08 de Dic de 2022

Deportes

Mariano paralizó Puerto Caimito

PUERTO CAIMITO. Para los familiares del lanzador Mariano Rivera la marca récord de los 602 rescates en las Grandes Ligas es algo que sim...

PUERTO CAIMITO. Para los familiares del lanzador Mariano Rivera la marca récord de los 602 rescates en las Grandes Ligas es algo que simplemente se anexó a la gran carrera deportiva del orgullo de Puerto Caimito, en La Chorrera.

Nicolás Girón y su esposa Julia, padrinos y tíos del cerrador estelar de los Yankees, miraban sentados en la comodidad de la sala de su casa en Puerto Caimito, el partido de la novena del Bronx ante los Azulejos. Esa tarde el triunfo fue para los de Toronto y la pareja no pudo ver a su ahijado en el montículo.

‘Pili (como cariñosamente le llaman sus familiares) hará el salvamento mañana (hoy) en Nueva York, de eso estoy seguro’, comentaba el tío materno de Rivera.

‘Me gustaría que fuera en Nueva York, allá estarán todos los fanáticos del equipo y quienes quieren mucho a Pili’, aseguraba doña Julia.

Nicolás, de 80, y Julia, de 75 años de edad, recordaban la infancia del ‘Sandman’ en el pueblo costero mientras presenciaban el partido.

‘Cuando lo veo en el montículo y veo su concentración en el partido me acuerdo cuando era un niño, cuando brincaba por aquí y por allá... cuando jugando fútbol, béisbol y cuando andaba con un biombo en mano jugando’, recordaba el anciano que luego nos invitó a ver un cuadro que colgaba en una de las paredes de su humilde morada y donde se apreciaba una fotografía de Mariano autografiada por el mismo lanzador de 41 años de edad.

LLEGÓ LA HAZAÑA

La marca de los 602 se vivió con alegría en Puerto Caimito y en casa de los padrinos del ‘señor récord’. Las palabras dichas, el pasado domingo, por el sabio anciano se cumplieron, y Mariano logró ayer la marca en Nueva York.

El ‘Mo’ sacó los tres outs en la novena entrada para que los Yankees vencieran 6-4 sobre los Mellizos de Minnesota y anotarse su salvamento 602 en la Grandes Ligas.

Mientras el Yankee Stadium se ponía de pie cuando el panameño se subía al montículo, en Puerto Caimito la afición y familiares vibraban y celebraban la hazaña del ‘Apaga y Vámonos’.