Temas Especiales

13 de Apr de 2021

Planeta

Cuidar el medio ambiente previene de virus pandémicos

Según un estudio reciente, la biodiversidad es buena para la salud y además ayuda a prevenir futuras enfermedades virales en el mundo

Al reducir nuestra huella ecológica, así como también frenar la destrucción de la naturaleza, luchar contra el cambio climático y aceptar que si cuidamos el medio ambiente protegemos nuestra salud, evitamos futuros virus pandémicos como el SARS-CoV-2, según un estudio publicado por la revista científica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Felicia Keesing, autora principal del estudio y científica visitante del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas, en Estados Unidos, explicó que “existe un mito persistente según el cual las zonas silvestres con altos niveles de biodiversidad son focos de enfermedades”.

“Más diversidad de animales equivale a más patógenos peligrosos. Pero esto resulta ser erróneo. La biodiversidad no es una amenaza para nosotros, sino que en realidad nos protege de las especies más propensas a enfermarnos”, aseguró.

“Las enfermedades zoonóticas como la covid-19, el SARS y el ébola están causadas por patógenos que comparten los seres humanos y otros animales vertebrados. Pero las especies animales difieren en su capacidad de transmitir los patógenos que nos hacen enfermar”, aseguró Keesing, según publicó el portal especializado Infosalus.

Betzaida Samudio, bióloga panameña, comentó a La Estrella de Panamá que el ser humano está estrechamente vinculado con el resto de los seres vivos y el ambiente, por ende, el desequilibrio ocasionado en la pérdida de la biodiversidad puede originar vulnerabilidad ante futuras pandemias. “Cada organismo juega un papel importante en el ecosistema, de allí la importancia de mantener y proteger la biodiversidad y la naturaleza”, destacó.

Fue enfática al señalar que los efectos ocasionados por el cambio climático se deben a las prácticas inadecuadas del ser humano.

“Estos efectos son acumulativos y lamentablemente conllevan a la degradación del ambiente, lo que afecta la vida en nuestro planeta”, mencionó.

En ese sentido, Marinés de la Peña Domene, académica del Centro Interdisciplinario para la Formación y Vinculación Social (Cifovis) del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Guadalajara, México, comentó que la actual pandemia no puede dimensionarse por separado del medio ambiente. “La crisis mundial de la biodiversidad es un factor clave en la incidencia de las cada vez más recurrentes epidemias”, sostuvo la académica en una entrevista realizada por ITESO.

Aunque de origen aún incierto, “tenemos la seguridad de que la covid-19 es una enfermedad zoonótica, es decir, que fue transmitida por algún animal y posteriormente se adaptó a vivir en humanos”, explicó.

Animales y paisajes

Rick Ostfeld, ecologista de enfermedades en el Instituto Cary y coautor del estudio, explicó que “la investigación demuestra que las especies que prosperan en paisajes desarrollados y degradados suelen ser mucho más eficaces a la hora de albergar patógenos y transmitirlos a las personas. En los paisajes menos perturbados y con más diversidad animal, estos reservorios de riesgo son menos abundantes y la biodiversidad tiene un efecto protector”, señaló.

Los roedores, los murciélagos, los primates, los mamíferos de pezuña hendida, como las ovejas y los ciervos, y los carnívoros han sido señalados como los taxones de mamíferos con mayor probabilidad de transmitir patógenos a los humanos. Keesing y Ostfeld señalaron que “es mucho más probable que el próximo patógeno emergente provenga de una rata que de un rinoceronte”.

Según Keesing, “la restauración de la biodiversidad es una frontera importante en la gestión del riesgo de enfermedades zoonóticas. Los patógenos que llegan a infectar a los humanos (patógenos zoonóticos) suelen proliferar como resultado del impacto humano”.

Añadió que “mientras reconstruimos nuestras comunidades después de la covid-19, debemos tener firmemente presente que una de nuestras mejores estrategias para prevenir futuras pandemias es proteger, preservar y restaurar la biodiversidad”.