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- 01/06/2012 02:00
PANAMÁ. El deporte panameño no tenía específicamente un seguimiento científico, o al menos estadístico.
Prácticamente silvestres y al cuidado de las federaciones deportivas, Panamá no había adoptado una norma que permitiera la existencia de una entidad estatal que viera las cuestiones deportivas del país.
La Dirección General de Educación Física, dependencia del Ministerio de Educación, tenía a su cargo la reglamentación del deporte panameño.
Sin un presupuesto ni independencia para elaborar planes y programas para la masificación y el desarrollo deportivo, Panamá no tenía nada que le permitiera proyectar el deporte y sus atletas con respaldo estatal debidamente coordinado.
LOS INICIOS
Un evento político motivó los primeros movimientos hacia la concepción de una entidad oficial a cargo del deporte nacional.
El golpe militar del 11 de octubre de 1968 dio inicio a un radical cambio de estructura en materia deportiva.
Eso, y un compromiso para celebrar en Panamá los Undécimos Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe en 1970, hicieron la diferencia.
Aquella justa se celebraría entre el 28 de febrero y el 14 de marzo de 1970. Ya con los militares plenamente posicionados en el poder, encabezados por el General de Brigada, Omar Torrijos Herrera, se hicieron inversiones en infraestructuras deportivas para celebrar la justa regional.
Nacieron el gimnasio Nuevo Panamá (hoy Roberto Durán), la piscina Patria (hoy Eileen Coparropa), el estadio Revolución (hoy Rommel Fernández), el velódromo Nueva Generación (hoy, prácticamente inexistente) y el polígono de tiro El Renacer (hoy, para prácticas de los uniformados).
Los juegos fueron exitosos en su organización y en lo deportivo para el país, lo que sentó la base central para la nueva estructura deportiva oficial.
NACE EL INCUDE
Hace 42 años, el 2 de junio de 1970, el Gobierno Revolucionario promulgó el Decreto Ley 144, creando el Instituto Nacional de Cultura y Deportes (INCUDE), una institución que en principio juntó a los quehaceres del deporte con los de la cultura.
Cuatro años después, al ver el crecimiento de ambos sectores en direcciones opuestas, se separa la cultura del deporte mediante la Ley 63 de 6 de junio de 1974, que creó el Instituto Nacional de Cultura y el Instituto Nacional de Deportes (INDE).
La idea de esta separación fue, aparte de crear entidades separadas con funciones distintas y ámbitos de trabajo definidos, una opción para que el deporte nacional tuviera un soporte directo del Estado.
DEL INDE A PANDEPORTES
Hacia 1995, comenzaron a introducirse los primeros cambios a la legislación deportiva oficial. Mediante la Ley 16, de 3 de mayo de 1995, se establecieron nuevos métodos de trabajo y ajustes presupuestarios a la institución.
La Ley 50 de 10 de diciembre de 2007 reorganizó la institución, como el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), como se le conoce hoy en día.
ÚLTIMOS MOVIMIENTOS
En febrero del año pasado, se adoptaron una serie de reformas a la Ley 50 de Pandeportes.
Parte de esos cambios le diron al director general de Pandeportes la responsabilidad de otorgar y revocar las personerías jurídicas y dirigir el proceso electoral de las organizaciones deportivas panameñas, exceptuando las del Comité o la Asociación Olímpica de Panamá, que son avaladas por el Comité Olímpico Internacional (COI).
En síntesis, los cambios adoptados en la Asamblea Nacional de Diputados establece un marco legal para llevar ‘sanamente’ la relación entre el ente gubernamental y el Comité Olímpico de Panamá (COP). Únicamente eso.
INVERSIÓN DEPORTIVA
De lo pertinente formalmente al deporte, su desarrollo, construcción de nuevas instalaciones deportivas y respaldo efectivo, parece que Pandeportes se ha quedado corto.
Hasta el año 1989, el entonces llamado Instituto Nacional de Deportes (INDE) era una especie de garaje o receptor de desechos políticos.
Con un pobre presupuesto para inversiones, el 90% de sus fondos estaban destinados al pago de planillas y operaciones administrativas.
Otra vez, las circunstancias políticas jugaron su rol. La caída del régimen militar en diciembre de 1989 supuso un nuevo golpe de timón para el deporte panameño.
LA ERA DEMOCRÁTICA
Trece de los 29 directores generales que han administrado la parte estatal del deporte panameño llegaron a Pandeportes desde 1990 hasta la fecha.
Si se mide la cantidad de administradores que ha tenido la entidad deportiva oficial con los logros que ha obtenido el deporte nacional, salvo el oro olímpico de Irving Saladino, las satisfacciones pueden contarse fácilmente con los dedos de las manos.
Veamos algunos números del deporte panameño, desde 1990, cuando comenzó la era democrática del país, hasta nuestros días.
Panamá ha asistido a los cinco últimos Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en 1993 y el 2010; es decir, un período de 17 años.
Los deportistas panameños han obtenido en ese período 9 medallas de oro, 18 de plata y 26 de bronce: 53 medallas en total.
En los últimos juegos de 2010, Guatemala obtuvo 14 medallas de oro, 20 de plata y 36 de bronce: 70 medallas en total.
Con un presupuesto mucho menor que el asignado por el Gobierno Nacional a Pandeportes, los chapines tienen un nivel deportivo muy superior al panameño.
En ese mismo evento, El Salvador, país centroamericano agobiado por una asfixiante crisis económica, logró con sus atletas 8 medallas de oro, 21 de plata y 32 de bronce: 61 medallas en total. En los Juegos Panamericanos, la historia ha sido todavía más penosa en los últimos 20 años para el deporte nacional.
Entre 1991 y los juegos celebrados en Guadalajara el año pasado, Panamá no ha ganado medallas de oro, tiene 6 de plata y 4 de bronce.
Solo en los últimos juegos en México, Guatemala cosechó 7 medallas de oro, 3 de plata y 5 de bronce.
¿CUESTIÓN DE DÓLARES?
Pandeportes recibió este año un presupuesto de 23.3 millones de dólares.
De ese monto, 15.3 millones están destinados a aspectos de funcionamiento, es decir, gastos de administración.
Solo 8 millones de dólares contempla la carta económica de la institución para hacer inversiones en infraestructuras deportivas.
Originalmente, el director de la institución, Rubén Cárdenas, había solicitado 58.4 millones al Ministerio de Economía y Finanzas, que ordenó reajustes al monto económico anual, dejando la aprobación pertinente al pleno de la Asamblea Nacional.
La única megainversión hecha en infraestructura deportiva se dio durante el gobierno del presidente Martín Torrijos en el año 2006, cuando mediante un acuerdo de cooperación técnica entre el Estado y la Universidad Tecnológica de Panamá, se rediseñaron los tres principales coliseos deportivos del país.
Con algo más de 90 millones de dólares, la Ciudad Deportiva Irving Saladino se convirtió en realidad.
Cabe destacar que esta inversión, al igual que los 6 millones de dólares para el estadio Omar Torrijos de Santiago de Veraguas se dieron para reacondicionar estructuras deportivas ya existentes. Ninguna de ellas se hizo para construir nuevos coliseos, estadios o gimnasios en el país.
EL ‘SÚPERPRESUPUESTO’
Recientemente, el Consejo Nacional de la Actividad Física, el Deporte y la Recreación, máximo organismo de Pandeportes, aprobó un ‘anteproyecto de presupuesto’ de 105.3 millones de dólares para gastos e inversión de la institución durante el año 2013.
El monto solicitado no tiene precedentes en la historia deportiva del país.
Según se ha informado, el presupuesto sugiere un aumento de 15 millones de dólares en el renglón de gastos y funcionamiento (se solicitan 30.3 millones en ese aspecto), y de 79 millones 900 mil dólares en el sector de inversiones; es decir, 61 millones más que en la presente vigencia fiscal.
En el renglón de inversiones, Pandeportes desarrollaría los proyectos de las ciudades deportivas de Colón y Chiriquí, además de la construcción del estadio Roberto ‘Flaco Bala’ Hernández en Las Tablas.
Aunque la intención de invertir se plasma en el anteproyecto, no se aprecian fondos que se destinen a la masificación, planificación y estrategia deportiva.
Tampoco es posible ver lo pertinente al desarrollo, seguimiento y fomento del deporte estudiantil.
La semana pasada, la Secretaría de Metas le negó a Pandeportes la utilización de 3 millones de dólares para la celebración en el país de los juegos estudiantiles del CODICADER, y destinó 375 mil dólares para apoyo a atletas en desarrollo y de alto rendimiento.
Sin embargo, la tarea de planificación, seguimiento y desarrollo deportivo para Pandeportes es aún una asignatura pendiente.