26 de Feb de 2020

Tecnología

Al apretar ‘send’ el mundo se hizo pequeño

La internet de banda ancha, los dispositivos móviles y la compresión de datos han cambiado la forma como se transfieren los contenidos

Leí la noticia en Twitter enviada por la cuenta de la BBC: mil millones de personas acceden mensualmente a Youtube. La información podría perderse entre tantas cosas que llegan diariamente, pero para aquellos que trabajamos en el mundo de las tecnologías de información, la cuestión no debe pasar tan desapercibida.

Recuerdo hace unos años una conversación que sostuve con un directivo de un canal de televisión. El tema central era la internet, y cómo esta tecnología podría afectar el modelo de negocios de los medios de comunicación tradicionales.

Nadie creía que una imagen del tamaño de una caja de fósforos, y que tardaba un tiempo en cargar, pudiese cambiar las cosas de una forma tan radical.

La conjunción de el acceso de internet de banda ancha, los dispositivos móviles y la compresión de datos han generado condiciones que no solo cambiaron el modelo de los medios actuales, sino que transformaron la forma como hoy concebimos el consumo de contenidos.

Lo que si no fue previsto por ningún ‘gurú’ de los medios fue lo que normalmente provoca que las cosas cambien: el impacto en la comunidad. Cuando apareció Youtube el hecho de compartir audio y video se hizo algo social y lo más importante. No solo se podía compartir material existente, también el que los mismos usuarios creaban. Esto hizo posible los ‘video diarios’, los programas de televisión que se hacían para compartir con los vecinos o simplemente una filmación del atardecer precipitándose sobre la ciudad. El sueño de los inventores de cine se volvió realidad, la posibilidad de ‘conversar’ usando imágenes se hizo tangible.

La posibilidad de compartir un contenido en el momento y el lugar que uno desee y no en el horario establecido por un medio de comunicación constituyó la ‘vuelta final al tornillo’, lo que nos tiene donde estamos ahora.

Se promovió el concepto de ‘sobre demanda’, abriendo todo un mundo nuevo de productos y servicios, que son los que finalmente están creando el nuevo paradigma.

Los anunciantes están siempre pendientes de ver ‘dónde va la bolita’ y han comenzado a pensar ‘en línea’, tratando de entender cómo funcionan las cosas, pues lo cierto es que las reglas se están escribiendo justo ahora. ¿Cómo debe medirse un rating? ¿Qué tan importante es el hecho que la gente comparta un contenido? ¿Cuando mi blog cuenta con más entradas que el sitio web de un medio de comunicación esto quiere decir que puedo vender publicidad? ¿Cuanto vale una red?

Todas estas preguntas están comenzando a hacerse, pero no todas tienen respuestas aún. Pero lo más seguro es que comenzarán a aparecer a medida que los anunciantes aspiren a comprar más.