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18 de Oct de 2019

Salud

Digisexuales, la nueva tendencia sexual en alza

A pesar de las implicaciones sociales y éticas que podría tener, dado el ritmo de los avances tecnológicos, es inevitable que se desarrollen androides para la satisfacción sexual

Digisexuales, la nueva tendencia sexual en alzaShutterstock

¿El sexo pasará a estar tan ligado a la tecnología como el resto de las actividades humanas?

David Levy, autor del libro Amor y sexo con robots y experto en inteligencia artificial, pronostica que las relaciones sexuales con robots serán normales en el 2050. Estos androides ya pueden ser comprados o arrendados en Estados Unidos (EEUU) y otros países de Europa y Asia. Sus costos son variados.

La investigadora sexual y educadora Markie L. C. Twist junto a Neil McArthur, editor del libro Sexo robot, implicaciones sociales y éticas, publicaron en noviembre de 2017 “El auge de la digisexualidad”, un estudio en el que prevén un futuro (y presente) en el que el ser humano está condicionado por la tecnología a la hora de tener relaciones sexuales, ya sea con robots como juguetes o compañeros o con dispositivos.

“Hay nuevas tecnologías sexuales radicales, que llamamos digisexualidades. A medida que estas tecnologías avanzan, su adopción crecerá y muchas personas pueden llegar a identificarse a sí mismas como digisexual, personas cuya identidad sexual primaria se deriva del uso de la tecnología”, concluye el análisis.

El estudio se dio a conocer meses después de que saliera al mercado Samantha, la primera muñeca sexual con inteligencia artificial.

Según su creador, Sergi Santos, un catalán experto en nanotecnología, Samantha “tiene diferentes modos de interacción: románticos, familiares y también sexuales”, recoge el diario El Universal de México. Las partes de su cuerpo que responden de manera sexual a los estímulos son la boca, el punto G y los senos y es capaz de sentir un orgasmo si los estímulos son adecuados. Fue fabricada con un material parecido al silicón llamado elastómero termoplástico que le brinda un realismo en su piel.

Digisexuales, la nueva tendencia sexual en alzaShutterstock

Dos años después de Samantha, pausadamente, continúan llegando al mercado androides similares con el mismo objetivo.

“Una de las posibles razones del auge de esta tendencia es que, de seguro, estos robots son capaces de satisfacer necesidades o deseos que las parejas humanas no pueden o no están dispuestas a hacer”, sostiene Carmina Salazar, psicóloga clínica.

Agrega que “esta tendencia traerá nuevas necesidades terapéuticas, por lo que los profesionales de la salud mental y médicos debemos estar preparados”.

El diario La Vanguardia recoge que la investigadora de ética de la robótica de la Universidad de Montfort (Reino Unido) Kathleen Richardson, y el catedrático de informática de la Universidad de Slövde (Suecia) Erik Brilling, impulsan una campaña para prohibir totalmente los robots sexuales porque creen que contribuirán a deshumanizar más a quienes sufren abusos, como mujeres y niños. “Nuestra campaña es en pro de la empatía y antiesclavitud, y pretende clarificar las diferencias entre las personas y las cosas y garantizarnos una sociedad que valora la persona y la vida en general”, explica Richardson.

“Hay nuevas tecnologías sexuales radicales, que llamamos digisexualidades. A medida que estas tecnologías avanzan, su adopción crecerá y muchas personas pueden llegar a identificarse a sí mismas como digisexual”.

John Danaher y McArthur, editores de Sexo robot, implicaciones sociales y éticas explican que dado el ritmo de los avances tecnológicos, es inevitable que se desarrollen robots realistas específicamente diseñados para la satisfacción sexual de las personas. A pesar de la fascinación de la cultura popular con el tema y la aparición de la muy publicitada campaña contra los robots sexuales, ha habido poca investigación académica sobre las implicaciones sociales, filosóficas, morales y legales del sexo robot.

En este orden y para comprender el tema de manera amplia se plantea perspectivas desde la filosofía, psicología, estudios religiosos, economía y derecho sobre el posible futuro de las relaciones sexuales entre humanos y robots, a través del texto citado.

“Resulta obvio que necesitamos con urgencia estudios que analicen el fenómeno desde diversos ámbitos, ya sea desde la psicología, la legalidad o la ética. El año pasado fue prolífico en este sentido, puesto que al informe pionero 'Our sexual future with robots', de la Fundación para la Robótica Responsable, se le sumó la presente obra”, plantean los editores del libro .

Robótica

Los robots sexuales de aspecto humano tienen el potencial de ayudar a las personas que de otro modo tendrían dificultades para mantener relaciones íntimas: personas mayores, discapacitadas o aquellas que encuentran las relaciones sexuales traumáticas, indica un informe de los expertos de la Fundación para la Robótica Responsable. Sin embargo, los autores del reporte advierten de que estos robots conllevan también algunos riesgos éticos.

Noel Sharkey, profesor de inteligencia artificial y robótica de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), coautor del informe, afirma que la popularidad de los robots será determinada por lo realista que sean y por la aceptabilidad social que alcancen.

Cita que existe el riesgo de que estas máquinas estimulen a los violadores. “Algunas personas dicen: 'Bueno, es mejor que violen a los robots que violen a personas reales' (...), pero otros piensan que esto solo animará más a los violadores”', detalla.

A los científicos también les preocupa la perspectiva de que se creen robots sexuales de niños.

Ante estas aseveraciones y la ya avanzada creación de los androides sexuales, muchos profesionales no están familiarizados con tales tecnologías, así como con las implicaciones sociales, legales y éticas, por lo tanto, es necesario un marco para comprender la naturaleza de la digisexualidad y cómo abordarla.