Panamá se consolida como centro estratégico de DHL para América Latina

  • 07/05/2026 11:06
DHL considera a Panamá un centro logístico estratégico para la redistribución regional de mercancías, en un contexto marcado por la transformación de las cadenas globales de suministro

DHL es la empresa de logística líder en el mundo, con más de 584,000 personas en más de 220 países y territorios quienes trabajan de forma incansable para hacer crecer su negocio o bien enviar un recado o un presente a sus seres queridos.

La compañía – fundada en el año 1969 por Adrian Dalsey, Larry Hillblom y Robert Lynn – contempla a Panamá como un ‘hub’ logístico clave a nivel internacional a nivel marítimo, aéreo y terrestre, además del almacenamiento para productos farmacéuticos y tecnológicos. En este sentido, DHL no solo atiende el mercado local sino que contempla a Panamá como un centro de redistribución regional, ofreciendo servicios multimodales combinando aire, mar y carretera, de acuerdo a las necesidades del cliente.

“Tenemos más de 30 años operando en Panamá, con una presencia muy fuerte. Somos líderes en carga aérea y contamos con excelente conectividad con aerolíneas. El potencial de Panamá sigue creciendo, especialmente por la reorganización de las cadenas de suministro globales”, aseguró el CEO para América Latina de DHL Global Forwarding, Erik Meade.

Por su lado, Oscar de Bok, el CEO de DHL Global Forwarding, señaló que ante un contexto en el que se están rediseñando las cadenas de suministro globales así como la presencia de factores como la inestabilidad en Medio Oriente hacen aún más importante replantear los flujos logísticos. “Esto refuerza la importancia de Panamá como hub estratégico para futuras inversiones”, añadió.

De igual forma, DHL considera a América Latina como una región estratégica para su línea de negocio, especialmente en lo que se trata al Global Forwarding, el cual es su principal motor de crecimiento a nivel global.

Oskar de Bok, CEO de DHL Global Forwarding.

“Hace aproximadamente seis meses reorganizamos la estructura para que América Latina tenga representación específica en el directorio de DHL, lo que nos permite enfocarnos mejor en inversiones y crecimiento en la región. Estamos viendo crecimiento en sectores como salud, nuevas energías y también en las conexiones entre Latinoamérica y Asia, donde hemos realizado inversiones específicas. Por ejemplo, la conexión entre Argentina y China. La razón por la que estamos hoy en Panamá es porque es un punto logístico muy importante, no solo como tránsito, sino como centro para reorganizar flujos logísticos y conectar con Centroamérica y toda la región”, desarrolló De Bok.

DHL opera en 20 países de América Latina y tiene a más de 3,700 empleados en la región.

“Uno de nuestros sectores clave es ingeniería y manufactura, especialmente automotriz, con fuerte presencia en México y Brasil. México, por su conexión natural con Estados Unidos, es clave en la integración regional. También estamos muy enfocados en ciencias de la vida y salud, donde hemos invertido en control de temperatura. Contamos con centros especializados en México y Panamá, que funcionan como ‘hubs’ para redistribución farmacéutica hacia Centroamérica y Sudamérica”, resumió Meade.

Erik Meade, el CEO para América Latina de DHL Global Forwarding.

DHL América Latina, clave en el desarrollo de diversos sectores

Un sector importante en el que ha crecido DHL es en la colaboración del desarrollo de los centros de datos, el cual reportó un crecimiento extraordinario en los últimos años. Si bien Brasil y México dominan el escenario en la región, las oportunidades localizadas van en aumento. Brasil alberga 185 centros de datos y continúa atrayendo grandes inversiones, mientras que México (con más de 50 centros, situados principalmente en Querétaro) ha visto 22 nuevos proyectos desde 2022, con una capacidad total de 1,200 MW. En mercados más pequeños, la inversión se concentra en o alrededor de las ciudades capitales, ofreciendo oportunidades de nicho para los primeros en moverse.

El crecimiento de los centros de datos en Brasil, Chile y México está generando demanda logística de alto valor, con un apoyo al sector en lo que se refiere al transporte seguro de servidores y componentes de alta tecnología, almacenamiento bajo régimen aduanero, soluciones multimodales y capacidades OOG (sobredimensionadas), esenciales para la rápida expansión de la nube y la infraestructura digital.

La división de carga de DHL en América Latina también se está consolidando como un actor clave en la transición energética de la región, al facilitar la logística de grandes proyectos de infraestructura renovable. Entre los casos más destacados se encuentra el transporte de un proyecto eólico de 1,200 toneladas desarrollado por TotalEnergies en la Patagonia. Además, la compañía está acompañando el crecimiento de los ecosistemas de hidrógeno verde en países como Chile, Argentina, Brasil y Perú, donde solo en Chile se contabilizan más de 77 proyectos y una capacidad de electrólisis planificada que supera los 25 gigavatios.

En lo que se refiere al sector de ciencias de la vida y la salud, DHL es un socio logístico de alto valor. En este sentido, a empresa ha desarrollado centros farmacéuticos especializados en mercados como México y Colombia, al tiempo que expande sus capacidades de cadena de frío en países como Brasil y Perú. A esto se suman importantes flujos de exportación de productos perecederos y farmacéuticos, especialmente desde Argentina, lo que exige soluciones logísticas con estrictos controles de temperatura y cumplimiento normativo.

Si bien el comercio mundial continúa en un crecimiento ascendente, los flujos están siendo redirigidos.

Las ventajas y desafíos de América Latina en el sector de la carga global

Ambos, tanto de Bok como Meade, coincidieron en que la globalización no está retrocediendo, sino cambiando de forma.

Si bien el comercio mundial continúa en un crecimiento ascendente, los flujos están siendo redirigidos. Por ejemplo, el intercambio entre Asia y América Latina está aumentando, mientras que algunas rutas tradicionales, como China–Estados Unidos, muestran una desaceleración.

“Las cadenas de suministro ya no pueden depender de un solo origen. Hoy se busca resiliencia, diversificación y capacidad de respuesta ante imprevistos”, explicó De Bok.

Este cambio ha impulsado tendencias como el nearshoring y la regionalización de la producción, lo que beneficia directamente a América Latina.

El comercio global sigue creciendo, pero los flujos están cambiando. “Por ejemplo, el comercio entre China y Estados Unidos disminuye, mientras que el flujo entre Asia y Latinoamérica aumenta. Esto posiciona a la región como un actor cada vez más relevante”, sostuvo De Bok.

Sin embargo, la región tiene ante sí diversos desafíos a atender como la omplejidad aduanera y volatilidad regulatoria (Argentina, Colombia); Congestión portuaria y brechas de infraestructura (Brasil, Argentina); los problemas de seguridad que impactan las rutas y los costos; y la confiabilidad energética y la capacidad desigual para grandes proyectos industriales, y la fragmentación arancelaria debido a las tensiones geopolíticas, entre otros. “Todo esto aumenta los costos y la complejidad operativa”, señaló Meade.

DHL es un socio logístico de alto valor en diversos sectores, como el de la energía solar.
Lo Nuevo