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01 de Dec de 2020

Béisbol

Desde Clemente hasta Fernández, las muertes en el béisbol

Varios buenos peloteros han perdido trágicamente su existencia; aquí repasamos algunos nombres importantes en esta nada agradable lista

Jos´é Fernández dejó súbitamente este mundo a los 24 años de edad, teniendo por delante lo que prometía ser una extraordinaria carrera como pelotero en las Grandes Ligas de los Estados Unidos.

El tirador cubano dejó marca de 38 victorias y solo 17 derrotas, con efectividad de 2.58, aunque en solo dos de las cuatro campañas que jugó pudo hacerlo de forma completa, debido a una operación de "Tommy John.

La muerte de Fernández abre la caja de los recuerdos, sobre aquellos peloteros que no pudieron completar su campaña en las Grandes Ligas por esos azares que tiene el destino.

Hace casi dos años, el dominicano Oscar Taveras estrelló su vehículo en la ciudad de Santo Domingo, muriendo junto con su novia. La investigación policial reveló que Taveras, de 22 años, manejaba el automóvil en estado de embriaguez.

Taveras, en su único año en Grandes Ligas, bateó para .238, con tres jonrones y 22 carreras empujadas, siendo una firme promesa para ocupar el jardín derecho de los Cardenales de San Luis en la temporada de 2015.

El caso Munson

Hacia 1979, Thurman Munson de 32 años era la gran estrella y capitán de los Yanquis de Nueva York; un pelotero chapado a la antigua, con liderazgo, integridad y sobre todo, la espectacularidad de jugar la receptoría con una entrega absoluta.

Siete veces escogido para el Juego de Estrellas, y con los anillos de las Series Mundiales de 1977 y 1978, además de los premios al Novato del Año en 1970 y el de Jugador Más Valioso de la Liga Americana en sus vitrinas, Munson era la gran figura y cara más visible de las Ligas Mayores en esos años.

Su vida terminó, sin embargo, abruptamente el 2 de agosto de 1979,  cuando el avión que operaba se estrella cerca del Aeropuerto Akron-Canton, en Ohio, su ciudad natal, tras un día de descanso del equipo. Aún no era un piloto experto, practicaba de manera ocasional, y al momento de la tragedia, estaba en una maniobra de descenso que no pudo completar, pese a viajar con su instructor, Dave Hall y un amigo, Jerry Anderson, quienes sobrevivieron al accidente.

Roberto Clemente

Otra gran estrella, esta vez latina, perdió la vida trágicamente. El boricua Roberto Clemente tenía dos anillos de Serie Mundial, dos premios al Jugador Más Valioso de la LIga Nacional, donde viajes al Juego de Estrellas y acaba de ingresar al club de los peloteros con 3 mil o más imparables en las Grandes Ligas.

El 31 de diciembre de 1972, Clemente parti´ó en un avión DC-7 del aeropuerto de San Juan, rumbo a Managua, Nicaragua, recién sacudida por un terremoto de proporciones mayúsculas.

El avión no completó la travesía, al precipitarse sobre el océano. Todos los tripulantes de la aeronave murieron, el cadáver de Clemente nunca fue recuperado.

La muerte inmortalizó al "Cometa de Carolina". Fue el primer latinoamericano en ingresar al Salón de la Fama de las Grandes Ligas, y su legado ha llegado hasta nuestros días, transformado en "El Día de Roberto Clemente", celebrado el pasado 18 de septiembre.

El inesperado deceso del cubano José Fern´ández se une así a una lista selecta, más no deseada, de peloteros que tuvieron impacto dentro y fuera de los estadios de las Grandes Ligas,