Antonelli gana en Suzuka y se convierte en el líder más joven de la historia de la F1

  • 30/03/2026 00:00
Antonelli, de 19 años, repitió el triunfo de hace dos domingos en China y ganó desde la ‘pole’, tras una mala salida

El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) se convirtió en el líder más joven de toda la historia del Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo el Gran Premio de Japón, en Suzuka, donde se impuso por delante del australiano Oscar Piastri (McLaren) y del monegasco Charles Leclerc (Ferrari), segundo y tercero, respectivamente.

Antonelli, de 19 años, repitió el triunfo de hace dos domingos en China y ganó desde la ‘pole’, tras una mala salida, con mucha suerte -gracias a la entrada de un coche de seguridad-, pero siempre rápido en pista; en una prueba que los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) -que, tras dos retiradas, acabó su primera carrera del año- concluyeron decimoquinto y decimoctavo, respectivamente.

Antonelli, que en Shanghái se había convertido en el primer ganador italiano desde que lo hiciese hace veinte años (es decir, antes de que él naciese) Giancarlo Fisichella -testigo directo, como compañero de equipo, de los grandes éxitos de Alonso, cuando éste ganó sus dos Mundiales (2005 y 2006)-, sigue haciendo historia.

En China pasó a ser el ‘poleman’ más joven de todos los tiempos y el segundo más joven ganador, por detrás del cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que esta vez no pasó del octavo en la pista en la que ganó, saliendo primero, los pasados cuatro años. Ahora, Kimi ya es el líder más novel de la historia. Suma 72 puntos, nueve más que su compañero, el inglés George Russell, que cedió el primero de la general al acabar cuarto -por delante de sus compatriotas Lando Norris (McLaren) y el séptuple campeón del mundo Lewis Hamilton (Ferrari), que fue sexto-; y con 23 sobre Leclerc.

Salvo la sorpresa que el australiano dio al marcar el mejor tiempo del viernes por delante de ellas, las ‘flechas de plata’ dieron a entender desde el principio que iban a prolongar su dominio en Suzuka. Donde, después de comandar el último ensayo, repitieron posiciones en la calificación, en la que Antonelli ‘calcó’ la ‘pole’ de Shanghái y Russell completó la primera fila.

McLaren y Ferrari se repartirían los siguientes puestos hasta el sexto. Piastri, tercero, y Leclerc, con el coche rojo, salían desde la segunda hilera, una por delante de la que ocupaban Norris y Hamilton, que en Shanghái se había subido por primera vez a un podio en una carrera larga desde que pilota para la ‘Scuderia’.

Sainz arrancaba decimosexto, bastante más atrás de lo esperado, mientras que Alonso, con un AMR26 nefasto, lo hizo desde el vigésimo primer puesto. Tras haber mejorado en calificación únicamente a su compañero, el canadiense Lance Stroll, último en la parrilla este domingo.

El arranque de la nueva era de la F1 se le está atragantando a no pocos y Verstappen, que el año pasado, con un espectacular final de temporada, se quedó a un paso, con un coche inferior, de capturar su quinto título seguido, es uno de ellos.

El insaciable ‘Mad Max’, sin duda uno de los mejores de la historia y octavo al final, arrancó undécimo, tras quedar eliminado en la Q2. Para más inri, su nuevo compañero, el francés Isack Hadjar, y el debutante británico-sueco Arvid Lindblad, a bordo de un Racing Bull -’segundo equipo’ de la potente escudería austriaca- sí habían pasado a la instancia decisiva. En la que también rodó el brasileño Gabriel Bortoleto, que arrancó noveno este domingo con el Audi en la legendaria pista nipona, antes de concluir decimotercero.

Hadjar, duodécimo al final, salió octavo, un puesto por detrás del francés Pierre Gasly -séptimo en meta-, el compañero de Colapinto en Alpine, que este año tiene bastante mejor pinta que el pasado.

El comienzo de la prueba y todo el protocolo previo se retrasó alrededor de diez minutos, a causa de un accidente en una de las carreras previas, la de la Porsche Supercup, que provocó la reparación de una de las barreras de protección del mítico circuito nipón. De los de la vieja escuela. Técnico, estrecho. Con curvas míticas como la Spoon, la 130R y las enlazadas, que, debido al excesivo ahorro de potencia que obliga a un pilotaje muy conservador, derivado del nuevo reglamento técnico, ya no se toman como otrora.

Leclerc avisaba a su equipo de que era más rápido que Hamilton, antes de que los Ferrari se enzarzaran en una no poco absurda batalla interna que beneficiaba a Piastri.

El monegasco pasó a Sir Lewis en la segunda curva de la 42, un par de ellas antes de que Russell hiciera lo propio y se colocara cuarto, sin poder, a pesar de echar el resto, arrebatarle el podio a Leclerc. En el gran día de Antonelli, que pone en aprieto a la afición italiana: ‘ferrarista’ por definición y que ahora tendrá que inclinarse por seguir fiel a la ‘Scuderia’ o apoyar a su joven compatriota.

Tendrán un mes, de momento, para ir decidiéndose. Debido al ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, la posterior respuesta de ésta y la actual situación bélica derivada de todo ello en Oriente Medio, la cuarta y la quinta prueba del calendario, previstas inicialmente el mes que viene en Baréin y Arabia Saudí, quedaron suspendidas.

De tal manera, el Mundial sufrirá un parón hasta que se reanude, el primer fin de semana de mayo, con el Gran Premio de Miami, Estados Unidos. Un periplo en el que las factorías echaran humo.

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