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16 de Apr de 2021

Salud

Caprichos en la mesa

Déjeme asegurarle que no se encuentra sola al tener un hijo que no quiere comer la mayoría de la comida que Ud. le brinda. Muchos niños ...

Déjeme asegurarle que no se encuentra sola al tener un hijo que no quiere comer la mayoría de la comida que Ud. le brinda. Muchos niños pequeños son ‘comedores caprichosos’: ellos saben lo que les gusta, y pareciera que nadie les persuadirá de que traten algo nuevo, así que terminan consumiendo un limitado surtido de comidas. Aunque en un mundo ideal quisiéramos que nuestros hijos consumieran una dieta bien balanceada con una amplia variedad de diferentes alimentos desde una edad temprana, algunas veces los niños más jóvenes rehúsan hacerlo y a pesar de vivir a punta de sándwiches de mantequilla de maní o pizza y papitas fritas, generalmente se desarrollan perfectamente normal y ¡tienen demasiada energía!

Muchos niños se aventurarán a probar otros tipos de alimentos a medida que vayan creciendo, al continuar brindándoles una amplia gama de alimentos y observar con evidencia que los adultos que lo rodean los ingieren y disfrutan.

Obviamente, los padres no pueden esperar que sus niños coman una dieta variada y saludable, si ellos mismos consumen comida chatarra o viven picando sin sentarse a la mesa a ingerir comidas cocinadas con regularidad.

Cosas que podrían motivar a su hijo a consumir una dieta más saludable:

1. Siéntese a comer con él. A los niños les encanta la atención y si él asocia comer con tener alguien con quién hablar y ser escuchado, probablemente perciba las horas de comida de manera positiva.

2. Bríndele premios si él ingiere algunos de los alimentos que Ud. quiere que él coma. No insista para que él se coma todo en el plato pero puede empezar a utilizar un recuadro con ‘una estrella dorada’ y premiarlo con una estrella cada vez que se coma por ejemplo la fruta, vegetales o un sándwich.

3. Invite a otros niños que Ud. conozca ¡que coman saludablemente! Los estudios han demostrado que los niños imitan a sus amiguitos a la hora de la comida, así que si ven otro niño comiéndose todo el plato, es muy factible que ellos lo intenten por sí mismos.

4. Sea firme en lo que su hijo pueda comer. Si le ofrece una comida en el almuerzo o merienda y él no la come, entonces calmadamente retírelo de él pero sea clara de que no consumirá nada hasta la siguiente comida. Si lo deja llenarse de bocadillos o muchas bebidas entre comidas, él no sentirá hambre y estará menos deseoso de consumir lo que Ud. desea que él coma. Él podrá decir que se va a morir de hambre pero ¡le garantizo que eso no sucederá!

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