15 de Oct de 2021

Planeta

Mujeres cultivan café sensible para combatir el cambio climático

Un grupo de 30 mujeres en Renacimiento, provincia de Chiriquí, cultiva diversas variedades de café para combatir el cambio climático de forma orgánica

Mujeres en Renacimiento, Chiriquí, cultivan café sensible para combatir el cambio climático.
Un grupo de mujeres en el distrito de Renacimiento, provincia de Chiriquí, cultivan café sensible para combatir el cambio climático.Cedida

Un grupo de 30 mujeres en el distrito de Renacimiento, provincia de Chiriquí, unificaron esfuerzos para iniciar la cosecha de su primera producción de café sensible, con el que se adaptación para ser más resilientes ante el cambio climático, según informó este sábado el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) en un comunicado de prensa.

En varias fincas modelo, las damas producen variedades como Obata, Tupi Marsellesa, Catuai SH3 e Iapar todas aprobadas por el Instituto de Café de Costa (ICA) debido a su alto rendimiento, productividad, alto nivel de tolerancias y resilientes al cambio climático y al hongo de la roya, principal enfermedad que afecta los cafetos.

Dentro del grupo participa, Digna Núñez, del área de Santa Clara, quien explicó que además de contribuir de forma resiliente contra el cambio climático, la actividad ofrece una oportunidad de negocio en el sector.

La iniciativa en Panamá surgió, luego de que Núñez participó en un convivio internacional con otras mujeres caficultoras. En ese encuentro abordó sobre esta nueva tendencia y el impacto que conlleva en el ambiente, calidad de vida y seguridad alimentaria.

“Pude ver que había mujeres en otros países que estaban organizadas y traje la idea. Somos productoras, tenemos viveros, tenemos buena mano e ideas para producir, claro que podemos tomar este reto”, recalcó. “A raíz de la caficultura se mueve el transporte selectivo, colectivo, las bombas de combustible, los agroquímicos, los almacenes, entre otros”, afirmó.

Para estos cultivos de café sensible, las damas utilizan poco químicos —para evitar el deterioro del suelo—, en su lugar emplean abono orgánico, y además, cuentan con una variedad de heliconias y bambú, que son árboles retenedores de agua.

Mientras que la biomasa de los árboles fijadores de nitrógeno incorporan este a la superficie, reduciendo la erosión. A su vez, el hábitat de animales de la zona es variada en insectos y aves que son polinizadores, dándole continuidad a la vida del ecosistema.

A través de la nota de prensa, Ligia Castro, directora nacional de Cambio Climático del MiAmbiente, dijo que el desarrollo y producción del rubro café es muy importante, en especial para la provincia de Chiriquí, siendo las zonas de Boquete, Tierras Alta y Renacimiento con áreas de mayor cultivo.

“El desarrollo de este cultivo utilizando sistemas agroforestales, con enfoque de soluciones basadas naturaleza y la inclusión de buenas prácticas son condiciones favorables que contribuyen a mitigar los efectos de cambio climático, ya que incorpora el componente arbóreo que captura CO2 y con la utilización sostenible de los servicios ecosistémicos se incrementa la adaptación de los sistemas productivos”, recalcó Castro.

Cada una de las 30 mujeres que han emprendido en esta iniciativa, cuenta con cultivos de café en sus casas o fincas. Se espera que en un periodo de dos a tres años se pueda obtener la primera cosecha, tomando en cuenta que las parcelas son relativamente nuevas.

No obstante, Núñez explicó que este proceso no es fácil. Diariamente, ellas llevan un cronograma de actividades de limpieza, fertilización, control de enfermedades. Además, el programa de café sensible constituye en un monitoreo para ver qué enfermedades atacan al cultivo y de allí tomar decisiones sobre los riegos.

Con este programa, las mujeres organizan jornadas de reforestación para aumentar el bosque con especies plantas que mejoren los suelos, para así abastecer las cuencas hídricas.

Este tipo acciones forman parte de los programas de orientación que adelante el MiAmbiente desde hace siete años.