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25 de Oct de 2020

Tecnología

¿Cómo creo mi empresa el próximo año?

En los talleres que hago sobre ‘propuesta de valor', la pregunta más común que recibo es: ‘¿cómo creo mi empresa? ¿de dónde parto?'

¿Cómo creo mi empresa el próximo año?
Contar con un recurso humano de calidad es crucial en cualquier iniciativa.

En los talleres que hago sobre ‘propuesta de valor', la pregunta más común que recibo es: ‘¿cómo creo mi empresa? ¿de dónde parto?'

No tengo una receta, pues de tenerla seguro la hubiera escrito en un libro, pero puedo compartirles algunas ideas que, por experiencia, he visto que muchos emprendimientos nacientes tienen en común.

Es importante partir siempre de un problema, lo que algunos llaman ‘el dolor', pues las personas que viven ese ‘dolor' serán las que querrán pagar por una solución para el mismo.

Tratar de crear un prototipo funcional de la idea lo más pronto posible es clave. Aunque parece trivial, es difícil que la gente se imagine las cosas, y tener la posibilidad de mostrarlas facilita el proceso de aceptación de la idea.

Tener un plan claro que permita partir de un buen lugar para poder hacer ajustes es algo que vale su peso en oro. Recomiendo el método del ‘Business Canvas' para crear ese plan. Es muy cómodo y versátil.

Sumar las mejores personas posibles desde el comienzo es crucial. Mi padre siempre decía que uno debe ‘contratar gente más inteligente que uno, pues para brutos ya estaba uno mismo', y tenía razón. Si se desea materializar un concepto, es importante hacerlo con los mejores ingredientes y el recurso humano es fundamental.

Por último, no recibir dinero de cualquier fuente. Se debe buscar inversionistas que no solo pongan su dinero, sino su corazón al asunto.

Un inversionista no es un prestamista. Si pone 100 dólares, no va a querer que le devuelvan 130, sino que esos 100 dólares se conviertan en una empresa de un millón, de forma que pondrá su tiempo, contactos y voluntad para que eso ocurra.

Crear un emprendimiento es comenzar un viaje. Nadie sabe a dónde llegaremos con exactitud y por eso debemos estar seguros de que vamos con los compañeros correctos y el equipaje adecuado.

Además, el verdadero secreto es poder disfrutar el trayecto y ser lo suficientemente flexible para ajustarlo.