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17 de Jun de 2021

Salud

Factores que afectan la intimidad del paciente oncológico

Expertos destacan la necesidad de ofrecer atención física y psicológica a los pacientes oncológicos para derribar los mitos y prejuicios respecto a su sexualidad.

Pese a lo poco que se aborda el tema sobre la sexualidad en los pacientes que se encuentran en tratamientos oncológicos, no hay que negar que las necesidades, sentimientos y preocupaciones relacionados con la vida íntima están presentes y pueden obstaculizar su calidad de vida de forma directa o indirecta.

Independientemente del tipo de cáncer, cuando el paciente recibe un diagnóstico oncológico vive un alto grado de estrés emocional. En este caso es necesario buscar apoyo con un profesional en la materia.Pixabay

Lidia Luna, psico-oncóloga de Panamá Cáncer Clinic y del Instituto Oncológico Nacional (ION), explicó a La Estrella de Panamá que los temas relacionados con el sexo y el paciente de oncología han sido ocultos hasta hace relativamente poco tiempo. Por lo que es importante que el médico ofrezca toda la información necesaria para derribar los mitos y prejuicios a fin de evitar problemas que deterioran la calidad de vida del paciente y de la pareja.

“Lo ideal sería brindar al paciente un entorno donde pueda expresar sus interrogantes y estas puedan ser respondidas por un equipo multidisciplinario de expertos”, reconoció Luna.

Según la especialista, son numerosos los factores (entre ellos los físicos y los psicológicos) que interfieren en la vida sexual del paciente, ya que esta enfermedad pone en juego los recursos que la pareja tiene para afrontar la adversidad.

“En el paciente oncológico la afección física por el diagnóstico y los tratamientos es innegable, y pese a que uno de los miembros de la pareja no presente la enfermedad, su libido puede verse disminuida por la ansiedad, ante la dolencia de su pareja y en ocasiones hasta evitan conversar sobre sexualidad debido al temor a ser vistos como frívolos, ya que lo prioritario es la vida del otro”, mencionó la experta del ION.

A su vez, analizó que los pacientes con tratamientos en oncología se vuelven muy frágiles desde el momento en que son diagnosticados con cáncer, ya que su autoestima se ve afectada, por lo que también presentan problemas de depresión y ansiedad. “Ahora, si la pareja ya antes presentaba obstáculos en la comunicación, estos se van a acrecentar durante este proceso lo que conlleva a una disminución o desaparición de la sexualidad”.

“Lo ideal sería brindar al paciente un entorno donde pueda expresar sus interrogantes y estas puedan ser respondidas por un equipo multidisciplinario de expertos”.
LIDIA LUNA,
PSICO-ONCÓLOGA

Luna planteó que las parejas en situación vulnerable deberían ser identificadas inicialmente para implementar intervenciones que les ayuden a promover habilidades de comunicación, disipar miedos infundados, modificar creencias irracionales y acompañarse durante la experiencia.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológicas que caracterizan el sexo de cada individuo.

Por tanto, la sexualidad constituye un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Incluye al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, prácticas, papeles y relaciones interpersonales.

En este caso es de suma importancia considerar la frecuencia, el grado y calidad de la actividad sexual previa al diagnóstico oncológico. “Esto nos sirve como referente para tomar en cuenta las dificultades posteriores a la enfermedad del paciente”.

Otros elementos en la ecuación

Según Luna, de forma directa los más afectados son los pacientes diagnosticados con cáncer de próstata y aquellos a los que se les haya practicado una prostatectomía; aquí los pacientes van a necesitar una atención guiada para que su autoestima no se vea trastocada.

La psico-oncóloga añadió que los pacientes en quimioterapia también ven afectada de manera directa su sexualidad, debido a los efectos adversos del tratamiento como la alopecia, náuseas, vómitos, fatiga, lo que hace que el individuo no se sienta dispuesto a tener una vida sexual satisfactoria.

De acuerdo con la experta no es imposible la realización del acto sexual, sin embargo, las consecuencias de los efectos adversos del tratamiento pueden representar una barrera en la dinámica regular.

Por ejemplo, un paciente al que se le haya realizado una colostomía puede sufrir un deterioro, pero esto no supone una limitación para el acto sexual como tal.

La valoración de la salud sexual

Según la American Cancer Society (ACS, por sus siglas en inglés) la forma en que una persona muestra su sexualidad no es solo a través del acto. Otras maneras incluyen tomarse de las manos, mirarse de manera especial, abrazarse, besarse, la ropa que se viste, la forma de caminar.

Para Luna, en algunas ocasiones los cambios físicos asociados al cáncer requieren modificar las interacciones sexuales (sexo no coital). “Un ambiente de confianza, tranquilidad, comunicación es esencial para reiniciar la actividad sexual. Lo importante es reiniciarla y no valorar el rendimiento de la actividad. Es prioritario disfrutar de las sensaciones placenteras primero”, recomendó.

También recomendó que el diálogo sea asertivo; evitar la agresividad verbal, la pasividad y ser empático con la pareja. “El objetivo principal es el aumento de la calidad de vida y será posible a medida que la persona vaya recuperando la percepción de control sobre sus acciones”.

A fin de sostener una comunicación basada en la confianza, Luna invitó a los médicos dedicados a la atención de pacientes oncológicos a explorar sobre su intimidad.

En caso de percibir que el paciente tiene la necesidad de mayor información al respecto, es importante referirlo con un profesional idóneo para tratar estos temas de sexualidad. “Los pacientes expresan temor a sentirse rechazados al abordar un tema inapropiado y la salud mental tiene un rol fundamental en la sexualidad”, dijo.

Así mismo mencionó que existen algunas personas que por conceptos errados (como que la pareja puede absorber las radiaciones) desarrollan ciento temor a mantener relaciones sexuales mientras se recibe el tratamiento.

Dicho lo anterior, la médica reconoció que urge ocuparse de los temas de sexualidad en todos los casos de pacientes diagnosticados con cáncer, con el fin de darles acompañamiento en el desarrollo de una vida sexual dentro de la normalidad que permita establecer su condición.

“El objetivo es lograr que el paciente sienta placer a través de una sexualidad no centrada en la genitalidad, sino en otras zonas erógenas del cuerpo sin descuidar la intimidad”, concluyó.