03 de Dic de 2021

Béisbol

Arturo Céspedes: medio siglo custodiando las estadísticas del béisbol panameño

Descubra parte de la vida de uno de los héroes anónimos que tiene nuestra pelota nacional. Tal vez uno de sus protagonistas, aunque jamás se conozca; con sus notas y narraciones se han tejido tantas y tan buenas historias

Arturo Céspedes: medio siglo custodiando las estadísticas del béisbol panameño
Carlos Chávez (Izq.) y Arturo durante las transmisiones en La Sabana, Costa Rica.Cedida

Arturo Céspedes Famanía estaba entre emocionado y nervioso. No era la primera vez que anotaría un partido de béisbol, pero este era muy especial.

Era su debut como anotador oficial en un campeonato nacional de la categoría mayor y lo hacía muy lejos de su natal Chiriquí. Se encontraba en el estadio Roberto Mariano Bula, de la ciudad de Colón.

¡Qué lejos le parecían sus inicios! Sus verdaderos inicios, en la pequeña abarrotería de su mamá Fermina, allá en el pueblito de Bongo, cerca de Concepción, cuando tomaba los papeles con que se envolvían los víveres, para anotar nombres, fechas, hechos, números.

A pocos días para inaugurar la septuagésimo octava edición de los campeonatos nacionales de béisbol mayor, le presentamos una breve crónica de la vida deportiva de un hombre que ha llevado religiosamente durante 50 años las estadísticas del considerado deporte rey, en nuestro país.

Arturo Céspedes: medio siglo custodiando las estadísticas del béisbol panameño
Después de una jornada de trabajo junto a Rigo Campos, Lucho Barrios y Elías González.

La historia del anotador, comentarista y narrador de béisbol, Arturo Céspedes Famanía, no se inició en el verano del 73, cuando le tocó anotar ese partido en Colón, sino muchísimo antes, cuando quizá frisaba los 6 o 7 años.

Descubramos parte de la vida de uno de los héroes anónimos que tiene nuestra pelota nacional. Tal vez uno de sus protagonistas, aunque jamás se conozca, que con sus notas y narraciones se han tejido tantas y tan buenas historias.

Una radio, un pueblo

“Mi mamá Fermina Famanía me enseñó a leer y a escribir a los cinco años, en un pueblito rural llamado Bongo, cerca de Concepción, en Bugaba, donde teníamos una pequeña abarrotería y no había luz eléctrica”, recordó Céspedes.

Arturo Céspedes: medio siglo custodiando las estadísticas del béisbol panameño
Arturo Céspedes en plena acción de la narración.

“Mi tío Gerardo era dueño de una radio RCA Víctor viejo, en el que escuchábamos los partidos de la Serie del Caribe y de la Serie Mundial. En los papeles en que envolvíamos el pan, empecé a anotar estadísticas de jugadores famosos. Allí empezó ese cosquilleo”, refirió.

Corrían los años 60 y Arturo abandonó Bongo para trasladarse a los 15 años a la ciudad de David. Allá conoció a sus primeros maestros en el arte de la anotación, Kenny Serracín y Jorge Calvo, quienes le dieron la importante labor de colocar los números en el tablero del estadio.

Nuestro interlocutor se ganó la confianza de Kenny, quien lo puso a anotar béisbol profesional en el antiguo estadio 3 de Noviembre, pero antes tuvo que aprender observándolos durante los partidos de softbol.

“Calvo fue quien me dio las instrucciones más completas y, por su trabajo, no pudo asistir al campeonato en 1973. En esa ocasión me preguntó: '¿Te atreves?' Así fue como empezó mi andar en la anotación y también mi afición a llevar estadísticas, a guardar datos”, acotó.

Arturo Céspedes: medio siglo custodiando las estadísticas del béisbol panameño
Arturo Céspedes (Der.) apretujado en una cabina con Enrique 'Kiko' Serracín y el exgrandes ligas Carlos 'Calicho' Ruiz.

De la anotación a la radio Sin embargo, la anotación fue el primer peldaño que pisó Arturo en el fascinante mundo del béisbol; en este caso, de la pelota nacional.

Daniel Morhaim, propietario de Radio Cristal, fue quien lo motivó a insertarse en la radio, al percatarse de su “buena voz, dicción y conocimiento del deporte”, elementos importantes para una buena narración.

Fue así como a principios de los 80, sin dejar de anotar en los diversos torneos, narró sus primeros partidos, aunque más le gustaba el papel de comentarista.

“Empecé las transmisiones con FM 92 en el año 91, posteriormente seguí con La Exitosa, pero ya en el 98 decidí independizarme, haciendo transmisiones propias en Ondas Chiricanas, siguiendo al equipo de Chiriquí”, destacó.

“Vi que podía tener una entrada muy superior en la radio, ya que por la crisis que vivimos entre 1987 y 1989 se bajó mucho lo que se pagaba por la anotación y se me ofreció esa oportunidad”, añadió.

Anotaba y comentaba los partidos, mientras otros hacían el trabajo de la narración, hasta que en 2015 le llegó la invitación de narrar los partidos por Bocas TV y en los tres últimos años, a través del canal de la Fedebeis por YouTube.

Estadísticas del béisbol

Su prolijo trabajo estadístico se vio reflejado en un libro que publicó la federación en 2005, que contenía hazañas, registros y fechas importantes de la pelota juvenil y mayor.

No obstante, la publicación, en la que también trabajaron otros expertos, hoy resulta obsoleta, además de una cantidad de omisiones y errores, que suelen darse en este tipo de libros.

Es por ello que se hace obligatoria una nueva publicación, y Arturo está consciente de ello, por lo que ya hizo una propuesta a la organización deportiva.

Sostuvo que junto con otros dos colegas ha trabajado en la posible nueva edición, en la que no solamente tendría estadísticas general, sino datos anecdóticos del béisbol, en todas sus categorías.

“No se puede seguir con un béisbol de tanta tradición como el nuestro y falto de estadísticas oficiales”, expresó.

En esa línea, Céspedes mencionó el nombre de Carlos Muñoz, Sergio Araúz, Xavier Tapia y Bienvenido Cedeño, a quienes les hacen faltan detalles en sus estadísticas personales.

A Muñoz le hace falta una estadística completa, tras participar en un torneo de clasificación que no se ha incluido; a Araúz no le aparece la totalidad de sus estadísticas de 2012, y a Tapia todo lo que hizo antes de 2004.

A Cedeño no se le han añadido los partidos salvados, que tuvo en los años en que ese apartado no aparecía en la compilación oficial de la federación.

El mejor, los mejores

Para nuestro interlocutor es difícil escoger a un solo jugador, como lo mejor que ha visto en sus 50 años de cobertura, y es por ello que selecciona a varios.

“Hay algunos que fueron extraordinarios, pero jugaron muy poco”, indicó.

Entre los lanzadores abridores está el santeño Roberto 'Flaco Bala' Hernández, como serpentinero derecho; y el coclesano Darío Agrazal, como el zurdo, y en la labor de relevo a Bienvenido Cedeño.

En el apartado de jugadores de cuadro, tiene seleccionado al chiricano Rodolfo Aparicio y a los santeños José Solís y Emilio Castro.

La anotación, la narración El primer partido anotado, en febrero de 1973 en el Mariano Bula, de Colón, entre la novena de casa y la de Coclé, está entre los más recordados de su carrera.

También está el encuentro en que Chiriquí obtuvo su primer campeonato nacional en 1978, aunque ese lo anotó formando parte del equipo de trabajo del fallecido periodista Víctor Raúl Vásquez. “Ese lógicamente que me quedó grabado”, anotó.

En el caso de la narración, uno de los más recordados fue el que hizo en La Sabana, Costa Rica, junto a su paisano ya fallecido Carlos Chávez, por Radio Cristal.

Panamá, representado por Chiriquí, se jugaba su pase a la final frente a Venezuela, en busca del título latinoamericano infantil de pequeñas ligas, que los llevaría al mundial de Williamsport.

“Panamá estaba ganándole a Venezuela en la semifinal (4 a 0) en tres episodios completos. Un muchachito de apellido Santos había ponchado a ocho y tenía juego perfecto, pero el director pensando en la final del día siguiente, lo sacó”, dijo.

“Venezuela le hizo ocho carreras a los relevistas, y en el último episodio y con dos outs, Chiriquí bateó tres jonrones consecutivos y puso el partido 8 a 7, pero el juego terminó y Venezuela fue a la final. Eso se me quedó grabado”, recalcó.

Esa y muchas historias más tiene Arturo Céspedes, algo normal si como él, se tienen 50 años siendo uno de los albaceas del béisbol nacional.