerte de San Lorenzo que sirvió de fortaleza protectora de la desembocadura del río.Cortesía

Este corte geológico acortó la planicie de inundación de las crecidas del río Chagres, tanto en distancia como en profundidad, y propició la creación del lago Alajuela, un lago artificial que retiene el caudal del río Chagres para su regulación y posterior uso. El agua del lago Alajuela sirve como fuente para transportar navíos Atlántico-Pacífico, y viceversa, y adicionalmente como fuente de abastecimiento para el agua potable de al menos 2 millones de habitantes, lo que equivale a la mitad de la población de la República de Panamá.

¿Por qué se le llama río Chagres?

En el Informe 'Final del diagnóstico técnico de la subcuenca del río Chagres y Llgo Alajuela para la conservación de la biodiversidad en la cuenca del Canal', de la Agencia para el Desarrollo de Estados Unidos de América (Usaid, por sus siglas en inglés) se narra que, “el río Chagres se llamó originalmente 'río de los Lagartos', nombre asignado por Cristóbal Colón en su cuarto viaje en 1502. Chagre, era el nombre del jefe indígena que controlaba la parte alta del Chagres durante la conquista española; con el tiempo se le empezó a llamar el río de Chagre. Este nombre continuó por unos años hasta que alguien agregó al final la letra (s) y, desde entonces, se llama río Chagres”.

“El río Chagres se llamó originalmente 'río de los Lagartos', nombre asignado por Cristóbal Colón en su cuarto viaje en 1502. Chagre, era el nombre del jefe indígena que controlaba la parte alta del Chagres durante la conquista española; con el tiempo se le empezó a llamar el río de Chagre. Este nombre continuó por unos años hasta que alguien agregó al final la letra (s) y, desde entonces, se llama río Chagres”
INFORME: 'FINAL DEL DIAGNÓSTICO TÉCNICO DE LA SUBCUENCA DEL RÍO CHAGRES Y EL LAGO ALAJUELA PARA LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD EN LA CUENCA DEL CANAL'.
USAID.

Además, este informe indica que la historia del río Chagres se remonta varios siglos atrás cuando, para los conquistadores españoles, era fundamental encontrar una vía de comunicación entre los dos océanos que pusiera en contacto a España con las recién conquistadas tierras de Perú y Bolivia.

Desde entonces, en el año 1513, el río Chagres fue visto como funcional para asumir el hecho de ser la principal puerta de América por el Atlántico. En ese entonces, realizar el viaje por el río duraba un mes hasta la población de Venta de Cruces, donde mercancía y personas eran transportadas en “mula” hasta la ciudad de Panamá, cita el informe.

Las subcuencas aledañas al río Chagres, se convierten en el corazón del Canal de Panamá ya que le proporcionan el 40% del agua necesaria para su funcionamiento.Arrchivo | La Estrella de Panamá

También era la ruta de comercio más rica de España, pues era el camino por donde se dirigían las riquezas extraídas en Sudamérica hacia Portobelo, he allí la razón de las grandes ferias de intercambio entre España y sus colonias durante 200 años.

El río Chagres fue explorado por Hernando de la Serna en 1527 y fundó un pequeño poblado llamado Chagres, luego los españoles construyeron el fuerte de San Lorenzo que sirvió de fortaleza protectora de la desembocadura del río. Esta área de las costas adquirió más prominencia después de la decadencia de las ferias de Portobelo que se celebraron por última vez en el año 1748.

Río Chagres y subcuencas

En un artículo de Rosamaría Guerra, publicado en este diario, la autora señala que el río Chagres nace en las montañas de la cordillera de San Blas y limita al norte con las subcuencas de los ríos Chico y Pequení, al sur con las subcuencas de los ríos Piedra y Las Cascadas, al oeste con el lago Alajuela y al este con el parque nacional Chagres.

Guerra resalta que este conjunto de subcuencas aledañas al río Chagres se convierten en el corazón del Canal de Panamá, ya que le proporcionan el 40% del agua necesaria para su funcionamiento y aportan el 80% del agua para el consumo humano a las ciudades de Panamá y Colón, donde se concentra la mitad de la población del país.

Además, la autora señala que es incalculable la riqueza de bienes y servicios ambientales que provee este parque nacional y sus ríos para el país y para las economías del mundo.

Los aportes hídricos del majestuoso río Chagres son utilizados en múltiples formas: para el consumo humano en las ciudades de Panamá, Colón y alrededores; para el funcionamiento del Canal de Panamá y en la generación de energía hidroeléctrica.

Poblaciones indígenas circundantes

Una de las bondades de esta nota de prensa ha sido la oportunidad de enlazar el cuidado del agua con el río Chagres, pues un dato histórico en la búsqueda del origen de su nombre ha permitido entender que el Chagres vinculaba a través de sus aguas y a lo largo de su cauce una serie de poblaciones.

Antes de la conquista de los españoles, las poblaciones, según los documentos históricos revisados, utilizaban el río como una carretera de agua, para movilizarse, probablemente en piragua, de un punto a otro del territorio que el mismo río forjó y unió.

Este pensamiento permite entender porqué poblaciones como los Emberá Drúa se han trasladado hasta las riberas del río Chagres para establecer su comunidad. La Dra. Enriqueta Davis Villalba, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la publicación, 'Gunas y Emberá Wounaan en la ciudad de Panamá, entre la invisibilidad y la incorporación de la interculturalidad en la atención a su salud y a su calidad de vida', acota que estas poblaciones se identifican con la naturaleza y, por ello, ubican sus nichos ecológicos cercanos a los ríos, para preservar sus vidas, patrimonios y cultura propia. La historia del cacique Chagre es otro ejemplo de esto.

Desafíos

La cuenca del río Chagres es la estructura fundamental de organización natural del territorio del Canal de Panamá y, precisamente por ello, ha moldeado lo que es y ha llegado a ser la ciudad de Panamá.

Millones de metros cúbicos de agua al año pasan por su cauce y son utilizados para generar vida, tanto para el comercio como para las poblaciones a su alrededor.

El Chagres alimenta la fauna y flora exuberante de la selva tropical. A su paso desde la cordillera transforma el territorio con sus meandros y dota a la naturaleza de espacios saludables para la generación de hábitats de especies nativas o migrantes que, a su paso por Panamá, lo utilizan como corredor biológico.

El mayor desafío que presenta el río Chagres es que su conservación depende de todos lo que nos nutrimos de sus aguas. Es preciso cuidar este bien natural no renovable para salvaguardar nuestra propia vida.

La autora es investigadora científica en recursos hídricos e ingeniera civil. También es doctora en ingeniería agrícola con mención en recursos hídricos en la agricultura (Chile).