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08 de May de 2021

Salud

La alimentación como protagonista en la lucha contra la diabetes

El sobrepeso, que es considerado uno de los detonantes más comunes de la diabetes, sigue creciendo en el mundo debido a estilos de vida poco saludables. En Panamá, la diabetes es la quinta causa de muerte y afecta a más de 200 mil personas

La diabetes es, sin lugar a dudas, una de las enfermedades más peligrosas que nos azota en el presente. Se trata de una dolencia crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento de azúcar en la sangre).

En Panamá, la diabetes es la quinta causa de muerte. Afecta a más de 200 mil panameños de los cuales el 50% lo desconoce.Archivo | La Estrella de Panamá

En Panamá, la diabetes es la quinta causa de muerte. Afecta a más de 200 mil personas, de las cuales el 50% lo desconoce. En adultos entre 20 y 79 años estamos hablando de una prevalencia de un 7,8%. Anualmente, unas 1,400 personas fallecen a causa de la diabetes en el país, según detalló Yumaira Chacón, directora médica en Abbott.

Actualmente lo más preocupante es que desde 1980 el número de personas con diabetes en el mundo se ha cuadruplicado, sobre todo en los países en vías de desarrollo. Este incremento se debe en parte al aumento de personas con sobrepeso y obesidad, y a la inactividad física en general, reconoció la especialista en una entrevista con La Estrella de Panamá.

“El sobrepeso, que es considerado uno de los detonantes más comunes de la diabetes, sigue creciendo en el mundo debido a estilos de vida poco saludables”, resaltó Chacón.

El manejo de la diabetes implica un buen control glucémico. Cuando esto no sucede, pueden ocurrir problemas como hiperglucemia o hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en sangre) fluctuaciones en el azúcar en la sangre, indicó Chacón.

Por lo anterior, es importante realizar acciones que cambian vidas para prevenir la enfermedad, o al menos diagnosticarla tempranamente, de forma que se pueda hacer un abordaje integral y controlar simultáneamente los niveles de glucosa, lípidos, presión arterial y el peso.

Amado Brunet, endocrinólogo de consultorios médicos Royal Center, recordó que una mala alimentación trae consigo varias enfermedades, especialmente la diabetes. “Los seres humanos somos adictos a diferentes cosas por naturaleza, pero hay una adicción de la que nadie habla, y esa es la comida. A nosotros nos gusta el buen comer y sentir el sabor de los alimentos, sobre todo que tengan buen punto de sal y azúcar, ingredientes muy nocivos para la salud si se abusa de ellos”.

Brunet recomienda establecer un balance entre el placer y la salud, y comer saludable. “Creo firmemente que desde las escuelas primarias es importante establecer un programa de alimentación sana en los niños y de esa manera ir cambiando la cultura de adicción a la comida, a fin de prevenir enfermedades en el futuro, como la obesidad y la diabetes”, puntualizó Brunet.

Hoja de ruta

Esteban Coto, gerente médico de AstraZeneca para Centroamérica y el Caribe, recordó que los síntomas de la diabetes tipo 2 tardan años en manifestarse por lo que pueden aparecer diagnósticos tardíos y complicaciones. “Padecer diabetes incrementa tres veces el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de falla renal”, mencionó.

En ese sentido, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reconoció que el sobrepeso y la obesidad, que afectan a más del 60% de los adultos de la región centroamericana, están fuertemente vinculados con la diabetes tipo 2, la cual representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo, una dieta malsana y a la inactividad física.

Las complicaciones por la diabetes pueden prevenirse mejorando el tratamiento y la calidad de la atención, mediante políticas de salud y fiscales, legislación, cambios en el medio ambiente y la sensibilización del público para evitar los factores de riesgo.

Ejemplos de estas intervenciones incluyen impuestos a las bebidas azucaradas; prohibiciones a la publicidad de alimentos ultraprocesados para niños; el etiquetado de los alimentos en el frente del paquete para informar a los consumidores sobre el alto contenido de sal, azúcar y grasa; y la promoción de espacios recreativos seguros y accesibles para fomentar la vida activa.

Una dieta saludable y 30 minutos de actividad física moderada todos los días pueden reducir el riesgo de que los niños y adolescentes tengan sobrepeso, explicó una nota de la OPS.

Según los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1,900 millones de adultos presentan un peso por encima de lo recomendado; de ellos, 247 millones son obesos.

Y de acuerdo con cifras de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés) alrededor de 425 millones de personas padecen diabetes en todo el mundo y las cifras de afectados aumentará a 629 millones para el año 2045, frente a los 108 millones de 1980.

Pandemia

Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una fecha creada desde 1991 y promovida por la IDF y la OMS. Por otra parte, la pandemia por la covid-19 ha interrumpido las rutinas diarias de millones de personas en la región y ha hecho que la enfermedad sea más difícil de manejar.

Menos personas han acudido a los centros de salud para hacer visitas de seguimiento debido a las medidas de permanencia en el hogar, el temor a la infección por el nuevo coronavirus y las interrupciones en los servicios de salud.

“Estamos doblemente preocupados por el riesgo que la diabetes puede significar para quienes viven con la enfermedad en general, y durante la pandemia en particular”, señaló recientemente en un comunicado Carissa F. Etienne, directora de la OPS.

“Las personas que sufren diabetes, y que no tienen acceso a los servicios de salud ni a los medicamentos que permiten un control adecuado, tienen mayor riesgo de desarrollar problemas visuales, enfermedad renal y amputaciones de las extremidades inferiores, pero ahora también están en mayor riesgo de enfermar gravemente si contraen la covid-19”, afirmó.

“Mientras que muchos pueden tener miedo de visitar una clínica, ahora no es el momento de saltarse las revisiones de la diabetes”, advirtió la directora de la OPS.

“Todavía pueden recibir atención y sus recetas, pero deben recordar practicar el distanciamiento físico, lavarse las manos con frecuencia y usar mascarilla”, resaltó Etienne.

Rony Calderón, gerente médico de diabetes de Sanofi en la región Pacífico y Caribe, enfatizó que el problema se agrava debido a que existe un desapego a los tratamientos por temas de discriminación médica o de trabajo, hay un rechazo de aceptación a la enfermedad, debido a los estragos que provoca, existe un alto grado de personas que prefieren automedicarse con productos naturales que tomar los recomendados por los médicos, además de un porcentaje alto de pacientes que abandona los tratamientos, porque no sienten ningún síntoma que les genere molestia.

Agregó que se trata de una de las comorbilidades más importantes relacionadas con la gravedad de las tres infecciones conocidas por coronavirus patógenos humanos, incluido el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo, por lo que los pacientes con diabetes tienen mayor riesgo de complicaciones graves, incluso el síndrome de dificultad respiratoria del adulto y la insuficiencia multiorgánica.

En ese sentido, la OPS instó a los países a asegurarse de que la atención de la diabetes esté totalmente disponible para los pacientes durante la pandemia. Esto puede significar ofrecer atención fuera de los entornos tradicionales o divulgar información y acercar cuidados a la población a través de trabajadores de salud comunitarios. La insulina debe, además, seguir siendo accesible y asequible para quienes la necesitan.

“Muchas personas pueden no estar recibiendo su medicación para la diabetes o pueden no estar accediendo a la atención que necesitan para controlar su enfermedad, algo que es muy preocupante, dado que quienes viven con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar formas graves de la covid-19”, sostuvo Anselm Hennis, director del Departamento de enfermedades no transmisibles y salud mental de la OPS.

En las Américas, más de 60 millones de personas viven con diabetes, principalmente con la diabetes de tipo 2, y si no se toman medidas, se estima que para 2040 habrá más de 100 millones de adultos con esta enfermedad. Además, cada año más de 340,000 personas mueren en la región por complicaciones relacionadas con la diabetes.

Por su parte, la covid-19 ya ha infectado a más de 21 millones de personas en las Américas y los casos siguen en aumento.

Historia y tratamiento

Para la medicina, y especialmente para el tratamiento de la diabetes, el 14 de noviembre es una fecha especial porque coincide con el aniversario de Frederick Banting quien, junto con Charles Best, concibió la idea que les conduciría al descubrimiento de la insulina, en octubre de 1921.

Pero fue en 1922 que Leonard Thompson, un adolescente de 14 años que padecía diabetes severa, se convirtió en el primer paciente en recibir la insulina como tratamiento; desde entonces, hasta hoy, tras casi 100 años de su descubrimiento, este ha sido el medicamento insignia para controlar la diabetes.

“Antes del descubrimiento de la insulina, el 100% de los pacientes diabéticos moría, pero hoy gracias a ese medicamento las personas que padecen esta enfermedad tienen más oportunidades de vivir, aunque con el paso de los años se han mejorado los tratamientos debido a la tecnología”, reconoció Brunet.

Según el doctor Coto, uno de los mayores retos en el tratamiento de esta condición es que se aborda de forma pasiva y hoy sabemos que coexiste con otros padecimientos como enfermedad cardiovascular o falla renal, por lo que se debe buscar que el abordaje del paciente sea holístico e integral, lo cual permitirá establecer tratamientos, planes de seguimiento y análisis que controlen no solo la enfermedad primaria, sino también los padecimientos correlacionados.

A su vez, Brunet explicó que con tantos avances científicos en cuanto a tratamientos que han ayudado a mejorar la calidad de vida de los pacientes, también es pertinente mencionar que existen los llamados dispositivos que miden la glucosa en sangre e incluso con una aplicación del celular se pueden descargar.

“Dependiendo del costo y la capacidad económica de cada paciente se pueden obtener diferentes resultados”, subrayó.

Por su parte, José Azgun, director de operaciones farmacéuticas de GlucoMe, explicó que actualmente en Panamá esta herramienta está patentada y las tiras reactivas son de oro, lo que garantiza una mayor precisión en la lectura.

“Se trata de un dispositivo que permite tener almacenado en el teléfono digital todas las mediciones o lecturas de los automonitoreos y brinda un estimado de la hemoglobina glicosilada y permite ver gráficos sobre cómo evoluciona la enfermedad y también permite compartir los datos con los familiares, haciendo que el paciente deje de estar solo”, dijo.

Por su parte, Brunet insistió en que la educación es fundamental y sobre todo conocer los antecedentes familiares. “Es obligatorio que cada persona cuide su alimentación, sobre todo tener cuidado con el exceso de sal y azúcar. Prevenir es mucho más barato que curar”, comentó el galeno.

Como parte del Plan de acción global para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, la OPS apoya a los países de la región para adquirir medicamentos que permitan tratar la diabetes a precios asequibles, reduciendo los costos asociados al tratamiento de esta enfermedad crónica.