Temas Especiales

25 de Jun de 2022

Deportes

Luminarias del Caribe

Para hablar de los manos de sedas criollos que han conducido a los trece caballos que han emergido en la carrera de mayor relevancia de ...

Para hablar de los manos de sedas criollos que han conducido a los trece caballos que han emergido en la carrera de mayor relevancia de la serie hípica caribeña hay que mencionar primeramente los nombres de los renombrados látigos Cornelio Velásquez y Víctor Tejada, quienes con su gran habilidad en el arte de conducir ejemplares fina sangre de carreras dejaron en alto a la hípica panameña, logrando la mayoría de esas satisfacciones. Tejada con magistrales montas hizo suyos los ganadores número tres y cuatro para la hípica istmeña, recordando aquel año de 1981 cuando cruza la meta por delante de ‘Ribot Lady’ con ‘El Cómico’ en un final electrizante en el Hipódromo El Comandante de Puerto Rico, en tanto que pasadas tres ediciones vuelve a salir airoso con el fondista ‘Patilargo’ en 1985, versión celebrada en la pista de La Rinconada de Caracas Venezuela. Su triunfo paralizó las agujas del cronómetro en 1: 58 , lo que se constituyó en una nueva marca de pista para los mil 900 metros, distancia que solamente se ha corrido en esa edición. En cuanto a Velásquez, condujo a los dos triples coronados ‘Leonardo’ y Cafajeste’ en los años 1992 y 2004 respectivamente, mientras que en el 2003 sumaba su segundo ganador con ‘Cafajeste’. La grandeza de estos dos fustas en la magna prueba del Caribe los han hecho ganarse su sitio en la vitrina de los inmortales en el Salón de la Fama de la Hípica Caribeña, merecido galardón que por derecho propio los anexa al de Panamá.