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19 de Feb de 2020

Salud

Tejiendo sueños y esperanzas

Un programa para las pacientes de cáncer de mama y sus familiares, que baja los niveles de estrés y desesperanza

2014 es un año de iniciativas. FundAyuda, la empresa Lindo & Maduro S.A., el Instituto Oncológico Nacional (ION) y la fábrica de hilos Coats realizaron el programa ‘Tejiendo Sueños y Esperanzas’ el 9 y 10 de octubre, donde se les enseña a las pacientes del ION a utilizar la técnica de tejido y bordado, para la confección de diversas prendas.

María Eugenia Solís, directora ejecutiva de FundAyuda resaltó que ‘Tejiendo Sueños y Esperanzas’ está dirigido a pacientes y familiares. Ya que con la enfermedad del cáncer de mama, ambas partes se ven afectadas y deben darse apoyo mutuamente.

‘Es una terapia muy buena porque sirve tanto a los pacientes, como a sus familias, en estos momentos de gran tensión y en el futuro’. Solís mencionó que el propósito es llevar alegría a estas personas a través de este proyecto. ‘Los familiares y los pacientes se entretienen mientras esperan e incluso les sirve para desestresarse en casa’, subrayó.

La actividad se llevó a cabo los días 9 y 10 de octubre, desde las 9:00 a.m. hasta las 5:00 p.m., en dos turnos.

Un total de 150 personas, entre pacientes y familiares del ION recibieron un kit completo de forma gratuita y asesoría por profesionales para realizar sus manualidades.

Adelina Tenorio Lorenzo, proveniente de La Pintada, Coclé, fue una de las beneficiadas. Con una gran sonrisa en su rostro, que disimula su terrible enfermedad, narró que le gusta tejer toallas y que quiere aprender a hacer abrigos y gorros, por lo cual se inscribió en el taller.

Adelina es paciente del ION y expresó que en realidad este tipo de actividades le ayuda a sobrellevar su situación además del amor de su familia y la fe en Dios. Confiesa sentirse relajada y bastante animada. ‘Me siento alegre y con fuerzas de seguir adelante. Cuando me dieron la noticia me puse en manos de Dios y le pedí fe para aceptarlo. Con esta actividad, me puedo relajar y me siento mejor’. Dijo que seguirá practicando lo aprendido en casa para que no se le olvide.

Una de las instructoras es Julieta de Alveo, quien ha tejido desde niña. Ella enseña durante el taller las técnicas de dos agujas, una aguja, punto en cruz, punto yogoslavo, entelar y de una horquilla. Julieta se siente complacida por los efectos positivos que ve en sus alumnas. ‘Necesitan quitarse el estrés y ocuparse en algo mientras esperan a sus familiares o mientras los pacientes aguardan la cita’, puntualizó. También observa que las personas se olvidan de sus problemas, se alegran de aprender y lo hacen muy rápido.

En la actividad, las alumnas realizaron bufandas y cintillos para toallas, y siguen tejiendo sus esperanzas de un día vencer el cáncer de mama.